21 Mayo 2012
OTELO
Primer acto
Yago se encuentra hablando con Rodrigo, quien confiesa que está enamorado de Desdémona y le reprocha a Yago que sus consejos han sido inútiles para acercarse a su amada. Yago, a su vez, está furioso con Otelo, porque no le ha nombrado su lugarteniente a él, sino a Casio. Rodrigo avisa a Brabancio, padre de Desdémona, de que ésta se ha escapado con Otelo. En otro lugar, poco después, Yago cuenta a Otelo que ha estado varias veces a punto de matar a Rodrigo porque éste hablaba mal de él. Llega Casio para llamar a Otelo ante el Senado veneciano para que reciba el mando de una expedición a Chipre contra los turcos. Estando allí, Brabancio le acusa de seducir engañosamente a su hija, pero Otelo cuenta toda su historia y hace llamar a Desdémona para que declare si no le sigue por su voluntad. Yago, después, incita a Rodrigo a reunir dinero y a seguir a Otelo para conseguir a Desdémona, cuando ésta se canse de su “moro”, que según afirma él es inevitable.
Segundo acto
En Chipre, una tormenta ha destruido la flota turca antes de que los venecianos combatieran contra ella. Casio ha desembarcado ya; aparece la nave de Otelo, tan esperada por Desdémona, Yago, Rodrigo y la mujer de Yago (Emilia), llegados antes en otra nave. Entre todos ellos se forma una conversación un tanto desvergonzada en sus alusiones nupciales. Aparece Otelo y se va con Desdémona. Yago convence a Rodrigo de que Desdémona, en realidad, está enamorada de Casio, y le incita a provocar a éste para que le quiten su puesto de lugarteniente de Otelo. Chipre está en fiestas: Yago quiere hacer beber a Casio, quien se marcha, pero vuelve con otros (entre ellos, Montano) que ya han conseguido que beba, y se va otra vez. Yago manda a Rodrigo provocar a Casio, que vuelve persiguiendo a Rodrigo. Casio, en lucha, hiere a Montano, que le quería retener. Aparece Otelo, para saber qué riñas son ésas. Las hipócritas declaraciones de Yago contribuyen a que despida a Casio de su puesto de lugarteniente suyo. Quedan solos Yago y Casio; Yago le convence para que apele a Desdémona, y luego (ya solo) decide que Emilia también ayude a Casio en esa tarea.
Tercer acto
Yago va a buscar a Emilia para que Casio hable con ella sobre cómo ver a Desdémona. Casio se entrevista con Desdémona, encargándole que interceda ante Otelo para recuperar su puesto de lugarteniente. Se está despidiendo cuando llega Otelo y le ve irse. Desdémona intercede por Casio ante Otelo, pero éste aplaza el asunto. Yago suscita celos en Otelo, a propósito de esa visita de Casio. Vuelve Desdémona, y encuentra perplejo a Otelo. Se le cae el pañuelo que le había regalado Otelo, con quien se va. Emilia recoge el pañuelo. Yago lo ve al llegar y se lo pide, para dejarlo caer luego en el cuarto de Casio. Vuelve Otelo, ya del todo celoso. Yago le dice que, aunque no pueda ahora probar sus celos, están bien fundados, y le promete pruebas. Desdémona, con Emilia, va a buscar a Casio. Aparece Otelo: Desdémona le dice que ha mandado llamar a Casio para que hable con él. Otelo le pide el pañuelo que, según Yago, habría regalado ella a Casio. Como Desdémona no lo tiene, se va, furioso. Entran Yago y Casio; éste habla con Desdémona sobre la inutilidad de sus intentos de mediación. Casio, que tiene el pañuelo de Desdémona (sin saber que es de ella, por haberlo encontrado en su cuarto, dejado allí por Yago), se lo da a una mujer con quien tiene amores, Bianca.
Cuarto acto
Yago, con insinuaciones, aumenta los celos de Otelo, quien sufre un ataque. Yago hace que Otelo se esconda para observar su conversación con Casio, llevada por él malignamente. En realidad, habla acerca de Bianca, pero de modo que Otelo piense que se refiere a Desdémona. Bianca entra entonces y devuelve el pañuelo de Desdémona a Casio, quien se va con ella. Otelo queda convencido al ver el pañuelo: Yago impide que se incline a la compasión y al perdón, y le incita a estrangular a Desdémona. Entra Ludovico, de Venecia, primo de Desdémona, con una carta en que ordenan a Otelo volver a Venecia, dejando a Casio al mando de la flota. Otelo abofetea a Desdémona, ya entregado a sus celos, y le dice que se retire. Ludovico piensa que se ha vuelto loco. Otelo habla de sus celos con Emilia, quien niega toda culpa por parte de Desdémona. Entra ésta, y también rechaza toda sospecha de Otelo. Él se va, y Yago le dice a Emilia que la excitación de Otelo está causada por sus responsabilidades de mando. Se queda solo Yago, y entra Rodrigo, quien le reclama que cumpla su promesa de conseguirle ver a Desdémona, a cambio de lo cual le había dado joyas y dinero . Yago le persuade para que mate a Casio, ya que así no se podrá marchar Otelo, llevándose a Desdémona. Luego, en una escena entre Emilia y Desdémona, ésta canta la famosa canción del sauce, de tristes presagios.y acepta su desvelo
Quinto acto
Yago acompaña a Rodrigo, situándole al acecho para que mate a Casio, pero éste hiere a Rodrigo, aunque es herido por la espalda por Yago. Entra Otelo y alaba a Yago, creyendo que ha herido a Casio en atención a él mismo y a sus celos. Quedan gimiendo Casio y Rodrigo, éste moribundo, aquél herido. Aparece Ludovico, con Graciano, pero no se atreve a acercarse. Entra Yago, en camisa, como si se hubiera acostado ya. Casio le dice que Rodrigo le ha herido, sin saber que es el mismo Yago quien lo ha hecho. Yago remata a Rodrigo para que no descubra su intriga. Llega Blanca, y se llevan herido a Casio, quien declara no conocer al hombre ya muerto (Rodrigo) que le atacó. Yago hace que le retiren. Llega Emilia, ante la cual Yago echa la culpa de la pelea a Bianca.
En la alcoba de Desdémona, entra Otelo con una luz y la despierta. Otelo la acusa de infidelidad y, a pesar de sus negativas, la estrangula. Antes de que muera, entra Emilia para contar la riña en que fue herido Casio, pero la interrumpen los gritos finales de Desdémona (“¡injustamente asesinada!… Muero con muerte inocente”), la cual, sin embargo, muere sin acusar a Otelo. Éste declara a Emilia haberla matado y explica su motivo, la imaginada infidelidad. Emilia defiende la inocencia de Desdémona y, al saber que todo se basa en el testimonio de su marido, Yago, afirma que éste miente, y cuando le ve aparecer, junto con Montano y Graciano, le emplaza a que diga la verdad. Emilia aclara la historia del pañuelo perdido; Yago la mata entonces, furioso de que le descubra en sus intrigas. Entonces hacen prisionero a Yago, y traen también a Casio, herido, para que se aclare todo. Otelo, desesperado, hiere a Yago y se da muerte a sí mismo.
MACBETH
Resumen
Acto I
Unas brujas comienzan a hablar de lo que pasara en su siguiente reunión con Macbeth.
El rey Duncan esta con un hombre ensangrentado que le habla sobre Macbeth y que este había vencido Cawdor en batalla. El rey se alegra al recibir la noticia por lo que nombra a Macbeth con el titulo de vencido.
Las brujas llegan a donde se encontraban Macbeth y Bancuo y les hablan de varias profecías, dicen que Macbeth será nombrado señor de Cawdor por haberlo vencido y que será rey. A Bancuo le dicen que será el padre de reyes ya que sus hijos sucederán el trono. Macbeth y Bancuo iban a preguntar de cómo sacaron las profecías las brujas cuando estas desaparecen, en ese momento llegan Ross y Angus quienes le darían la noticia a Macbeth de que seria rey.
El mensaje que entregaron estos a Macbeth, mandaba las felicitaciones por parte del rey y le daba a conocer a su hijo que lo nombraría rey de Cumberland, por lo que todos deciden ir en la noche al castillo de Glamis con el fin de celebrar la victoria.
Lady Macbeth lee una carta enviada por su marido contándole lo sucedido, por lo que decide acabar con el rey para que se cumplan las profecías. Todo queda listo cuando se entera de que el rey pasara la noche en el castillo.
Lady Macbeth le dice a su esposo Macbeth que adelantara el proceso contra el rey, aunque este duda un poco.
Llegan los invitados entre ellos el rey quienes son recibidos por Lady Macbeth
Mientras todos comen, Macbeth reflexiona sobre la idea de su mujer y decide que no se llevara acabo el plan. Pero ella lo insulta y convence de realizar el crimen.
Acto II
Bancuo y su hijo Fleance hacían guardia fuera de la habitación donde el rey dormía, Macbeth llega con ellos y les pide de favor que se tomen un descanso estos obedecen y se retiran de la habitación para que unos guardias borrachos tomen su lugar y así poder consumar el crimen.
Macbeth regresa con Lady y le dice que no quiere matar al rey pero esta nuevamente lo vuelve a convencer y le da las instrucciones a Macbeth para que mate al rey. Antes de concluir con el horrendo acto este se sienta fuera del cuarto del rey y reflexiona hasta llegar al punto de no querer matarlo, pero en ese momento ve la imagen de un puñal flotando frente a el, esto lo asusta por lo que decide matar al rey y a los guardias.
Luego de esto Macbeth se dirige con su esposa para contarle lo sucedido y aunque se siente mal por lo que hizo pensó en que era lo que tenia que hacer y tendría que disimular su carácter para evitar ser descubierto.
A la mañana siguiente Macduff encuentra el cuerpo del rey Duncan, y de inmediato avisa a Lennox, en ese momento Macbeth creo una cuartada fingiendo que atrapaba y mataba a los soldados que según el habían asesinado al rey (eran los soldados que ya había matado). Al enterarse Malcolm y Donalbain, hijos del rey Duncan huyen en secreto a Inglaterra e Irlanda, temiendo que tras la muerte de su padre ellos podrían ser los siguientes, esto levanta sospechas y se cree que estos fueron los que mandaron a asesinar a su padre. Tiempo después nombrar a Macbeth rey de Escocia, pero Macduff y Bancuo sospechan de él.
Acto III
Bancuo y Macbeth hablaban de que Macbeth no había conseguido el trono de forma justa pero a este no le importa mucho lo que dice Bancuo y le invita a celebrar su nuevo puesto esa noche hace como si no le importase lo que dice y le invita a un banquete que se celebraría esa noche, Bancuo acepta y se retira. En cuanto este se retira Macbeth manda a llama a tres asesinos para que acaben con Bancuo y su hijo para que así no se cumpliera la profecía de las brujas que decía que el hijo de este seria rey.
Luego al platicar con su esposa esta se siente culpable y muy mal por la muerte del rey y le pide a Macbeth que sea feliz y se tranquilice sin importar lo que sucediera, este hace caso a su consejo pero le dice que solo estará tranquilo hasta haber acabado con Bancuo y su hijo
Los tres asesinos esperan a que Bancuo y su hijo y los atacan con puñales matando al Bancuo, pero Fleance escapa. Después esto, los asesinos informan a Macbeth de lo sucedido y este, aunque desconcertado por la huida de Fleance, queda más tranquilo.
Ya en el banquete, después de comer y brindar aparéese el fantasma de Bancuo que se sienta en el lugar de Macbeth, cuando este logra ver al fantasma, que de echo solo el lo podía ver, se aterroriza y comienza a discutir con el, lady Macbeth trata de disculparse por Macbeth ante los invitados diciéndoles que es una rara enfermedad, luego de esto el fantasma se retira y Macbeth se tranquiliza pero al poco rato vuelve y comienza de nuevo la discusión. Los invitados piensan que este esta loco por lo que deciden irse de la fiesta.
En ese momento entra Lennox acompañado de un caballero quienes informan de un ataque contra Macbeth dirigido por los hijos de Duncan apoyados por el rey Eduardo de Inglaterra.
Acto IV
Están las brujas preparando conjuros cuando llega Macbeth y les pide que le predigan su futuro pues se encontraba confundido. Ellas invocan a tres espíritus, que le hacen varias advertencias, las cuales eran que se cuidara de Macduff, que nadie nacido de mujer le hará daño, y que adoptara una postura de valentía y la que no será vencido hasta que el bosque de Birnam no avance contra él por la colina de Dunsinán.
Al salir, este se topa con Lennox que le dice que Macduff ha ido a Inglaterra para enfrentarse a el. Macbeth, enojado por eso manda matar a su familia.
Mientras tanto Macduff y Malcolm hablan en Inglaterra sobre el estado de Escocia y se lamentan por la tiranía de Macbeth, en ese momento aparece un médico que les dice que el rey inglés está dispuesto a ayudarles a vencer Macbeth. Llega Ross y le cuenta a Macduff la tragedia sucedida a su familia, al escuchar esto llora y jura venganza.
Acto V
Una dama de compañía de Lady Macbeth le cuenta a un doctor del mal estado de esta pues se levantaba en las noches a limpiarse las manos por qué ella pensaba que estaban llenas de sangre.
Llegan Mentheth, Cathness, Lennox y Angus con sus ejércitos y anuncian la próxima llegada del ejército Inglés y de la mala situación del de Macbeth, pues aun tenía el trauma de la muerte del rey aunado a la grave enfermedad de su esposa además sus hombres no le eran fieles por lo que deciden unirse al bando ingles.
