MISTERIOS DEL SILENCIO
Misterios del silencio
Acto I
Alvarado mira hacia abajo y duda un poco, retrocede, respira. Al centro su rostro pálido, levanta la cabeza y mirando hacia arriba se prepara para decir algo. Se las luces se prende y apagan. Julián y Natividad levantan sus brazos y lo señalan. La música que ensordece sólo se escuchan gritos desgarradores.
Acto II
En una cantina de apariencia colonial coinciden dos ex compañeros de la milicia
ALVARADO: ¿Julián?...
JULIÁN: (parándose y estirando la mano con un rostro de alegría algo fingida) ¡Alvarado!... Carlitos Alvarado ¡caramba! cuánto tiempo
ALVARADO: ¡qué sorpresa!… no me vas a creer pero creo que esta mañana me levante con el pié derecho… ¿sigues viviendo por aquí?
JULIÁN: Sí pero no en el mismo número… me mude con mi mujer a una cuadra más allá… tú sabes cuando uno se hace de familia… las cosas cambian y ¿tú? Esto es un milagro, ya no vienes a visitar
ALVARADO: ¿Para qué?, los vecinos nunca me han pasado… después de la broncaza que tuve me mandé a mudar… desde ese momento no he visto a nadie… sólo a ti en el cuartel…
JULIÁN: ¿Y qué andas haciendo por aquí?
ALVARADO: Vine a ver un asuntito… todo ha cambiado acá… justo venía pensando en algún conocido que me pudiera ayudar… y mira pues apareces tú… como caído del cielo
JULIÁN: Coincidencias… (Observándolo) veo que ya eres todo un oficial... (Se sienta resignado) me hubiese quedado... afuera la vida es jodida... (Pausado) ya serás...
ALVARADO: (cortando la conversación)… Capitán... (Se acerca el rostro desafiante) eres un verdadero… (Hace señas de burla con sus manos y ríe irónicamente) discúlpame pero desde aquella vez que mandaste todo al diablo pensé que la tierra te había tragado, simplemente desapareciste…
JULIÁN: Tienes razón... (Inhala y exhala) no hay chamba... de vigilante no se gana mucho, a veces me recurseo en... ya sabes... algunas chambitas pequeñas (Pausa y con voz quebrada) y mi mujer cada día me exige más...
ALVARADO: (moviendo la cabeza) no te creo, pero si a ti las flaquitas te querían porque eras el más zanahoria del barrio…
JULIÁN: Si eso sirviera de algo ahora
ALVARADO: No te deprimas así son las mujeres, piensan que somos unas máquinas de hacer plata… (Hace el ademán de recordar) oye y te acuerdas de la... chibola que se vino a vivir con toda su familia de la sierra… (Ríe exageradamente) esa no era familia… era tribu (Sigue dudando)
JULIÁN: ¿Te refieres a ?...
ALVARADO: (Interrumpe) Eso si era un buen prospecto, bien despachada por donde se la mirase, bien chamba, ¿para qué más? ¿Cómo se llamaba?... (Cambia la intensidad de la conversación)
JULIÁN: (lo mira estático y sin quitarle la vista)
ALVARADO: Un día me dijo que estaba templada de ti, en la pollada que hizo su mamá... (Mirándolo) ¿Creo que tú también estabas? ... (Con actitud machista y burlona) casi me la agarro… la llevé a la fuerza hasta la cocina...
JULIÁN: (sin quitarle la vista) ¿y qué pasó?
ALVARADO: ¡Nada!... ¡tenía una fuerza!, sólo le metí la mano (mirando hacia arriba y jalando aire entre los dientes) ¡qué ricas piernas! (vuelve a su posición normal) no sé como se soltó y me metió una cachetada.... (Ríe) tenía un nombre medio raro (recuerda) Narcisa... Nat...
JULIÁN: ¿Natividad?