Todos los nobles reunidos preparan la batalla preparaban sus estrategias. Malcolm manda a cada soldado a recoger una rama de árbol del bosque para camuflajearse y confundir a los soldados enemigos.
Lady Macbeth agoniza y exclama fuertes gritos para finalmente morir frente a Macbeth, en eso un mensajero llega diciéndole que el bosque Birnam venia bajonado por la colina hacia el, esto hace cumplir la profecía de los espíritus.
Comienza la batalla y los hombres de Macbeth se cambian de bando o huyen. El joven Siward, hijo de Siward (noble inglés), se enfrenta a Macbeth, pero este lo mata. Al ver esto Macduff entra en batalla contra Macbeth quien cae muerto sin antes pensar en la segunda profecía a lo que resulta que Macduff fue arrancado del vientre de su madre antes de tiempo por esta se cumple.
Al final de la batalla Malcolm es coronado rey de Siward y al saber de la muerte de su hijo piensa en que fue digna y honrosa pues no había mejor muerte que la de morir peleando. Malcolm nombra nobles a los condes y se dirige a Scone para ser coronado oficialmente.
EL REY LEAR
El rey Lear (King Lear) es una de las principales tragedias de William Shakespeare, fue escrita en su segundo periodo. Comenzó su redacción en el año 1605 y fue representada por primera vez a fines del año siguiente. Su fuente principal es una obra anterior, King Leir (representada en 1594 e impresa en 1605), y ambas son deudoras de la fuente principal, la Historia Regum Britanniae escrita hacia 1135 por Godofredo de Monmouth, de raíz netamente céltica. Su tema principal es la ingratitud filial aunque también trata de la vejez y de la locura.
El texto ha sufrido diversas vicisitudes. Se ha criticado el que el autor no sea constante en el uso del yambo de cinco pies. Hay dos ediciones que pueden considerarse originales llamadas in Quarto (publicada en 1608) e in Folio (1623);1 también dos ediciones autorizadas o críticas la de New Arden Shakespeare y la de la New Penguin Shakespeare.2
La introducción original dice así:
William Shakespeare, la auténtica crónica histórica compuesta por él sobre la vida y muerte del rey Lear y sus tres hijas.
La leyenda del rey Oku
Lear era un legendario soberano de Bretaña, aunque resulta obvio que su historia es parte del patrimonio de diversas culturas. El Lear histórico habría vivido antes de la fundación de Roma, es decir en el siglo VIII a. C.. Según la Historia regum Britanniae, Lear al llegar a la vejez decidió dividir su reino entre sus hijas y sus respectivos maridos aun cuando mantendría su autoridad real.
Cuando les pide que les declaren su afecto, Cordelia, la hija menor, disgustada por la desfachatez aduladora de las hermanas Gonerila y Regan, responde que su afecto es el que toda hija siente por su padre. Lear airado la deshereda mientras entrega a sus otras hijas la parte de Cordelia y a sus respectivos maridos el duque de Albany y el de Cornualles.
Poco después el rey de Francia, que en aquel entonces correspondía a un tercio de la Galia, al saber de la extraordinaria belleza de Cordelia, se casa con ella renunciando a la dote y llevándosela consigo. Mucho tiempo después los dos duques se alzan contra el rey y lo deponen. Entonces Lear se traslada con su hija Cordelia, donde es acogido con afecto filial.
El rey de Francia reúne un ejército y conquista toda Bretaña, restaurando a Lear en el trono. Tres años después, al morir Lear y el rey de Francia, Cordelia queda como reina de Bretaña. Pasan otros cinco años de paz, cuando el hijo del duque de Albany y del de Cornualles se rebelan contra Cordelia y le hacen la guerra. Tras algunas batallas, la hacen prisionera y le despojan el reino. Cordelia se suicida en la cárcel.
La obra
Texto
El texto moderno de El rey Lear deriva de tres fuentes: dos ediciones in quarto (Q) publicadas en 1608 y 1619 y la primera versión in folio (F) de 1623. Hay diferencias significativas entre las dos versiones: la Q contiene 285 líneas de texto que no están en la F, mientras que F tiene 100 líneas que no aparecen en Q.3
Los primeros editores, como Alexander Pope, eligieron combinar ambos textos, lo cual produjo una obra bastante larga si se compara con las demás que se realizaban en aquel tiempo. En1931, Madeleine Doran sugirió que los dos textos provenían de fuentes distintas y que las diferencias entre ellos no debían ser subestimadas. Sin embargo, tal argumento no se trató detenidamente hasta los años setenta, cuando Michael Warren y Gary Taylor sostuvieron la tesis de que Q derivaba de los escritos originales de Shakespeare, mientras que F de una versión para representar preparada por Shakespeare o algún otro. Es decir, Q sería el original del autor y F un resumen para representar en el teatro.
Gonerilda, primogénita del Rey Lear.
Regania, segunda hija del Rey Lear.
Cordelia, hija menor del Rey Lear, y su favorita.
Duque de Albany, esposo de Gonerilda.
Duque de Cornualles, esposo de Regania.
Rey de Francia, pretendiente primero y esposo después de Cordelia.
Duque de Borgoña, pretendiente de Cordelia.
Conde de Kent, servidor fiel del Rey Lear.
Conde de Gloucester, vasallo y servidor del Rey Lear y de Cornualles y su esposa Regan.
Edgar, hijo legítimo de Gloucester.
Edmundo, hijo bastardo de Gloucester.
Oswaldo, criado de Gonerila.
El bufón o El loco, payaso que entretiene a Lear, pero al mismo tiempo le hace ver la estupidez de sus actos.
Argumento
El Rey Lear, ya muy viejo, decide dejar la dirección de su reino a sus tres hijas, con el fin de poder vivir tranquilo sus últimos días; para ello las somete a prueba. Sin embargo, pronto se sentirá amenazado por ellas al verse absolutamente abandonado. Sólo algunos fieles al rey intentarán devolver el reino a su antiguo propietario.
La obra describe las consecuencias de la irresponsabilidad y los errores de juicio de Lear, dominador de la antigua Bretaña, y de su consejero, el duque de Gloucester. El trágico final llega como resultado de entregar el poder sus hijas malvadas por partes iguales y no a Cordelia, quien manifiesta un amor capaz de redimir el mal por el bien; sin embargo ella muere al final, brindando la idea de que el mal no se destruye a sí mismo; no obstante acaece el funesto destino de las hermanas de Cordelia y del oportunista hijo bastardo del conde de Gloucester.
Resumen
Según la edición de 1623 la obra se divide en cinco actos.
Lear es el viejo rey de Bretaña que, debido a su vejez, decide repartir su reino entre sus hijas Goneril, Regan, y Cordelia. Lo divide en partes de acuerdo con el amor que ellas le profesan. Goneril y Regan dicen de su amor al padre lo que éste quiere oír, no lo que ellas sienten y cada una se lleva una parte del reino. Cordelia, la menor y aún soltera, aunque pretendida tanto por el duque de Borgoña como por el Rey de Francia, es parca en palabras pero llena de sentimientos nobles. El Rey Lear al creer que su discurso es pobre la repudia y deshereda, reparte su trozo de reino entre las otras dos hermanas y decide entregarla a cualquiera de los dos pretendientes que la quisiera, eso sí, sin dote. El duque de Borgoña abandona la empresa pero el Rey de Francia, aunque no gane más que a Cordelia, la toma por esposa. A su vez, el conde de Kent, que ha presenciado la escena, intercede por Cordelia a la que cree llena de sentimientos e injustamente tratada por su padre el rey. Esta acción le cuesta el destierro a Kent.
Lear se reserva para sí el título de Rey y cien hombres a su servicio. Alterna su estancia entre las casas de sus dos hijas cada mes.
Goneril es la primera en hospedar a su padre. Decide quitarlo de en medio ordenando a su servicio que no lo atiendan bien, despidiendo a 50 hombres del propio rey y tratándolo a su padre como a un viejo desmemoriado. El marido de Goneril, el duque de Albany, no aprueba la actitud de su mujer pero es un hombre sin carácter.
El Rey Lear abandona, maltratado, a Goneril y va en busca de su segunda hija, Regan y su esposo el duque de Cornwall que se encuentran alojados en el castillo del conde de Gloster. Allí el rey es igualmente maltratado por su hija Regan y el esposo de ésta, siendo obligado a vagar sin techo durante una tormenta mientras va creciendo en él la locura por haber perdido el amor de sus tres hijas. Finalmente consigue alojarse en una choza con su bufón, el duque de Kent, el cual tras su anterior destierro se había disfrazado de servidor del rey sin que fuese reconocido por nadie. Junto a ellos dormía también un vagabundo llamado Tom, quien es en realidad Edgar, hijo legítimo del Conde de Gloster a quien su hermano natural, Edmond, con la intención de poder heredar las posesiones de su padre, ha tendido una trampa y mandado matar. Por esta razón, Edgar se esconde de Edmond.
Al conde de Gloster por su parte, no le gustó que sus huéspedes y señores, Cornwall y Regan echaran al rey de su casa, por lo que confiesa a su hijo Edmond (al que cree ya su único hijo tras la supuesta traición de Edgar) que va a ayudar al Rey Lear y que el Rey de Francia ha entrado en tierras del reino con la intención de socorrer también al despojado Lear.
Cuando Gloster parte en busca del Rey Lear para pedirle que se reúna en Dover con el Rey de Francia, su bastardo Edmond confiesa todo a Cornwall y a su esposa Regan para poder él tomar todas las posesiones de su padre. A la vuelta, Gloster es sometido a interrogatorio por Cornwall y Regan y le arrancan un ojo. Acto seguido un caballero trata de defender a Gloster pero tras herir a Cornwall cae ante Regan y muere. Finalmente Gloster sin ojos es abandonado a su suerte, pero ya sabe de la traición de su bastardo Edmond y que Edgar nunca le traicionó, que fue todo un engaño de Edmond.
Al mismo tiempo, se fue extendiendo el rumor de que los duques de Albany y Cornwall no se soportaban y que estaban próximos a la guerra. Pero la muerte de Cornwall tras la herida producida por el sirviente que intentó salvar a Gloster de la mutilación de sus ojos deja viuda a Regan, que intentará ganarse para sí al nuevo Conde de Gloster, Edmond.
Ya en Dover, Gloster, Kent y Edgar se encuentran con Cordelia e intentar curar al rey. En ese momento Edgar mata a Oswaldo (criado de Goneril) que iba tras Gloster para darle cumplida muerte, bajo órdenes de Regan, y evitar así que la triste imagen de Gloster ayudara a poner al pueblo al lado de su causa. A su muerte descubren que Oswaldo traía una carta de Goneril a Edmond donde le insta a matar a su marido el Duque de Albany y a hacer de ella su esposa. Ante esta situación, Edmond, que desconoce la carta pero sabe de los sentimientos de Goneril y Regan, decide jugar a dos bandas con las hijas mayores de Lear.
Finalmente se produce la batalla, por un lado Cordelia y Lear con el ejército francés y por otro Edmond y Albany (éste último cree en Lear y Cordelia, pero cree también que debe expulsar al ejército invasor). Lear y Cordelia caen prisioneros de Edmond quien ordena a un soldado que los lleve a prisión y allí los mate. Pero Albany, que poco antes había recibido de Edgar (aún disfrazado) la carta que extrajo de Oswaldo, donde Goneril instaba a Edmond a matarlo, acusa a éstos de traición y deshonor. Llama a todo aquel que pruebe su acusación y entra Edgar disfrazado para batirse con Edmond, que es vencido. Tras la revelación de la identidad de Edgar, decide confesar todo lo que sabía y Edgar también cuenta toda su desventura (la traición sufrida, el repudio de su padre...) y cómo su padre, el Conde de Gloster había muerto con la sonrisa en la boca cuando se le partió el corazón al saber que aquel que le había estado ayudando (tras la mutilación de sus ojos) en sus últimas desgracias era su hijo Edgar.
Mientras esta situación se desarrollaba entró un soldado alertando a Albany de que su mujer Goneril había envenenado a su propia hermana (Regan) y que luego se había dado muerte ella misma con un puñal que clavó en su corazón. Tales tragedias ablandan más el corazón del moribundo Edmond que revoca la orden de asesinar a Lear y a Cordelia. Pero llegan tarde pues Cordelia ha sido ahorcada aunque el verdugo fue ajusticiado por Lear. Poco después, el mismo soldado que se había llevado a Edmond comunicó que éste falleció finalmente por las heridas recibidas durante su duelo con Edgar.
Finalmente Lear lleva el cadáver de Cordelia ante todos y se lamenta de todas sus penas y ante todos, muere.
Ante tragedia de tales magnitudes, Albany decreta luto y cede el reino a Kent y Edgar.
Es interesante destacar un importante paralelismo que realiza el autor a finales del libro. A medida que el desenlace de la obra se acerca, fuera se desata una gran tormenta. Y a medida que Lear va enloqueciendo y hace comentarios incoherentes, Shakespeare indica que se ha producido algún fenómeno como un rayo o un árbol que es arrancado de cuajo por el viento.
Análisis
En esta obra, Shakespeare ahonda en la condición humana y en las relaciones antinaturales que pueden darse en la familia tanto entre padres e hijos, como entre hermanos.