ALVARADO: Sí, Natividad... su vieja vendía papas en el mercado... ¡que bien te acuerdas!... (Le palmea el hombro) no me digas que tú también querías figurar ahí, (vuelve a su lugar) me equivoqué al decir que eras sano...
JULIÁN: Es mi esposa...
ALVARADO: (tratando de disimular su vergüenza y con voz quebrada)
JULIÁN: Tenemos un hijo... (A punto de llorar) nació mal... mi chibolo
ALVARADO: No quise… (Sin saber qué decir) ¿Y qué es lo que tiene?
JULIÁN: No importa... (Totalmente abatido) sufre mucho... los médicos dicen... (Se cubre el rostro) hubiese preferido que no nazca
ALVARADO: Pero, ¿qué te han dicho?... ¿qué tiene?
JULIÁN: Natividad hizo desarreglos en sus primeros meses de embarazo
ALVARADO: (Lleno de una sorpresa que lo anonada). ¿Desarreglos?…
JULIÁN: Creo que no lo quería, ella siempre salía con excusas
ALVARADO: (Cambiando el tema) pero tienes que ser fuerte, Las mujeres son así (tratando de calmarlo) ¿Qué te parece si comenzamos con dos cervecitas?... para calmar las penas...
JULIÁN: (intrigado) ¿por qué me dijiste que había caído del cielo?
(Alvarado gesticula con las manos para que Julián espere mientras el voltea a pedir unas cervezas)
Luz a la camarera
ALVARADO: Amiga dos cervecitas
CAMARERA: ¿Heladas?
ALVARADO: (coqueteando) Claro sino no entra…
JULIÁN: (pregunta intranquilo) ¿Y?
ALVARADO: Tranquilo... tranquilo… siempre has sido un impaciente, por eso te ganas problemas hombre… (En tono paternal) la tranquilidad y la paciencia son la base del éxito… deberías aprender de mí
JULIÁN: Es que no tengo mucho tiempo... tengo que ir a ver una chamba
ALVARADO: (con mucho interés) ¡Estoy en algo grande!... algo que te podría cambiar la vida... sólo si cooperas
(Cambia de semblante al ver que se acerca la camarera con una sonrisa hipócrita. No le quita los ojos del escote)
ALVARADO: Gracias preciosa
CAMARERA: son ocho soles
ALVARADO: (sacan una cajetilla de cigarros del bolsillo delantero de la camarera) ¿y este cariño cuánto?
CAMARERA: (sonríe con asco) cuatro soles la cajetilla... tres cigarros por un sol (despacha una cajetilla y se retira)
ALVARADO: (gira el cuello ciento ochenta grados) ¿qué tal?... linda ¿no?
JULIÁN: (impaciente) ¿De qué se trata? ¿En qué estás metido ahora?
ALVARADO: Es un asunto muy delicado (se acerca a él) de inteligencia
JULIÁN: (escéptico) Déjate de tonterías habla de una vez
ALVARADO: (enérgico y molesto) Carajo Julián Velásquez déjate de engreimientos uno viene a cambiarte la vida y te pones así, esa no es forma de agradecer a los amigos... (Prende su cigarro)
JULIÁN: está bien… no te molestes… estoy tan mal que haría lo que sea por un par de soles
ALVARADO: De eso se trata (le prende el cigarro que a duras penas y temblando sujeta)
Escucha... (Se acerca a él sigilosamente)
JULIÁN: ¿En el jirón Huaura?
ALVARADO: Sí, los terrucos han invadido Lima como ratas
JULIÁN: si pero yo no sé nada… no entiendo en qué te podría ayudar… la vida de violencia nunca me gustó… por eso me retiré
ALVARADO: (ríe irónico y moviendo la cabeza) eres o te haces... la información cuesta... (Bebe y vota la espuma) y el “jefe” sabe premiar los favorcitos, si estás dispuesto a darnos una buena información
JULIÁN: No sé, esto es muy peligroso... ¿y si descubren que los estoy vigilando?....