La concepción isabelina del universo,4 contemporánea de Shakespeare, era la de un orden cósmico cuya clave era la armonía, que residía en el respeto por la jerarquía y la subordinación natural del inferior al superior. El orden y la armonía debían darse en tres esferas interrelacionadas entre sí: el universo (macrocosmos), el estado político, y el hombre (microcosmos). Lo que sucedía en una de ellas tenía su paralelo, correspondencia y repercusión en las otras. El asesinato de un rey, la usurpación del trono, o una revolución, llevaba a un caos que encontraba su paralelo en un desorden atmosférico, como por ejemplo una tormenta o un eclipse, y también en el hombre, que caía víctima del insomnio o la locura.
En El Rey Lear, esta interrelación esta explicitada en el parlamento de Gloucester sobre las consecuencias de los eclipses y su repercusión en el reino, la familia y el individuo (acto I, escena II). En consonancia con la cosmovisión citada, el desorden familiar se corresponde con el del estado, la ingratitud filial se corresponde con la inestabilidad política, y el caos de los elementos en la tormenta halla eco en la locura de Lear. Coincidentemente con esta visión, en Macbeth la alteración que se produce en Lady Macbeth es el sonambulismo.
En las tragedias de Shakespeare el mal no es únicamente externo, producto de la casualidad o el destino. El héroe trágico es destruido porque hay algo en él que contribuye a su propia destrucción. En el caso de Lear, la tragedia se desencadena cuando él desmiembra su reino, se equivoca con respecto a sus hijas, cae presa de la furia y destierra a Kent, que es su súbdito más fiel.
El bien y el mal son territorios claramente delimitados. Los personajes de distribuyen en dos grupos básicos: Lear, Cordelia, Edgar y Gloucester están del lado del bien; Goneril, Regan, Edmund y Cornwall están del lado del mal. Sin embargo, no es posible simplificar a los personajes, ya que se trata de personas complejas, empezando por Lear que emerge como un nuevo ser positivo después de un proceso de purificación que lo hace renacer. Edmundo, por su parte, no es un personaje maligno, sino amoral, y tiene cualidades que lo redimen como su capacidad para reconocer errores, cambiar de opinión, y querer salvar a Cordelia. De forma análoga cambian y crecen a lo largo de la obra Gloucester y Albany.
La historia central de Lear y sus hijas tiene su correspondencia en la de Gloucester y sus hijos. Ambos patriarcas contribuyen al caos en la familia y el estado; posteriormente Lear se sume en la locura y Gloucester en la ceguera, pero en ambos casos la oscuridad da paso a la iluminación espiritual.
Al desnudarse en el páramo, Lear se desprende de lo accesorio y superfluo, y llega a un estado puro, a la esencia humana desnuda, incontaminada por la civilización.
EL PRÍNCIPE
(Nicolás Maquiavelo)
Capitulo I
DE LAS DISTINTAS CLASES DE PRINCIPADOS Y LA FORMA EN QUE SE ADQUIEREN
Los principados son, o hereditarios, cuando una misma familia a reinado en ellos largo tiempo, o nuevos. Los nuevos, o lo son del todo, o son como miembros agregados al estado hereditario del príncipe que los adquiere, los así adquiridos se adquieren por las amas o por las ajenas, por la suerte o por la virtud
Capitulo II
DE LOS PRINCIPADOS HEREDITARIOS
Es más fácil conservar un Estado hereditario, acostumbrado a una dinastía, que uno nuevo, ya que basta con no alterar el orden establecido por los príncipes anteriores, y contemporizar después con los cambios que pueden producirse.
Capítulo III
DE LOS PRINCIPADOS MIXTOS
Los estados que al adquirirse se agregan a uno más antiguo o son de la misma provincia, es muy fácil conservarlos, sobre todo cuando no están acostumbrados a vivir libres, y para afianzarse en el poder, basta con haber borrado de la línea del príncipe que los gobernaba porque siempre que se respeten sus costumbres y las ventajas de que gozaban permanecen sosegados.
Sólo con muchísima dificultad podrá perderlo.
Las colonias no cuestan, y son más fieles y entrañan menos peligro; y que los damnificados no pueden causar molestias, porque son pobres y están aislados.
El príncipe que anexe una provincia de costumbres, lengua y organización distintas a las de la suya, debe también convertirse en paladín y defensor, ingeniarse para debilitar a los de mayor poderío y cuidarse de que, Bajo ningún pretexto, entre en su estado un extranjero tan poderoso como él.
Capitulo IV
POR QUE LE REINO DE DARÍO OCUPADO POR ALEJANDRO NO SE SUBLEVÓ CONTRA LOS SUCESORES DE ÉSTE DESPUÉS DE SU MUERTE
Todos los principados de que se guarda memoria han sido gobernados de dos modos distintos: o por un príncipe que elige de entre sus siervos, que lo son todos los ministros que lo ayudaran a gobernar, o por un príncipe asistido por nobles, que no, a la gracia del señor, sino a la antigüedad de su linaje, deben la posición que ocupan. Estos nobles tienen Estados y súbditos propios, que los reconocen por señores y les tienen natural afección. Mientras que, en los Estados gobernados el príncipe goza de mayor autoridad; por que en toda la provincia no se reconoce soberano sino a él, y si se le obedece a otro, a quien además no se le tiene particular amor, sólo se lo hace por tratarse de un ministro y magistrado del príncipe.
Capítulo V
DE QUE MODO HAY QUE GOBERNAR LAS CIUDADES O PRINCIPADOS QUE ANTES DE SER OCUPADOS, SE REGIAN POR SUS PROPIAS LEYES.
Hay tres modos de conservar un Estado que, antes de ser adquiridos, estaba acostumbrado a regirse por sus propias leyes y a vivir en libertad: primero destruirlo; depuse radicarse en él; por último, dejarlo regir por sus leyes, obligando a pagar un tributo y establecer un gobierno compuesto por un corto número de personas, para que se encargue de velar por la conquista. Como ese gobierno sabe que nada puede sin la amistad y poder del príncipe, no ha de reparar con medios para conservarle el estado. Porque nada hay mejor para conservar -si se la quiere conservar- una ciudad acostumbrada a vivir libre que hacerla gobernar por sus mismos ciudadanos.
En verdad el único medio seguro de dominar una ciudad acostumbrada a vivir a vivir libre es destruirla. Quien se haga dueño de una ciudad así y no la aplaste, espere a ser aplastado por ella.
Capítulo VI
DE LOS PRINCIPADOS NUVOS QUE SE ADQUIEREN CON LAS ARMAS PROPIAS Y EL TALENTO PERSONAL
Estos adquieren el principado con dificultades, pero lo conservan sin sobresaltos, las dificultades nacen en parte de las nuevas leyes y costumbres que se ven obligados a implantar para fundar el estado y proveer de seguridad.
Si se quiere analizar bien esta parte, es preciso ver si estos innovadores lo son por sí mismos, o si dependen de otros: es decir, si necesitan recurrir a la súplica para realizar su obra, o si pueden imponerla por la fuerza.
Hay que reconocer que estos revolucionarios tropiezan con grandes dificultades, que todos los peligros surgen en su camino y que sólo con gran valor pueden superarlos; pero vencidos los obstáculos, y una ves que han hecho desaparecer a los que tenían envidia de sus virtudes, viven poderosos, seguros, honrados y felices.
Hay que agregar otro de menor jerarquía el que de simple ciudadano llegó a ser príncipe sin tener otra deuda con el azar que la ocasión; y solo fue por los meritos que hizo para que lo eligieran príncipe.
Capítulo VII
DE LOS PRICIPADOS NUEVOS QUE SE ADQUIEREN CON ARMAS Y FORNTUNA DE OTROS
No es posible conducirse de otro modo cuando se tiene tanto valor y tanta ambición
El príncipe nuevo que crea necesario defenderse de enemigos, conquistar amigos, vencer por la fuerza o por el fraude, hacerse amar o temer de los habitantes, respetar y obedecer por los soldados, matar a los k puedan perjudicarlo, reemplazar con nuevas leyes antiguas, ser severo y amable, magnánimo y liberar, disolver la milicias infieles, crear nuevas, conservar la amistad de reyes y príncipes de buen grado o lo ataquen con recelos; el que juzgue indispensable hacer todo esto.
Capítulo VIII
DE LOS PRINCIPADOS QUE LLEGARON AL PRINCIPADO MEDIANTE CRIMENES
Primer caso es el que se asciende al principado por un camino de perversidades y delitos; y después, el caso en que llega a ser príncipe por el favor de los conciudadanos.
Mal empleadas son las que, aunque poco graves al principio; con el tiempo antes crecen que se extinguen. Quien procede de otra manera, por timidez o por haber sido mal aconsejado, se ve siempre obligado a estar con el cuchillo en la mano, y mal puede contara a sus súbditos cuyas ofensas continuas y todavía recientes llenan de desconfianza.
Capítulo IX
DEL PRINCIPADO CIVIL
El principado pueden implantarlo tanto el pueblo como los nobles y los nobles cuando comprueban que no pueden resistir al pueblo, concentran toda la autoridad en uno de ellos y lo hacen príncipe, pero el que llega al principado con ayuda de los nobles se mantiene con mas dificultad que el que a llegado mediante el apoyo del pueblo, por que los que lo rodean se consideran iguales y se le hace difícil mandarles y manejarlos como el príncipe quiera.
Estos principados peligran cuando quieren pasar de principado civil a principado absoluto pues estos príncipes gobiernan por sí mismos o por intermedio de sus magistrados, su permanencia es más insegura y peligrosa, por que depende de al voluntad de los ciudadanos que ocupan el cargo de magistrados los cuales pueden arrebatarle el poder y el príncipe rodeado de peligros no tiene tiempo para asumir autoridad absoluta, ya que los ciudadanos y los súbditos, acostumbrados a recibir ordenes no están en semejantes trances dispuestos a obedecer la suyas.
Capítulo X
COMO DEBEN MEDIRSE LAS FUERZAS DE TODOS LOS PRINCIPADOS
Si un príncipe posee un estado tal que pueda sostenerse por sí mismo, si tiene en tal caso, que recurrir a la ayuda de otros.
Un príncipe que gobierne una plaza fuerte y a quien el pueblo no odie, ni puede ser atacado pero se lo fuese, el atacante se vería obligado a retirarse sin gloria, por que son tan variables las cosas de este mundo que es imposible que alguien permanezca con sus ejércitos un año sitiando ociosamente a una ciudad
Capítulo XI
DE LOS PRINCIPADOS ECLESIASTICOS
Los principados eclesiásticos son aquellos que todas las dificultades existen antes de poseerlos, pues se adquieren o por valor o por suerte, y se conservan sin el uno ni la otra dado que se apoyan en antiguas instituciones religiosas que son tan potentes y de tal calidad, que mantiene a sus príncipes en el poder sea cual sea fuere el modo en que éstos procedan y vivan, estos son los únicos que tienen estados y no los defienden; súbditos y no los gobiernan, son los únicos principados seguros y felices.
Capítulo XII
DE LAS DISTINATAS CLASES DE MALICIAS Y DE LOS SOLDADOS MERCENARIOS
Las tropas con que un príncipe defiende a su estado son propias, mercenarias, auxiliares o mixtas. Las mercenarias y auxiliares son inútiles y peligrosas; y el príncipe cuyo gobierno descanse en soldados mercenarios no estará nunca seguro, por que están desunidos, por que son ambiciosos desleales, valientes entre amigos, pero cobardes cuando se encuentran frente a los enemigos; porque no tienen disciplina, como tienen temor de Dios ni buena fe como los hombres. Los capitanes de mercenarios o son hombres de mérito o no los son; no se puede confiar en ellos si lo son porque aspirarán siempre a forjar su propia grandeza, ya tratando de someter al príncipe.
Un principado o una republica deben tener sus milicias propias; que en un principado si, el príncipe debe dirigir la milicias en persona y hacer el oficio de capitán
Capítulo XIII
DE LOS SOLDADOS AUXILIARES, MIXTOS Y PROPIOS
Las tropas auxiliares son aquellas que se piden a un príncipe poderosos para que nos socorra y defiende estas tropas pueden ser útiles y buenas para sus amos, pero para quien las llama casi siempre son funestas; pues si se pierden, queda derrotado, y si gana, se convierte en su prisionero, todo el que no quiera vencer no tiene más que servirse de estas tropas, muchísimo más peligrosas que las mercenarias, porque están perfectamente unidas y obedecen ciegamente a sus jefes, con lo cual la ruina es inmediata
Capítulo XIV
DE LOS DEBERES DE UN PRINCIPE PARA CON LA MILICIA
Un príncipe jamás debe dejar de ocuparse del arte militar, y durante los tiempos de paz debe ejercitarse más que en los de guerra; lo cual puede hacer de dos modos: con la acción y con el estudio. En lo que atañe a la acción debe, tener bien organizadas sus tropas, dedicarse constantemente a la caza con el objeto de acostumbrar el cuerpo a las fatigas y de conocer la naturaleza de los terrenos, tal estudio aprende dos utilidades: primero se aprende a conocer la región donde se vive para defenderla mejor; después, en virtud del conocimiento de otra donde sea necesario actuar de manera que el conocimiento de otra donde sea necesario actuar.
Capítulo XVI
DE LA PRODIGALIDAD Y DE LA AVARICIA
La prodigalidad, practicada de manera que sepa que uno es pródigo, perjudica; y otra parte si se la practica virtuosamente y tal como se la debe practicar, la prodigalidad no será conocida y se creerá que existe el vicio contrario, ya que un príncipe no puede practicar públicamente esta virtud sin que se perjudique, si es sensato, que no se preocupe si es tildado de tacaño porque, con el tiempo al ver que con su avaricia le bastan las entradas para defenderse de quien le hace la guerra, y puede acometer nuevas empresas sin gravar al pueblo, será tenido siempre por más pródigo, pues practica la generosidad con todos aquellos a quienes no quita , que si innumerables, y la avaricias con todos aquellos a quienes no da, que son pocos
Capítulo XVII
DE LA CRUELDAD Y LA CLEMENCIA; Y SI ES MEJOR SER AMDO QUE TEMIDO O SER TEMIDO QUE AMADO
Declaro que todos los príncipes deben desear ser tenidos por clementes y no por crueles. Surge de esto una cuestión si vale, más ser amado que temido o temido que amado declaro entonces que es más seguro ser temido que amado. Cuando el príncipe está al frente de sus ejércitos y tiene que gobernar a miles de soldados, es absolutamente necesario que no se preocupe si merece fama de cruel, por que sin esta fama jamás podrá tenerse ejército alguno unido y dispuesto a la lucha.
Como el amar depende de la voluntad de los hombres y el temer de la voluntad del príncipe, un príncipe prudente debe apoyarse en lo suyo y no en lo ajeno, pero tratando siempre de evitar el odio.
Capítulo XVIII
DE QUE MODO LOS PRINCIPES DEBEN CUMPLIR SUS PROMESAS
Nadie deje de comprender cuán digno de alabanza es el príncipe que cumple la palabra dada, que obra con rectitud y no con doblez, pero son precisamente los príncipes que han hecho menos caso da la fe jurada. Un príncipe debe saber entonces comportarse como bestia y como hombre; ya que se ve obligado a comportarse como bestia, conviene que el príncipe se transforme en zorro y en león, porque el león no sabe protegerse de las trampas ni el zorro protegerse de los lobo, los que solo sirven de las cualidades de el león demuestran poca experiencia.
Los hombres son tan simples y de tal manera obedecen a las necesidades del momento, que aquel que engaña encontrará siempre a quien se deje engañar.
El tenerlas y practicarlas siempre es perjudicial, y el aparentar tenerlas, útil. Esta bien mostrarse piadoso, fiel, humano, recto y religioso y asimismo serlo efectivamente; pero se debe de estar dispuesto ha estar dispuesto a irse a otro extremo si ello fuera necesario.
Capítulo XIX
DE QUE MODO DEBE EVITAR SER DESPRECIADO Y ODIADO.
Un príncipe debe temer dos cosas: en el interior, que se le subleven los súbditos; en el exterior, que lo ataquen las potencias extranjeras. Los estados bien organizados y los príncipes sabios siempre han procurado no exasperar a los nobles y, a la vez, tener satisfecho y contento al pueblo.
Un príncipe debe estimar a los nobles pero sin hacerse odiar por el pueblo, cuando el príncipe no puede ser evitado odiado por una de las dos partes, debe inclinarse hacia el grupo más numeroso, y cuando esto no es posible, inclinarse hacia el más fuerte.
Capítulo XX
SI LAS FORTALEZAS, Y MUCHAS OTRAS COSAS QUE LOS PRINCIPES HACEN CON FRECUENCIA SON UTILES O NO.
Las armas del pueblo se convierten en las del príncipe y los que recelan se hicieron felices, los fieles continúan siéndolo y los súbditos se hagan partidarios.
Hay quienes afirman que un príncipe hábil debe fomentar con astucia ciertas resistencias para que al aplastarlas se acreciente su gloria.
Elogiare tanto a quien construya fortalezas, como a quien no las construya, pero censuraré todo el que, confiando en las fortalezas, tenga en poco el ser odiado por el pueblo.
Capítulo XXI
COMO DEBE COMPORTARSE UN PRINCIPE PARA SER ESTIMADO.
Nada hace tan estimable a un príncipe como las grandes empresas y el ejemplo de raras virtudes.
En beneficio del príncipe el hallar medidas sorprendentes a lo que se refiere a la administración, el príncipe debe ingeniarse por parecer grande e ilustre en cada uno de sus actos, cuando el príncipe se declara valiente por una de las partes, se triunfa aquella a la que se une, aunque sea poderosa y él quede a su discreción, estarán unidos por un vínculo de reconocimiento y afecto; y los hombres nunca son tan malvados que, dando una prueba de tamaña ingratitud, lo sojuzguen; un príncipe nunca debe aliarse con otro más poderoso para atacar a terceros sino de acuerdo con lo dicho, cuando las circunstancias lo obligan porque si venciera en su poder, y los príncipes deben hacer lo posible por no quedar a disposición de otros.
El príncipe se mostrará amante de la virtud y honrará a los que se distingan en las artes. Todas las ciudades están divididas en gremios o corporaciones a las cuales les conviene que el príncipe conceda su atención.
Capítulo XXII
DE LOS SECRETARIOS DEL PRINCIPE.
La primera opinión que se tiene del juicio de un príncipe se funda en los hombres que lo rodean: si son capaces y fieles podrá reputárselo por sabio, pues supo hallarlos capaces y mantenerlos fieles; pero cuando no lo son, no podrá considerarse prudente a un príncipe que el primer error que comete lo comete en esta lección.
Para conocer a un ministro hay un modo que nunca falla cuando se ve que un ministro piensa más en él que en uno y que en todo no busca sino su provecho, estamos en presencia de un ministro que nunca será bueno y en quien el príncipe nunca podrá confiar porque el que tiene en sus manos el estado de otro jamás debe pensar en sí mismo, sino en el príncipe, y no recordarle sino las cosas que pertenezcan a él. Por su parte, el príncipe, para mantenerlo constante en su fidelidad, debe pensar en el ministro. Debe honrarlo, enriquecerlo y colmarlo de cargos, de manera que comprenda que no puede estar sin él, y que los muchos honores no le hagan desear más honores, las muchas riquezas no le hagan ansiar más riquezas y los muchos cargos le hagan temer los cambios políticos.
Capítulo XXIII
COMO HUIR DE LOS ADULADORES.
Un príncipe prudente debe preferir rodearse de los hombres de buen juicio de su estado, únicos a los que dará libertad para decirle la verdad, aunque en las cosas sobre las cuales sean interrogados y sólo en ellas.
Es conveniente que los buenos consejos vengan de quien vinieren, nazcan de la prudencia del príncipe y no la prudencia del príncipe de los buenos consejos.
Capítulo XXIV
POR QUE LOS PRINCIPES DE ITALIA PERDIERON SUS ESTADOS.
Los hombres se ganan mucho mejor con las cosas presente que con las pasadas, y cuando en las presentes hayan provecho, las gozan sin inquirir nada; y mientras el príncipe no se desmerezca en las otras cosas, estarán siempre dispuestos a defenderlo. Así, el príncipe tendrá la doble gloria de haber creado un principado nuevo y de haberlo mejorado y fortificado con buenas leyes, buenas armas, buenos amigos y buenos ejemplos.
Las únicas defensas buenas, seguras y durables son las que dependen de uno mismo y de sus virtudes.
Capítulo XXV
DEL PODER DE LA FORTUNA EN LAS COSAS HUMANAS Y EN LOS MEDIOS PARA OPONERSELE.
Con la fortuna que se manifiesta con todo su poder ahí donde no hay virtud preparada y dirige sus ímpetus allí donde sabe que no se han hecho diques ni reparos para contenerla.
Se ve que los hombres para llegar al fin que se proponen proceden en forma distinta: uno con cautela, el otro con ímpetu; uno por la violencia, el otro por la astucia; uno con paciencia el otro con su contrario; y todos pueden triunfar por medios tan dispares.
Como la fortuna varia y los hombres se obstinan en proceder de un mismo modo, serán felices mientras vayan de acuerdo con la suerte e infelices cuando estén en desacuerdo con ella, considero que es preferible ser impetuoso y no cauto, por que la fortuna es mujer y hace preciso si se le quiere tener sumisa golpearla y zaherirla. Y se ve que se deja dominar por estos antes que por los que actúan con tibieza y como una mujer, es amiga de los jóvenes por que son menos prudentes y más fogosazo y se imponen con más audacia.
Capítulo XXVI
EXHORTACION A LIBERAR A ITALIA DE LOS BARBAROS.
No es asombroso que ninguno haya podido hacer lo que es de esperar que haga vuestra ilustre casa, ni es extraño que después de tantas revoluciones y revueltas guerreras parezca extinguido el valor militar de los soldados. Pero se debe a que la antigua organización militar no era buena y a que nadie ha sabido modificarla. Nada honra tanto a un hombre que se acaba de elevar al poder como las nuevas leyes y las nuevas instituciones ideadas por él, que si están bien cimentadas y llevan algo grande en sí misma, lo hace digno de respeto y admiración.
Pero en las batallas, y por culpa exclusiva de la debilidad de los jefes;, su papel no era nada brillante; por que los capaces no son obedecidos; y todos se creen capaces, pero hasta ahora nadie hubo que supiese imponerse por su valor y por su fortuna, y que hiciese ceder a los demás.
Definición de individuo y sociedad y su relación anexa con opinion personal
Bueno antes de comenzar con la opinión creo que es muy importante decir que ami parecer el individuo es el príncipe, y la sociedad son los gobernados pero estos a su vez son individuos de hay parte mi opinión por que al examinar a El Príncipe es enfrentarnos al circundar la parte más creadora y opaca de los individuos en la peligrosa e indefinida labor de beneficio de la razón humana y de la sociedad. Habitualmente se alega que la historia es la investigación de los tropiezos entre contextos y organizaciones extremas. Es la suma de la disolución de un universo, de un nuevo principio de la realidad en el que el hombre, regresaba a formar la inquietud principal de todas las cosas, si la política concierne al ser el arte de lo permitido, para Maquiavelo ello simbolizaba que ésta debía de organizarse en medios reales, las necesidades de cambio que él expresó, fueron extraídas de su reflexión del mundo basto y del estado de coraje agrupado de sus contemporáneos. Sin embargo en el centro del Príncipe se encuentra la reclamación del Estado moderno como articulador de las relaciones nacionales y la necesidad de que los individuos estén en libertad.
Me pareció muy interesante algo que dijo que para elevarse el príncipe deberá ser un hombre hábil o bien protegido por la fortuna por lo tanto siendo hábil debe elegir con cuidado a sus consejeros y evitar el cederles la menor parcela de autoridad; se dedica tan sólo a defender y extender su poder por todos los medios, incluso el crimen si es necesario: vale más ser temido que ser amado claro, cuidando su reputación; su fortaleza mayor es el apego de su pueblo. La hipocresía se convierte en un deber. Si logra conservar su vida y su estado, todos los medios que haya aplicado serán juzgados honorables.
Al proponer como modelo a César Borgia, Maquiavelo permanece dentro de la lógica de su concepción, pero subraya involuntariamente la fragilidad de sus aforismos. Exagera, sin duda, la grandeza de propósitos que atribuye al hijo del papa Alejandro vi; por otra parte, el papel que concede en la historia a la fortuna le sirve de explicación un poco fácil del fracaso final, rápido y total de su héroe. A continuación cito una crítica que me pareció muy interesante la encontré en una página Web: La obra de Nicolás Maquiavelo representa una interesante perspectiva para comprender la evolución social y política del mundo moderno surgida en el Renacimiento. Desde el año 1513, fecha de su publicación hasta hoy, el impacto de ese tratado de política, El Príncipe ha suscitado las más complejas y atrevidas interpretaciones en los estudios sobre el fenómeno del poder y en los gobernantes mismos. ---Incluiré aquí las visiones de algunos analistas de la política y la historia acerca de las influencias de El Príncipe--- "Leer El Príncipe hoy, es acordarnos del lado más sombrío de la transformación. Maquiavelo no era un mal hombre, ni un asesino, ni un intrigante de sangre fría. Por lo contrario, era un ardiente partidario de las instituciones republicanas, que percibía más claramente que el resto de sus compatriotas. Como ningún Estado podría prosperar donde la moral había fallado, como había ocurrido en Italia". (R.H.S., Crossman) "Fue el implacable realismo de Maquiavelo lo que permitió diagnosticar precozmente el sentido del naciente orden europeo, establecer los fines ideológicos que convenían a la comunidad de la que formaba parte y señalar los medios eficaces para lograrlos a partir de las situaciones reales que predominaban en la Italia de si tiempo".
servido por pseudoterminal
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21 Mayo 2012
CANTAR DE MIO CID
El Cantar de mío Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballerocastellano Rodrigo Díaz el Campeador. Se trata de la primera obranarrativa extensa de la literatura española en una lengua romance, y destaca por el alto valor literario de su estilo. Está compuesto alrededor del año 1200.1
El Cantar de mio Cid es el único cantar épico de la literatura españolaconservado casi completo. Se han perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del códice, aunque el contenido de las lagunas existentes puede ser deducido de las prosificaciones cronísticas, en especial de la Crónica de veinte reyes. Además del Cantar de mio Cid, los cuatro textos de su género que han perdurado son: las Mocedades de Rodrigo —circa 1360—, con 1700 versos; el Cantar de Roncesvalles —ca.1270—, un fragmento de unos 100 versos; y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid —¿ca. 1400?—.