ALVARADO: ¿ya ves? Por eso es que estamos así de jodidos, porque nadie quiere colaborar… ¡qué falta de patriotismo!
JULIÁN: Tengo familia hermano… se pueden meter con ellos ¿entiendes?
ALVARADO: (Lo sujeta del cuello) ¡Julián!... acaso piensas que he venido aquí a perder mí tiempo contigo... (Lo suelta) estamos planificando una incursión... todos los de tu cuadra pueden quedar detenidos, enjuiciados, cadena perpetua y ahí acabó la historia ¿comprendes?
JULIÁN: ¿Todos?
ALVARADO: ¡¡¡Todos!!!...
JULIÁN: Pero yo no he hecho nada... lo que dices es mentira, no creo que lleguen a tanto… me saco el alma y trabajando no me meto en tonterías (hace el ademán de retirarse)
ALVARADO: (lo retiene violentamente) Y eso qué importa, a nadie le interesa la vida de un puñado de delincuentes, salud pues… termina estas cervezas aunque sea y ya deja de temblar pareces…. (Mueve la mano) ¿Dónde está el Julián que conocí?
JULIÁN: eso es imposible (bebe con miedo)
ALVARADO: Así saldrá en los diarios, ellos publican lo que el jefe le dice... así que cooperas o cooperas (saca del bolsillo de su camisa una foto)... ¿lo conoces?
JULIÁN: (afirma con la cabeza) Don Felipe Huamanyauri, su esposa es amiga de Natividad
ALVARADO: (burlón) comenzamos bien
JULIÁN: Pero no creo que él esté metido en esto... (Confundido) todos los días pasa por mi casa vendiendo helados… ¿en qué te basas para decir esto?
ALVARADO: (algo cansado) Aún no lo comprendes... yo tengo que acabar de una vez con este encargo que esta saliendo algo difícil y tú tienes que salvar a tu familia... al final plata para ambos... entiende Juliancito, en esta vida siempre hay víctimas y héroes... alguien se tiene que sacrificar.... tú elige en que parte quieres estar...
ALVARADO: (llama a la camarera)... cóbrate
ALVARADO: dentro de dos días paso por tu casa, quiero ver a mí ahijado…
JULIÁN: (lo mira desconcertado)
ALVARADO: ¿Hay algún problema en que sea mi ahijado?… todavía no me has dicho su nombre
JULIÁN: Tomás…
ALVARADO: Tomás… (Mueve la cabeza) ¿Y qué dices? ¿Compadres?
JULIÁN: Me gustaría pero… ya sabes Lo tengo que hablar con Natividad
ALVARADO: (ante el silencio de Julián), convérsalo… y le das mis saludos, hasta el miércoles entonces (se retira) ah... (Regresa a la mesa intempestivamente) completa reserva…
Acto III
Julián y Natividad en su casa el ambiente es humilde
NATIVIDAD: (limpiando unos objetos) Se acabaron las medicinas… todo falta… esta situación me desespera (abraza un pantalón de niño) dime algo Julián... nada ganas mirándome
JULIÁN: Ya no te mortifiques (haciéndose un leve masaje en la nuca) tengo algo que decirte… (Calla)… pero no sé…
NATIVIDAD: (sin voluntad y con poco interés) ¿Tienes otro trabajo?
JULIÁN: (resignado mueve la cabeza)
NATIVIDAD: ¡Entonces para qué saliste!
JULIÁN: Me llamó un amigo del ejército… Carlos, estuvimos tomando unas cervezas... dame (carga unas cajas por ella)
NATIVIDAD: (sobresaltada) ¿no habrás gastado la plata no? (se detiene pensativa) ¿quién Carlos?
JULIÁN: Alvarado, el que vivía por la comisaría... (Recuerda el diálogo con su amigo y se inquieta) verdad, me contó lo que...
NATIVIDAD: (interrumpe enérgica presintiendo lo que va a decir) ¡Cállate!, ni te atrevas
JULIÁN: ya hablaremos de eso… ahora no importa
NATIVIDAD: (asustada) ¿y qué quiere?