El poema consta de 3735 versos de extensión variable (anisosilábicos), aunque dominan versos de 14 a 16 sílabas métricas. Los versos delCantar de mio Cid están divididos en dos hemistiquios separados porcesura. La longitud de cada hemistiquio es de 4 a 13 sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. No hay división en estrofas, y los versos se agrupan en tiradas, es decir, series de versos con una misma rima asonante.
Se desconoce el título original, aunque probablemente se llamaría «gesta» o «cantar», términos con los que el autor describe su obra en los versos 1085 y 2276, respectivamente.
Argumento y estructura
Estructura interna
El Cantar de mio Cid trata el tema del complejo proceso de recuperación de la honra perdida por el héroe, cuya restauración supondrá una honra mayor a la de la situación de partida.
El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras haber sido acusado de robo. Este deshonor supone también el ser desposeído de sus heredades o posesiones en Vivar y privado de la patria potestad de su familia.
Tras la conquista de Valencia, gracias al solo valor de su brazo, su astucia y prudencia, consigue el perdón real y con ello una nueva heredad, el señorío sobre Valencia, que se une a su antiguo solar ya restituido. Para ratificar su nuevo estatus de señor de vasallos, se conciertan bodas con linajes del mayor prestigio cuales son los infantes de Carrión.
Pero paradójicamente, con ello se produce la nueva caída de la honra del Cid, debido al ultraje de los infantes a las hijas del Cid, que son vejadas, fustigadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes.
Este hecho supone según el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión. Por ello el Cid decide alegar la nulidad de estos matrimonios en un juicio presidido por el rey, donde además los infantes de Carrión queden infamados públicamente y apartados de los privilegios que antes ostentaban como miembros del séquito real. Por el contrario, las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de España, llegando al máximo ascenso social posible.
Así, la estructura interna está determinada por unas curvas de obtención–pérdida–restauración–pérdida–restauración de la honra del héroe. En un primer momento, que el texto no refleja, el Cid es un buen caballero vasallo de su rey, honrado y con heredades en Vivar. El destierro con que se inicia el poema es la pérdida, y la primera restauración, el perdón real y las bodas de las hijas del Cid con grandes nobles. La segunda curva se iniciaría con la pérdida de la honra de sus hijas y terminaría con la reparación mediante el juicio y las bodas con reyes de España. Pero la curva segunda supera en amplitud y alcanza mayor altura que la primera.
Estructura externa
Los editores del texto, desde la edición de Menéndez Pidal de 1913, lo han dividido en tres cantares. Podría reflejar las tres sesiones en que el autor considera conveniente que el juglar recite la gesta. Parece confirmarlo así el texto al separar una parte de otra con las palabras: «aquís conpieça la gesta de mio Çid el de Bivar» (v. 1085), y otra más adelante cuando dice: «Las coplas deste cantar aquís van acabando» (v. 2776).
Primer cantar. Cantar del destierro (vv. 1–1084)
El Cid ha sido desterrado de Castilla. Debe abandonar a su esposa e hijas, e inicia una campaña militar acompañado de sus fieles en tierras no cristianas, enviando un presente al rey tras cada victoria para conseguir el favor real.
Segundo cantar. Cantar de las bodas (vv. 1085–2277)
El Cid se dirige a Valencia, en poder de los moros, y logra conquistar la ciudad. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey, pidiéndole que se le permita reunirse con su familia en Valencia. El rey accede a esta petición, e incluso le perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres. La fortuna del Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña Sol. El rey pide al Campeador que acceda al matrimonio y él lo hace aunque no confía en ellos. Las bodas se celebran solemnemente.
Tercer cantar. Cantar de la afrenta de Corpes (vv. 2278–3730)
Los infantes de Carrión muestran pronto su cobardía, primero ante un león que se escapa y del que huyen despavoridos, después en la lucha contra los árabes. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse. Para ello emprenden un viaje hacia Carrión con sus esposas y, al llegar al robledo de Corpes, las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas. El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al rey. El juicio culmina con el «riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid vencen a los infantes. Estos quedan deshonrados y se anulan sus bodas. El poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los infantes de Navarra y Aragón.
CANTAR DEL MIO CID
TEMATICA:
Esta obra trata los siguientes temas: el heroísmo, la muerte, la familia, la honra y el honor de la persona, y todo ello, en el marco social de la Edad Media, en la que se anteponía el prestigio personal ante cualquier otro valor. También nos refleja el odio y el afán de riqueza que se palpaba en el ambiente medieval.
GÈNERO:
El género de este libro es la poesía, y concretando un poco más, la poesía épica y de capa y espada y es la obra más importante de este grupo en España.
UBICACIÒN DEL TIEMPO Y LUGAR:
La historia tiene lugar a principios de la Edad Media, lo que implica unas situaciones sociales, económicas, políticas, religiosas, etc, específicas. La acción tiene lugar en la España del siglo XI, dividida en diferentes reinos, cada en uno de ellos un señor encargado de gobernarlo.
CARACTERÌSTICAS DE LA OBRA:
• Uso del estilo directo.
• Lenguaje sobrio, llano y precioso.
• Realismo.
• Alto valor histórico.
• Gran fidelidad geográfica.
PERSONAJES:
El Cid Campeador :
Rodrigo Díaz de Vivar, personaje virtuoso, con piedad religiosa y amor por la familia, valeroso e inteligente guerrero. Se nos presenta como un gran héroe que supera su destierro haciendo lo posible y lo imposible por volver a gozar de la confianza de rey, además de reparar la deshonra que sufren sus hijas a manos de los infantes de Carrión y ganar grandes fortunas y tierras. Su principal valor es la búsqueda del honor.
El rey Alfonso :
en un principio, destierra al Cid de Castilla, pero a lo largo del relato, se va dando cuenta de que, en realidad, es un buen vasallo, y le perdona. Él es el rey y, por tanto, la máxima autoridad. Todos los habitantes de su reino deben obedecerlo si no quieren ser expulsados del país. Pero, en definitiva, intenta que siempre se haga justicia.
Jimena :
es la mujer del Cid Campeador. Apoya en todo a su marido porque le admira.
Doña Elvira y Doña Sol :
hijas del Cid y de Doña Jimena.
Ayudantes y seguidores del Cid :
Álvar Fañez Minaya: El “Minaya” es una persona que le ofrece ayuda al Cid. Le ofrece la compañía de amigos y vasallos para que pueda abandonar el reino de Alfonso VI. En sus viajes con el Cid, era el encargado de enviar los mensajes para el Rey.
Martín Antolinez: El “Burgalés” es la persona que le da su pan y su vino antes de la salida del reinado de Alfonso. Les abastece y por la mañana se ofrece a ir con el Cid ala guerra.
Pedro Bermúdez: El “Mudo” lucha junto al Cid frente a Don Fernando (infante de Carrión). Es primo-hermano de las hijas del Cid, Doña Sol y Doña Elvira, y por tanto sobrino del Cid.
Raquel y Vidas: Eran los amigos de confianza de Martín Antolinez. Martín les confía las arcas
del Cid para que las guarden, ya que el Cid no puede llevárselas con él, porque le descubriría el Rey Alfonso.
Don Sancho: Era el que cuidaba de las hijas y la mujer del Cid mientras que él estaba luchando fuera del reino de Alfonso VI.
Avengalvón: Es un moro que está a las ordenes del Cid Campeador, buen vasallo que siempre cumple la voluntad de Don Rodrigo. Es amigo de los amigos del Cid.
Todos ellos deciden seguir al Cid para ayudarle, apoyarle y combatir junto a él en todas las batallas y enriquecerse. Son fieles vasallos que también iban ganando su honor.
Los infantes de Carrión : pretenden el casamiento con las hijas del Mio Cid y al final lo consiguen. Una vez casados, se llevan las riquezas que les correspondían de las batallas ganadas, y se van, deshonrando más tarde a Doña Elvira y Doña Sol. Estos personajes representan el afán de riqueza, el egoísmo, y el desprecio hacia los demás.
Otros personajes : los infantes de Navarra y Aragón, el obispo, los moros (amigos y enemigos), los reyes de los distintos territorios.
García Ordóñez: Era un enemigo del Cid Campeador, conocido como el Conde Don García.
Bien, vamos a lo que nos interesa: ¡el resumen!
CANTAR PRIMERO: EL DESTIERRO DEL CID
Despedida y augurios: El Rey Alfonso VI por mentiras de García Ordóñez destierra al Cid. El Cid convoca a sus parientes y vasallos que prometen seguirle en su destierro. El Cid al ver su casa vacía, llora y se marcha. Al salir de Bibar ven a una corneja por la derecha lo que les da un buen augurio, pero al llegar a Burgos, la ven por la izquierda lo que les anuncia uno malo.
Llegada a Burgos: Al llegar a Burgos las gentes salen a verle, pero nadie les hospeda. Una niña le dice que se marche porque el Rey envió una carta, según la cual castigaría a aquel que hospedara o diera alimentos al Cid. Va a la catedral, Santa María, donde reza, y después se marcha a un campo para descansar con sus compañeros.
Martín Antolínez se une al Cid: Martín Antolínez les da alimento, y el Cid y sus vasallos le pagan. Antolínez le dice al Cid que el rey le castigará por ello y que quiere unirse a sus vasallos, el Cid en respuesta de su valentía, acepta su compañía. Después el Cid dice a Antolínez que todos van a llenar dos arcas de arena cubiertas de cuero y clavos para obtener mediante un engaño dinero de los judíos, Raquel y Vidas.
El engaño a los judíos: Antolínez se encarga de la tarea y parte hacia Burgos en busca de los judíos, los encuentra en una tienda haciendo sus cuentas del día. Les pide hablar en privado y que no le descubran a nadie, porque les va a hacer ricos. Les cuenta que el Cid fue acusado por robar mucho oro, el cual esta guardado en dos arcas que contienen 600 marcos, les dice que el Cid quiere dejarlas en sus manos y que estén a buen recaudo durante un año. Van a ver al Cid para coger las arcas y a cambio de este recaudo los judíos deben darle los 600 marcos.
El Cid tiene el dinero: Vuelven a Burgos y le dan a Antolínez los 600 marcos, más 30 marcos como regalo porque gracias a él, el Cid les ha escogido para la guarda de las arcas. Antolínez da el dinero al Cid y piensa en partir hacia San Pedro de Cardeña. El Cid va a la catedral y da gracias a Dios, prometiendo a la Virgen mil misas.
El Cid va a despedirse de su familia: El Cid, sin compañía de sus vasallos, va a ver a su familia para despedirse. Doña Jimena que estaba rezando por él, sale a recibirle junto con sus hijas y monjes. El Cid le da al Abad Sancho 150 marcos para que cuide de su familia y vasallos; en el caso de que este dinero se terminase le dice que por cada marco que gaste del monasterio por ellas, él le dará cuatro. Doña Jimena llora por la marcha del Cid y, éste hace la promesa de que volverá para casar a sus hijas.
Un centenar de castellanos se une al Cid: Antolínez, que había marchado de nuevo a Burgos, y 100 castellanos se unen en Burgos para ir en apoyo del Cid. Al llegar a San Pedro el Cid les agradece su voluntad. Jimena reza por su esposo y se despiden.
Ultima noche en Castilla: El Cid recorre las tierras de Castilla, y toda la gente le acoge. La última noche que duerme en Castilla se le aparece el arcángel San Gabriel y le dice que continúe su camino. Cuando parten, el Cid teme que el Rey le persiga, así que se va a Zaragoza y toma Alcocer luchando contra el rey moro de Valencia y, envía 30 caballos de su motín al rey para que vea su hazaña. El rey lo acepta pero sigue enfadado.
El Conde de Barcelona: En Barcelona derrota al Conde y le hace prisionero. El conde se niega a comer; y a pesar de que el Cid le promete la libertad a cambio de que coma, se niega. Le libera pero se queda con todas sus pertenencias. El Cid y sus vasallos acompañan al conde y a los suyos hasta la zona de acampada y, el conde se despide del Cid para siempre.
CANTAR SEGUNDO: BODAS DE LAS HIJAS DEL CID
La conquista de Valencia: El Cid se dirige a Valencia, va conquistando los territorios y después de tres años en guerra conquista Valencia. Manda a su vasallo Minaya Alvar Fáñez, que le pida al Rey que deje salir a Jimena de Castilla, para ir en su encuentro. El Rey entusiasmado por la conquista, perdona al Cid y a sus vasallos y, le concede su petición. Esto origina la envidia de García Ordóñez y de los Infantes de Carrión, éstos últimos planean casarse con las hijas del Cid para conseguir riquezas. El Cid y sus vasallos se dirigen a Valencia pero antes en Burgos consiguen caballos, mulas y guarnición.
Minaya va a buscar a la familia del Cid: Minaya va en busca de Jimena para llevarla a Valencia, pues el Cid debe permanecer en ella para defenderla y heredarla. Minaya se encuentra con los judíos, Raquel y Vidas, le dicen a Minaya que el Cid les ha engañado, y que debe decírselo para solucionarlo porque sino irán en su busca. Minaya llega a San Pedro, el abad manda recuerdos al Cid. Empiezan el camino hacia Valencia con las hijas y Jimena.
Camino a Valencia: El Cid manda a Muño Gustioz, a Pedro Bermúdez y a Martín Antolínez al encuentro de Minaya y su familia, éstos llevan una carta del Cid para su amigo el moro Avengalbón que vive en Molina, para que éste acoja a su familia y vasallos. Pasan por Medina y llegan a Molina donde Avengalbón da un buen recibimiento a Minaya y la familia del Cid. Después el Cid envía a 200 caballeros al encuentro de Minaya. Todo se prepara en Valencia con grandes espectáculos para el recibimiento. Jimena se alegra mucho de ver a su esposo. Desde el alcázar todos contemplan Valencia.
Guerra con el Rey de Marruecos: El rey de Marruecos, Yucef quiere reconquistar Valencia. El Cid le dice a su mujer que va atener que luchar contra los moros por salvar Valencia, y que ellas deberán permanecer en el alcázar. Los moros invaden la huerta de Valencia. Las hijas y la mujer del Cid están asustadas, pero confían en la ayuda de Dios. Se toca la campana como alarma. Mueren 500 hombres y al día siguiente el obispo da una misa donde anima a los caballeros: perdonan los pecados de los muertos. Finalmente, tras matar muchos moros, derrotan a Yucef. Todos regresan a Valencia donde el Cid se encuentra con su familia. Minaya y Pedro Bermúdez recuentan el motín y llevan como presente al Rey 200 caballos con sillas y espadas. El Rey esta muy satisfecho pero García Ordóñez aumenta su rencor.
La petición de los infantes de Carrión: Los infantes deciden pedir al Rey el matrimonio con las hijas del Cid para ganar honra. El Rey dice que intentará hablarlo con el Cid. Después reúne a Minaya y a Per Vermúdoz para que comuniquen al Cid que le concede el perdón y que los infantes de Carrión quieren casarse con sus hijas. Regresan a Valencia donde el Cid los recibe y éstos le dan las noticias: el perdón y el casamiento. Al Cid no le parece bien pero como el Rey lo pide dará su consentimiento.
Encuentro con el Rey: El Cid escribe al Rey una carta, en la que dice que la decisión que él escoja será la que se lleve a cabo; el Rey al recibirla anuncia que dentro de tres semanas se celebrará la reunión. El Cid que va a ver al Rey, manda a Salvadorez y a Garcíaz que cuiden Valencia donde deja a su familia. Al llegar el Cid es recibido por todos y hay un emotivo encuentro entre él y el Rey. Se reúnen con los infantes que se maravillan de él. A la mañana siguiente después de la misa, todos se reúnen, el Rey pide al Cid a Doña Elvira y a Doña Sol, el Cid accede y toda la corte se lo agradece. El Rey los casa aunque ellas no estén presentes. Da al Cid 300 marcos por la boda y éste los reparte entre la corte.
El Cid no quiere entregar a sus hijas el mismo y se lo encarga a Minaya: el Cid le dice Minaya que haga de padrino de sus hijas y que se las entregue a los infantes de Carrión. El Cid y sus vasallos marchan a Valencia.
El Cid anuncia el casamiento a Jimena: el Cid llega al alcázar y les dice a su mujer e hijas que éstas están casadas. Sus hijas y Jimena están contentas. Pero él les dice que sólo lo ha hecho por que se lo ha pedido el rey, que él no quería casarlas.
Boda de las hijas del Cid:
En Valencia todo se prepara para la boda comienzan los preparativos en el palacio. EL Cid y su esposa salen a recibir a los infantes de Carrión. El Cid le dice a Minaya que coja a sus hijas y que se las entregue a los infantes, éste lo hace y después todos se dirigen a Santa María, donde el sacerdote don Jerome las casa. después vuelven a Valencia y allí celebran el banquete por todo lo alto. Las bodas duraron 15 días. Fueron muchos invitados entre ellos el padre de los infantes.
TERCER CANTAR: LA AFRENTA DEL CORPES
Se escapa el león del Cid, los infantes se asustan, el Cid lo amansa. Los infantes tienen vergüenza.
Todos están reunidos y sentados, el Cid duerme y de repente su león se sale de la jaula y los infantes de Carrión se asustan y esconden, el Cid se despierta y consigue calmarlo. Todos se maravillan. Los infantes de Carrión se sienten avergonzados
El rey Bucar de Marruecos quiere ataca Valencia. Se dirige hacia Valencia e instala sus tiendas comienza la batalla los infantes luchan Fernando de Carrión va la campo de batalla pero cuando ve al primer moro se asusta. llega Bermúdez mata al moro y le dala la lanza Fernando para que diga que lo ha matado él. Éste lo hace y el Cid mata al rey moro.
El Cid piensa someter a Marruecos: el Cid planea someter a Marruecos pero luego decide quedarse en Valencia. Felicita a sus yernos por sus supuestas hazañas, pero como piensan que el Cid sabe la verdad y se está riendo de ellos, deciden irse con sus esposas a Carrión y hacerlas pasar tanta vergüenza como ellos, al despedirse de ellos ven un mal augurio y el Cid preocupado dice que les acompañe su sobrino Félez Muñoz hasta Carrión
Llegan a un campo, el corpes, donde pasan la noche al día siguiente los infantes dicen a todos que se adelanten que quieren estar a solas con sus esposas. Todos se van y los infantes les dicen a sus mujeres que se van a vengar de ellas por a deshonra del león. Ellas les ruegan que no lo hagan pero no les hacen caso, comienzan a pegarlas hasta que casi las matan y las abandonan, y encima se sienten vengados.
Félez Muñoz sospecha de los infantes y va en busca de sus primas las encuentra tiradas en el campo las monta en su caballo y se las lleva a San Esteban cuando el Cid se entera manda a Minaya que vaya a por ellas. Minaya y sus primas salen de San Esteban hacia Valencia y el Cid los recibe y pide a Dios que se vuelvan a casar con más suerte.
El Cid envía Muño Gustioz para que le diga al rey que quiere justicia que sienta haber casado a sus hijas con los infantes de Carrión. Le encuentra en San Fagunt y le dice lo que ha ocurrido. El rey le dice que lo siente mucho
El rey convoca una corte en Toledo le da el mensaje a Muño Gustioz para que se lo dé al Cid. Allí se reunirán todos incluso os infantes de Carrión.
Los infantes piden al rey que no celebre la corte aun así se hace, y se reúnen todos excepto el Cid que se retrasa finalmente el rey sale a recibirle.
El Cid no llega a entrar en Toledo porque prefiere permanecer en el castillo de San Serván y hacer vigilia.
El Cid se prepara para ir a la corte, invita a sus sobrinos y a otros para que vayan con él, así hasta que son cien. Todos reciben al Cid gloriosamente el rey abre la sesión. El Cid pide sus espadas y los infantes se las dan y, pide también el ajuar de la boda de sus hijas y se le concede.
El Cid dice que la cosa no puede acabar ahí, que él le confió a sus hijas en Valencia y ellos las deshonraron. García Ordóñez se pone en pie y reta al Cid diciendo que los infantes son mejores que sus hijas, lo que es reconocido por los infantes.
Pedro Bermúdez confiesa ante todos que el infante Fernando no fue quien mató al moro sino él, y comienza una pelea entre Martín Antolínez y el infante Diego. Además el hermano mayor de los infantes insulta al Cid, y éste es retado por Muño Gustioz.
Mensajeros de Navarra y Aragón piden a sus hijas en matrimonio para sus reyes, el Cid dice que de nuevo será el rey quien tome la decisión. Minaya reta a los infantes de Carrión, se fija el reto, el rey asiste pero el Cid vuelve a Valencia, y deja a Minaya, Antolínez y Muño Gustioz en manos del rey.
García Ordóñez anima a luchar a los infantes y Alfonso lo hace con los vasallos del Cid. Pedro Vermúdez vence a Fernando, y Muño Gustioz vence a Asur González y los tres vasallos vuelven a Valencia y el Cid se alegra de verlos.
Las hijas del Cid se casan con los hijos de los reyes de Navarra y Aragón, este casamiento les da más honra que el anterior.
EL CANTAR DE ROLDÁN
Introducción:
Esta es una historia sobre la batalla de Roncesvalles por Roldán y sus valientes paladines. De cómo defendió al ejercito de Carlomagno de un ataque de los moros.
Esta historia fue sacada de “la canción de Rolando” se llamaba así porque la primera vez que se escribió fue en verso. Luego se le puso música y fue cantada por un trovador y otro..
“El cantar de Roldán”
El rey Carlomagno de Francia esta invadiendo a España para así tener el poder sobre ella, ya había invadido todo pero solo la hermosa ciudad de Zaragoza no había sido tomada , los sarracenos no está dispuestos a perder su poder sobre España así es que el rey Marsin manda a Blancardin a que hable con el rey Carlomagno y que le diga que esta dispuesto a bautizarse si el no invade su reino reino y como prueba de que lo hará le da 20 rehenes, mas todo esto es una mentira pero Carlomagno se lo cree y manda a Ganelòn por decisión de Roldan a darle una respuesta, Canelón se enoja porque sabe que si va a donde esta el rey Marsin, este le quitara la vida y entonces el no podrá volver a su amada Francia y no volverá a ver a su hijo y a su esposa que es la hermana del rey Carlomagno así que durante su viaje con Blancardin planea la manera de vengarse de su hijastro Roldan por haberlo mandado a la muerte, al llegar con el rey Marsin le da el mensaje que le había dicho Carlomagno de que si el cumplía su palabra le entregaría la mitad de España pero si no lo hacia, tomaría Zaragoza y lo llevaría preso a el para quitarle la vida , el rey Marsin se enfureció pero Blancardin se interpuso entre ellos para que no se pelearan y le comentó de lo que hablaron en el camino, que Ganelòn había prometido entregarle a Roldan, el mas valiente de los guerreros de Carlomagno y así tendrían paz para el futuro puesto que no habría nadie que fuera tan fuerte y valiente como el para atacar a Zaragoza, el plan era que cuando pasaran por Roncesvalles para ir de vuelta hacia Francia Ganelòn se encargaría de que Roldan y Oliveros fueran en la retaguardia y así el ejercito de Zaragoza podría atracarlos y siendo que el ejercito de Roldan seria mas pequeño perderían y así los matarían, el rey Marsin acepto y su esposa Bramimonda le entrego unas joyas para que se las obsequiase a su esposa en recompensa por el favor que les había hecho, así vuelve Ganelòn como si nada y le dice al rey Carlomagno todas las mentiras que tenían planeadas para que el cayera en la trampa, el rey lo cree todo, pero en la noche tiene unos sueños muy extraños en los que Ganelòn se para ante el y rompe una lanza y otro en el que un leopardo ataca al rey pero un perro sale de la nada y lo defiende, al final del sueño el rey no puede saber quien gana la batalla y a la mañana siguiente emprende el camino a Francia pensativo sobre los sueños que tuvo, en el regreso Ganelòn propone que Roldan este en la retaguardia por si los sarracenos llegaran a olvidar su pacto y quisieran atacar. Roldán accede y solo pide veinte mil soldados para este propósito. Cuando ya iban de regreso pasaron por el paso de Roncesvalles, y la pelea se lleva a cabo tal como lo planearon el rey Marsin y Ganelòn; para poder ganar la batalla cada francés tenia que matar a cinco sarracenos y no sufrir ninguna baja; Roldán notó que eran pocos en en su ejercito pero aun así no accede a la sugerencia de tocar el olifante de marfil que llevaba en el cuello que le dio Oliveros. Así comienza la batalla y la gana Roldan pero deja a un enemigo vivo el cual regresa donde su rey y le explica que el ejercito de roldan se ha quedado con menos de la mitad de su ejercito y que si lo ataca ahora puede ganar, pero el rey se dio cuenta de que el ejercito de Roldan no era fácil de vencer así que decidió mandar primero a una parte de su ejercito nuevo y al final cuando ya estuviera agotado el de Roldan mandaría a la segunda parte y así acabaría con el, así lo hizo y cuando llego la segunda mitad del ejercito de Marsin, ya tenían tan solo 300 hombres y fue entonces cuando Roldán decidió tocar el olifante, el rey al oírlo dice: es el olifante de Roldan tenemos que ir a ayudarle, pero Ganelòn le dice que no es cierto, que como puede creer que Roldan necesitaría ayuda y el rey lo escucha y desiste de ir en su ayuda, vuelve a escuchar el olifante y vuelve a caer en la trampa de Ganelòn pero a la tercera vez que se escucha el olifante se da cuenta de la traición. El rey Carlomagno lo oye y va a la batalla, pero llega demasiado tarde, Roldán y Oliveros ya habían sido asesinados por los sarracenos. El rey Carlomagno se enfureció mucho, por encontrar los cuerpos sin vida de Roldan y Oliveros y les quitan los corazones y los llevan ha enterrar. Entonces comprende lo que sus sueños querían decir y por tal traición, manda a enjuiciar a Ganelòn y le da la pena de muerte, así muere Ganelòn y se paga lo que le hizo a Roldan, entonces el rey Carlomagno vuelve a Zaragoza y acaba con el rey Marsin, como había jurado hacer y toma a su esposa y la lleva a Francia a bautizar y así lo hace, con el nombre de Julia, eso es todo.
PERSONAJES
Carlomagno: Es el emperador de Francia.
Marsin: Es el rey de Zaragoza
Blancardin: Es el caballero y consejero de Marsin.
Roldán: Es el sobrino de Carlomagno y el mas valiente de sus caballeros.
Oliveros: Es el mejor amigo de Roldán y hermano de la prometida de este.
Ganelòn: Es el padrastro de Roldan, por estar casado con la hermana de Carlomagno y el que al final traiciona a Roldán.
Bramimonda: Es la esposa de el rey Marsin.