JULIÁN: (recuerda lo último que le dijo Alvarado) ser padrino de Tomás (se sienta y toma un periódico)
NATIVIDAD: (desconcertada) ¿padrino de mi hijo?... ¿está loco?...
JULIÁN: (la mira fijamente) mañana vendrá para hablar de un asunto
NATIVIDAD: (histérica) no quiero que ponga un pie en esta casa
JULIÁN: (increpándole su actitud) ya... no va a pasar nada, (preocupado) las cosas faltan, me ha pedido un favor… y me va a dar plata…
NATIVIDAD: No Julián las cosas no se hacen así… yo quiero trabajar pero tu no me dejas
JULIÁN: tú estás mal, si sales a trabajar ¿con quien se quedará nuestro hijo? Por ahora es la única salida que tenemos... entiende… le hago el favor… recibo la plata y ya…
NATIVIDAD: (cambia a una actitud suplicante) hay Julián... tengo miedo... no te metas en tonterías con ese tipo... (Le toma la mano) ¿De qué clase de asunto van a hablar?...
JULIÁN: (sugestionado) ¿porqué tienes tanto miedo?... ¿hay algo que no me quieres contar?… (Se acerca a ella desafiante) son cosas del pasado mi amor… ahora tenemos que estar juntos (la protege con un abraso)
NATIVIDAD: (casi llorando) ¡eres un!... (Se retira a otro lado)Todos los hombres son iguales
JULIÁN: Pero si no te he dicho nada… estás mal… Descansa
NATIVIDAD: Ya sé no me trates como una loca, tus celos enfermizos me ponen así…
JULIÁN: Perdóname… no te volveré a tocar el tema…
NATIVIDAD: Julián… (Decidida) hace tiempo quiero decirte que…
El llamado de un niño interrumpe la conversación
TOMAS: (voz en off) ¿papá...?
JULIÁN: (Sin importarle el llanto de su esposa) abrígale, debe tener frío
Natividad sale queda Julián sentado pensativo se cubre el rostro con las manos se apagan las luces melodía triste
Acto IV
Casa de Julián. En la cena
JULIÁN: (tomando una taza de té) El vecino Huamanyauri, qué hace aparte de vender helados ¿sabes?
NATIVIDAD: (siempre con la cabeza agachada ocultando su rostro) Qué más hará, suficientes problemas tengo, como para estar averiguando los problemas de la gente...
JULIÁN: (come un pan) dicen que anda metido en cosas de política… el ejército lo está buscando
NATIVIDAD: (deja de comer) ¿el vecino?... ¿cómo va a ser?… si apenas jala su carreta de helados
JULIÁN: (escéptico) ¿y qué tiene que ver?
NATIVIDAD: (increpándole su extraño comportamiento) el vecino Huamanyauri es una buena persona, su esposa es mi amiga y nunca le he visto hacer nada extraño... él trabaja
JULIÁN: ¿Quién sabe? (nota que su taza de té está vacía) ¿ya no hay más?
NATIVIDAD: (Le sirve el té callada)
Se oye el sonido del timbre, Julián deja la taza y se para a abrir la puerta
JULIÁN: tranquila.
NATIVIDAD: (lo mira asustada)
ALVARADO: (Pasa intempestivamente) ¡Compadre Julián!
JULIÁN: Carlos ¿cómo estás? pasa
Natividad se apresura a recoger los utensilios y deja caer unos platos. Julián y Alvarado la miran sorprendidos
ALVARADO: (atrevido) ¡Natividad! Después de cuanto tiempo
NATIVIDAD: (Sólo lo mira sin pronunciar palabra alguna y sigue recogiendo los platos)
ALVARADO: Creo que estoy incomodando
JULIÁN: No te preocupes Natividad ha estado alterada estos últimos días, siéntate (le hace señas a Natividad para que esta lo salude)
Natividad hace como que no lo ha visto y sigue en lo su