Turpìn: Es el arzobispo de Reims y el que al final le da el perdón a Oliveros por los pecados cometidos, se lo da en el campo de batalla.
EL CANTAR DE LOS NIBELUNGOS
El príncipe Sigfrido de Niederland, de las tierras bajas, es el protagonista ausente de "La canción de los nibelungos", apuesto doncel y noble guerrero de sangre real, el involuntario causante del dramático desenlace de la historia legendaria, la razón esgrimida en una poética explicación dada a la desaparición histórica de la nación burgunda ante el huno Atila. La princesa Crimilda de los burgondos, la dama de Worms, es el objeto de su amor, la doncella soñada, la bella virgen de la cual se enamora perdidamente Sigfrido por las referencias que le han llegado de su inigualable hermosura. Los dos jóvenes se enamorarán mutuamente y su matrimonio será pronto un hecho. Brunilda es una extraña reina de Islandia, tan bella como brutal, que ofrece su mano a quien pueda vencerla en combate mortal, pero que caerá irremisiblemente rendida ante Gunther, el enamorado hermano de Crimilda, pero sólo por la astuta y mágica intervención de Sigfrido, y ese insólito romance también se saldará con el matrimonio deseado, para satisfacción de Gunther. La historia hubiera acabado felizmente ahí, pero las consideraciones de un honor arbitrario y, más que nada, la intromisión de las nada deseables voluntades femeninas en el mundo brutal e inflexible de los hombres germánicos, harán que todo un pueblo se inmole para dar cumplida satisfacción a una venganza sanguinaria que tiene su excusa y primer origen, en un acto tan trivial como es el protocolo real por el que se compite, para establecer el orden oficial de entrada en la iglesia de las dos damas centrales de nuestra historia, las cuñadas rivales Crimilda y Brunilda, complicado luego con la muerte alevosa del buen Sigfrido. Junto a ellos está, en un puesto destacado, el indefinible personaje de Hagen, brazo armado de Gunther, que hace alternativamente de héroe y de villano en la historia, al ser primero el ejecutor cobarde de Sigfrido y, más tarde, el heroico paladín del rey Gunther cuando llega la hora de la lucha final, al ponerse en marcha la máquina sangrienta de la traición final, el postrer acto del poema, con la ejecución del plan inmisericorde e innoble de la vengativa Crimilda.
EMPIEZA LA HISTORIA DE SIGFRIDO
Con la descripción del apuesto príncipe de Niederland da comienzo el poema. Su virtud es la más digna de un héroe germánico: reside pues en la potencia de su brazo y en su incansable bravura ciega, sumada a la permanente capacidad juvenil de dar muerte a quien quiera ser su rival, sea en una batalla campal o en un amistoso torneo entre caballeros. Matar en combate es la mejor tarjeta de presentación de alguien que quiera refrendar su noble origen y su limpia ejecutoria en el mundo de las tribus germánicas, tan poco versadas en letras, pero tan eternamente dispuestas a dar o recibir la muerte. Porque la muerte a manos enemigas es el mejor camino de los pueblos germánicos para llegar al paraíso celestial, a la más alta gloria de Dios, a lo que hasta hace sólo unos pocos siglos todavía se llamaba Valhalla. Ahora, en plena vigencia de la cristianización, se ha olvidado el papel jugado por la mitología de los dioses batalladores, porque sólo se admite la presencia del dios de los cristianos, y su intervención queda reservada para el combate contra los infieles, o cuando es necesario recurrir a su arbitraje, en aquellos juicios de Dios, en los que -cómo no- el tribunal es una arena y la muerte del rival es la mejor sentencia posible, porque va refrendada por el invisible sello de Dios. No queda, pues, sitio para el recurso a Thor, Odín o las Valkirias, pero se mantiene la idea esencial de la santificación de los hombres por el ejercicio constante y, hasta sus últimas consecuencias, de las armas. Pero, ahora, a Sigfrido no le mueve en su aventura la búsqueda de una confrontación contra un par de la caballería, sino la relatada belleza de la hermosa Crimilda, una princesa de Burgundia, hija del fallecido rey Dankrat y de la reina Uta, hermana de tres reyes, Gunther, Gernot y Giselher.
SIGFRIDO LLEGA A WORMS
Sigfrido, Sigfrid, hijo de Sigmond y Siglind, reyes de Niederland, era un príncipe apuesto y valeroso; un joven deseado entre las más nobles vírgenes de la corte de Santen, pero él no podía ni siquiera conceder su atención a aquellas doncellas, porque su inquieto corazón estaba en Worms, allí donde moraba la dulce Crimilda. Los reyes de Niederland quedaron preocupados con la revelación de su hijo, puesto que los burgondos eran gente temida y, entre ellos, destacaba el terrible barón Hagen, un adversario casi imposible de vencer. Pero Sigfrido, una vez que hubo comunicado su irrevocable decisión, preparó su marcha a Worms, con la sola escolta de una docena de hombres. Con ellos cabalgó a su destino, dirigiéndose a la corte del rey Gunther sin más dilaciones. El rey lo recibió, una vez que fue informado de la identidad de su visitante, para conocer la razón de su viaje, y el intrépido Sigfrido, sin más preámbulos, respondió que quería probar la afamada destreza del rey de los burgondos con las armas, seguro como estaba de vencerlo y hacerse con su reino y sus gentes. Los nobles quisieron lanzarse sobre el osado Sigfrido, pero el tenso ambiente pronto se calmó y Sigfrido, el bravo e insolente caballero de las tierras bajas fue admitido como huésped de la corte de Worms, aunque su estancia se alargaba y él no llegaba a ver, aunque fuera en la distancia, a su amada Crimilda. Todo cambió cuando se supo en Worms de la llegada de una tropa de daneses y sajones que venían contra Worms. Enterado Sigfrido, ofreciese a Gunther para estar a su lado en esa confrontación que se avecinaba dura y peligrosa, aconsejándole que diera vigorosa respuesta a la afrenta de los daneses y sajones, y pidiendo a su rey Gunther el honor y la responsabilidad de poder bien servirle al mando de una tropa de mil guerreros con la que defender la Burgondia. Con ellos salió a castigar a los sajones, matando docena tras docena de enemigos, hasta capturar al rey Ludeger. Los daneses, al conocer la rápida victoria de Sigfrido, acudieron en ayuda de sus aliados sajones, pero también Sigfrido presentó combate y los venció con facilidad, rindiendo a su jefe, el rey Ludegast. Terminada la batalla, los dos sometidos soberanos fueron llevados a la corte de Worms, como prisioneros de guerra, para mayor honra de su señor Gunther de Burgondia.
DE RIVAL A LEAL AMIGO
La noticia de la victoria no sólo alegró al rey Gunther y a sus súbditos; la princesa Crimilda también quedó emocionada al conocer la hazaña de Sigfrido "el fuerte", de Sigfrido "el demonio", como le llamaban los pocos que habían combatido cerca de él y habían tenido la fortuna de sobrevivir. Ahora Sigfrido ya era el leal amigo y podía ser presentado a la princesa Crimilda, pues el rey su hermano no ignoraba su amor por ella. Al conocerse, ambos pudieron darse cuenta al instante de que el amor vivido por cada uno de ellos era un sentimiento mutuo. Sólo le faltaba al valeroso príncipe Sigfrido pasar por otra nueva prueba de armas, la prueba de rigor que le permitiera acceder a la mano de la princesa que acababa de conocer, y esta oportunidad soñada no tardó demasiado en presentarse. La ocasión de ganar el amor de la adorada Crimilda se llamaba Brunilda y era una reina tan bella como violenta, nada menos que la indómita soberana del lejano reino de Islandia. El rey Gunther la amaba en la distancia y necesitaba alcanzar su corazón. No era tarea sencilla, pues la singular reina exigía ser vencida en combate para conceder su corazón, y desgraciadamente, era tan fuerte como cruel, ya que muchos habían sido los nobles que habían pagado con su cabeza la derrota ante Brunilda. El rey Gunther era un temerario luchador, pero necesitaba de la ayuda de aquellos fieles voluntarios que quisieran arriesgarse con él en su intento. El buen Sigfrido, naturalmente, fue el primer caballero en ofrecerse incondicionalmente a su servicio, reclamando como única compensación, claro está, a Crimilda en matrimonio si la expedición resultaba favorable a los deseos de su rey y señor. Para completar la breve fuerza de acompañamiento, solicitó la presencia de los hermanos Hagen y Dankwart. También Sigfrido tomó algo más que nadie, salvo él conocía: un manto mágico arrebatado al enano Alberic, del país de los nibelungos, con el que podía hacerse invisible a la voluntad y quedar a cubierto de cualquier arma, por afilada que estuviera y por robusto que fuera el brazo que la empuñara. Sigfrido era invencible, pero en esta ocasión no trataba de conquistar prestigio para sí, sino la posibilidad de ganar el privilegio de ser el esposo de Crimilda.
LA VICTORIA SOBRE BRUNILDA
Así que estuvo preparada la tropilla, los cuatro valientes partieron en barco hacia Islandia y, tras doce días de travesía marina, estaban frente a sus costas, divisando maravillados la altiva fortaleza de Isenstein. Fueron inmediatamente recibidos por la reina Brunilda, que debía estar ansiosamente a la espera de emociones violentas. Apenas estuvieron ante ella, los recién llegados, por boca de Sigfrido, anunciaron la intención del rey Gunther de ganarse la mano de Brunilda, la mujer con fama de ser más fuerte que doce hombres. Aceptó feliz Brunilda el reto esperado, recordando a todos los presentes que el fallo de Gunther en cualquiera de las pruebas supondría automáticamente su muerte, pues nunca se daba cuartel al vencido y le propuso competir primero en un combate a lanza y, si lo superaba, después en el lanzamiento de una piedra hasta tan lejos como se pudiera, para más tarde tener que alcanzarla de un solo salto. Aceptadas que fueron las dos absurdas pruebas, Sigfrido llamó en un aparte a Gunther para informarle de que, gracias a la posesión de la capa del enano Alberic, él iba a convertirse en el invisible contendiente de Brunilda, mientras que el rey actuaría fingiendo ser él el único combatiente de Brunilda. Así se hizo y fue Sigfrido quien derrotó con suma facilidad a la reina Brunilda con la lanza tras un combate en el que ella veía asombrada cómo la fuerza de Gunther se multiplicaba hasta desarmarla. Más tarde, Sigfrido arrastró la piedra por el aire, para luego transportar a Gunther de la misma forma y a lo largo del mismo trecho. Cumplido el trámite, Gunther, supuesto vencedor, hizo saber a su amada y vencida Brunilda que ahora ya era su prometida en toda regla y, por tanto, ella debía cumplir lo pactado, siguiéndole de buen grado en su viaje de regreso al país de los burgondos. La derrotada reina, entristecida por su obligada marcha, pero aceptando el que creía justo resultado quiso despedirse de sus súbditos y pidió el tiempo necesario para hacerlo en buena forma y preparar su marcha definitiva hacia el país del que iba a ser su esposo, y en el cual ella seguiría manteniendo su real rango.
LA PREPARACIÓN DEL MATRIMONIO
Vencida Brunilda y otorgada por Gunther su hermana Crimilda en matrimonio, Sigfrido fue al país de los nibelungos a preparar un ejército que diera escolta a su rey, y para recoger del fabuloso tesoro de los nibelungos su propia dote. Sólo tuvo que vencer la oposición del guardián armado, pero eso no era más que un ejercicio de prácticas para el joven, movido como estaba por la felicidad de su próxima boda. Nadie más se opuso, ni siquiera el enano Alberic, ya despojado de su mágica capa y rendido de antemano ante el empuje de su antiguo vencedor. Eligió, pues, Sigfrido las más ricas joyas del tesoro de los nibelungos y exigió la escolta de los mejores mil hombres, con los que formó la majestuosa columna que debía pasar por Islandia para acompañar a su señor y a Brunilda, para más tarde arribar triunfal a Burgondia, a tono con la doble ceremonia que habría de realizarse. Dejando a los mil nibelungos en Islandia, Sigfrido se adelantó, para ser el primero que diera la noticia de la victoria de Gunther en Worms. La noticia fue acogida con júbilo y todo el país se aprestó afanosamente en los preparativos del matrimonio real. Toda la corte se volcó en las calles de la capital, para recibir a su rey y a quien iba a ser pronto su reina. Sigfrido, en la gran fiesta de recepción, recibió oficialmente la mano de su amada. En el mismo día se celebró el doble matrimonio y todo parecía ser perfecto, salvo una mirada triste de Brunilda, quien sufría viendo a la princesa Crimilda acompañada por el vasallo Sigfrido. Gunther trató de tranquilizar su pesar, advirtiéndola que se trataba de un príncipe de Niederland, amigo fiel como ningún otro podía serlo. La respuesta irritó a la brutal Brunilda, que abandonó la sala y se dirigió airada hacia su aposento seguida del atónito Gunther. Allí, en la soledad de la cámara nupcial, exigió una explicación a ese extraño -para ella- emparejamiento. El rey quiso demostrar su poder sobre la esposa, pero Brunilda no se dejó ganar la mano y zarandeó a su marido dejándolo después colgado de un garfio de la pared. Sigfrido, que había presenciado la primera parte del sorprendente enfrentamiento entre la recién casada y su marido, se envolvió en la capa de Alberic a tiempo de seguir a la real pareja hasta la intimidad de sus habitaciones, tratando de averiguar la razón de aquella súbita cólera de la inexplicable Brunilda. A la vista de lo que sucedía, apagó las antorchas y, actuando con rapidez en la oscuridad libró de su humillación a Gunther, para inmediatamente abalanzarse sobre la fiera Grunilda y propinarla una inolvidable paliza. Sin saber bien por que lo hacía, tal vez para descargar su ira ante tamaña desconsideración de la reina, Sigfrido aprovechó la situación para arrebatarla un anillo de su mano y el elegante cinturón que ceñía su talle. Los golpes ablandaron el genio de la reina y hasta la debieron hacerse sentir en su elemento, mientras que ésta, ignorante de nuevo de la invisible presencia de Sigfrido, pedía feliz y humilde perdón a su marido, al tiempo que le prometía eterno sometimiento a su real voluntad.
CUESTIÓN DE PROTOCOLO
Sigfrido y su esposa Crimilda partieron para el reino de Niederland, en donde ocuparía el trono que le transmitía su padre el rey Sigmund y también aquel otro ganado por su mano, el de los nibelungos. Sigfrido reinaría con rectitud y prudencia, y su esposa, la reina Crimilda le daba un hijo, al que se le impuso el nombre de Gunther, en recuerdo del noble rey de los burgondos, al tiempo que allí, Brunilda tenía también un varón, al que le fuera dado el nombre de Sigfrido, en homenaje a este héroe. Pero, a pesar de las apariencias no había quedado zanjado el asunto de la boda entre vasallo y princesa. Fue por esta razón por la que Brunilda volvió a insistir en que Sigfrido rindiera vasallaje a su señor y la mejor manera sería hacerle venir a la corte de Worms, con la excusa de un torneo entre caballeros. En mala hora aceptó el matrimonio la invitación de Gunther, pues la insistente Brunilda, tan pronto tuvo a su cuñada frente a sí, la hizo saber que Sigfrido no era más que el vasallo de su marido, pues así lo había oído ella de boca de Gunther al ser vencida en Islandia. Crimilda negó el vasallaje y se jactó de que en la ceremonia religiosa del día siguiente estaría situada por delante de su cuñada. Y fue cierto, Crimilda entró por delante de Brunilda en la catedral de Worms, humillándola delante de toda la corte. A la salida de los oficios, Brunilda exigió pública rectificación, pero Crimilda se limitó a mostrar aquella sortija y aquel ceñidor que Sigfrido hubiera arrebatado en la lucha con la airada dama, indicándola que ella, Brunilda, era la derrotada por su marido. Más encolerizada que nunca, Brunilda mandó llamar al rey Gunther para pedir explicación, pues ella creía firmemente que él era su doble vencedor. Gunther, al conocer la razón del alboroto, pidió la presencia de Sigfrido, para cuestionarle si era cierto que se hubiera jactado de su victoria. Sigfrido estaba ya listo para jurar ante su señor y amigo que nunca él había presumido de tales actos y aquello bastó para que Gunther interrumpiera el juramento, recuperada la confianza en quien siempre había demostrado su fidelidad, siendo culpable de todo lo sucedido su hermana Crimilda y su vana arrogancia.
SIGFRIDO PAGA CON SU VIDA
Gunther y Sigfrido seguían siendo inseparables, pero Brunilda y Crimilda estaban definitivamente enfrentadas. Hagen se acercó a su señora, para conocer la causa de su padecimiento y ésta le hizo saber que necesitaba satisfacer su sed de venganza con la sangre de Sigfrido. Entonces Hagen prometió dar fin a esa odiada vida con su propia mano, pero el rey y su corte -enterados de la promesa de Hagen- quisieron culpar a Crimilda y, sobre todo, evitar la posible respuesta violenta del invencible Sigfrido. Entonces todos se juramentaron para mantener en secreto la decisión de matarle, urdiendo un falso ataque extranjero a Gunther, para hacer que el héroe acudiera junto a su amigo y así poderlo matar a traición. En efecto, Sigfrido voló más que cabalgó hacia Worms, mientras Hagen se acercaba a la solitaria reina Crimilda, pretextando ser portavoz de la petición de perdón y de la gracia de su amistad por parte de la arrepentida Brunilda. Al tiempo, haciendo ver que quería guardar a Sigfrido del daño de un arma enemiga, consiguió que la ingenua Crimilda le revelase el punto débil de su marido, el único lugar de su cuerpo no bañado en la sangre del dragón que le había hecho invulnerable, en el centro de su espalda. Conociendo Hagen el punto exacto, todo lo que tuvo que hacer fue convencerle de que le acompañara en una pretendida cacería para, a traición, darle muerte con una lanza que clavó entre sus omoplatos. Después, el cadáver es llevado a Worms para dejarlo a la puerta de Crimilda, como un insulto añadido a su muerte. Con sólo ver que no hay más herida que la que le ha atravesado la zona que ella desveló a Hagen, Crimilda sabe que Sigfrido ha sido asesinado, y también, quién ha sido el que ha causado su muerte por la espalda; para probarlo, la viuda hace desfilar a todos los nobles de la corte de su hermano delante del féretro de Sigfrido. Cuando le tocó el turno a Hagen, la herida se abre y de ella brota la sangre reveladora. Crimilda ya no necesita ninguna otra señal, Sigfrido ha sido la víctima de Hagen y, tras de él, se esconde el odio de Brunilda. Crimilda comunica a los padres de Sigfrido que se quedará en Burgondia junto a la tumba de su marido y que no renuncia a la justa venganza.
ATILA CONSUELA SU VIUDEDAD
La desgraciada Crimilda había quedado encerrada en su dolor, pero todo se volvía contra ella y sus recuerdos; hasta el tesoro de los nibelungos había caído en manos de Hagen; mientras todo sucedía de este modo, el también reciente viudo Atila había oído de la bella y enajenada viuda de Sigfrido y quiso pedirla en matrimonio. No parecía posible que tal oferta fuera aceptada, pero, tras pensar en las posibilidades de poder que se le abrían al unirse a tan poderoso rey de Angra, Crimilda cambió de parecer y comunicó al mensajero Rudiger que ella aceptaba la proposición del muy valiente y noble Atila, y en partir tan pronto estuviera listo su séquito, para encontrarse con su prometido en Tulne, junto al río Danubio. De allí salió la más fastuosa comitiva real que se haya conocido, camino de Viena, en donde habría de celebrarse el matrimonio, en Pentecostés. Terminados los fastos reales, los reyes fueron a Etzelburg, a instalarse en la capital del reino de Angra. Nada sucedió durante siete años, y un día, Crimilda quiso que Atila invitase a los suyos, para que fueran testigos de su gran felicidad. Consintió el rey y envió mensaje a Worms para que viniera a su corte el rey Gunther y su nobleza. La noticia levantó dudas en Hagen, quien se sabía marcado por la muerte de Sigfrido, así como en otros nobles partícipes de la conspiración; otros querían creer que ya se habría olvidado Crimilda de la muerte canallesca de Sigfrido, y todos discutían sobre la conveniencia de tal viaje, pero el rey Gunther prefirió aceptar la invitación de su hermana, mandando organizar una caravana de más de mil guerreros a caballo y de nueve mil infantes que acompañaría a los visitantes burgondos hasta Etzelburg, para disuadir a Atila de cualquier deseo de traición hacia sus invitados; mientras salían de la corte las interminables columnas de hombres armados, en Worms reinaba el dolor de las esposas que quedaban atrás, pues ellas ya presentían el trágico final de esa impresionante comitiva.
PUNTO SIN RETORNO
El viaje no tuvo incidente alguno en su primera parte, y pronto llegaron los diez mil hombres a orillas del Danubio, el primer obstáculo a la marcha de la expedición burgonda; a Hagen se le encomendó hallar el medio de cruzarlo y fue la mágica intervención de unas ninfas del río la que dio la clave de aquel paso, y asimismo, la advertencia de que la muerte les esperaba al otro lado del poderoso río. Hagen encontró al barquero del que le habían hablado las ondinas y se hizo con su balsa, aunque tuvo que dar muerte al obstinado hombre, que se negaba a prestar su embarcación a desconocidos. Con ella atravesaron todos el crecido Danubio. En la otra orilla, Hagen, conocedor de su suerte, destruyó la balsa, haciendo saber a todos que ya se había traspasado el punto sin retorno; que ahora ya sólo les quedaba enfrentarse a su destino hasta las últimas consecuencias. Pronto se vio que la situación había cambiado radicalmente, pues tuvieron que enfrentarse y derrotar al margrave Else, señor de aquellas tierras, que había intentado cerrarles el paso. Más tarde, en Bechelaren, se les unió el margrave Rudiger, con quinientos hombres más. En la frontera de Angra les aguardaba Teodorico, que pronto esperaba casarse con la sobrina de Atila, pero que iba al encuentro de los de Worms con la idea de advertirles de aquellos planes de venganza que había atisbado en Crimilda; los burgondos le contestaron que sabían cuál era el designio de la segunda esposa de Atila, pero que ya habían cruzado el punto tras el cual no se podía regresar, por ello, seguían su viaje hasta el palacio del rey de los hunos, como si nada fuera a sucederles.
CRIMILDA RECIBE PUBLICA OFENSA
Crimilda recibió a su hermano el rey y pretendió mostrar su felicidad por tenerle junto a ella. Sin embargo, Hagen espetó a su anfitriona que sabía que esta supuesta fiesta no era más que el ropaje de una emboscada, haciendo que Crimilda se obligara a demostrar su encono hacia los asesinos de su primer y amado marido: después, refrenándose, invitó a los burgondos a despojarse de sus armas, pero ellos se negaron; más encolerizada todavía, Crimilda inquirió sobre la identidad de quién había podido inspirar tal temor en los invitados y Teodorico se adelantó para comunicarla que él mismo había advertido del peligro a los burgondos. Ya instalado en palacio, Hagen, con la espada Balmung arrebatada a Sigfrido sobre su regazo, permaneció sentado ante la reina Crimilda y su guardia, en clara señal de desafío, a la vez que declaraba públicamente haber sido él quien había dado muerte a Sigfrido. Crimilda se vio insultada y, lo que es peor, comprobó cómo su guardia retrocedía ante la figura tremenda y desafiante del decidido Hagen. Sin fuerzas que la respaldasen, la reina dejó que la recepción comenzara. Nada pasó en su desarrollo y sólo, al llegar la noche, cuando los burgondos quisieron retirarse a sus dormitorios, vieron que se les cerraba el paso. No obstante, pronto se retiró la tropa de los hunos y los invitados pudieron encaminarse a sus lechos, atentos a lo que se cernía ostensiblemente sobre sus cabezas, ya que se cerraba el copo de los hunos alrededor de su dormitorio, pero bastó la presencia de Hagen armado y presto para la lucha, para que el nuevo intento de dar muerte a los burgondos se desbaratara.
EL BAÑO DE SANGRE
En la mañana siguiente, los burgondos se dirigieron al templo totalmente armados; tras la misa se preparó el torneo, del que el prudente Teodorico retiró a sus seiscientos hombres; quedaron solamente hunos y burgondos, y tampoco nada sucedió en las justas. Crimilda, en un aparte, pidió ayuda a Teodorico para vengar el asesinato de su marido, pero Teodorico recordó que todos estaban sometidos a la ley de la hospitalidad y que nunca atacaría a quien se encontraba bajo la protección de Atila. Con la negativa de Teodorico, Crimilda se fue a Bloedel, el hermano de Atila, y éste aceptó la venganza a la hora de la comida. Con mil guerreros entró Bloedel en la estancia secundaria en la que se hallaban los infantes de Burgondia, anunciando su intención de dar muerte al asesino de Sigfrido, pero Dankwart, el hermano de Hagen, lo mató con su espada tan pronto hubo terminado de hablar. Así empezó la disparatada batalla, con armas quienes las tenían y los que no disponían de ellas con los restos del mobiliario en sus manos. Dankwart, herido, penetra en la sala principal, interrumpiendo la comida de los reyes; Hagen, al ver a su hermano sangrando, mata sin pensarlo una segunda vez, al hijo de Atila con su espada; Atila y Gunther intentan parar la matanza pero, al no conseguirlo, se unen a la furiosa lucha. Crimilda vuelve a rogar a Teodorico que empuñe la espada por ella, pero el godo pide una tregua a Atila y se retira con sus hombres del escenario. El margrave Rodajear, sintiéndose también ajeno a la contienda, pide permiso a Gunther para hacer lo mismo con su gente. Y el combate prosiguió con saña hasta la noche; los agotados contendientes acordaron un alto, pidiendo la continuación del desafío en campo abierto, pero Crimilda intervino para negar tal posibilidad, exigiendo la entrega de Hagen por la vida del resto de los burgondos. Ante la negativa de Gunther y sus hermanos, Crimilda mandó a los hunos abandonar el palacio y prenderle fuego para acabar con todos los burgondos encerrados dentro de él. Pero tampoco el fuego terminó con sus odiados enemigos, al salir el sol estaban vivos y listos para la lucha. Rudiger, de vuelta en palacio, se vio compelido, en contra de su voluntad, pero a tenor de su lealtad hacia Atila, a empuñar las armas contra los burgondos hasta su muerte; Teodorico, al conocer las noticias, regresó al campo de batalla para rescatar el cadáver del inmolado Rudiger, pero los burgondos tomaron su vuelta como un ataque y sólo quedaron en pie Hagen y Volker, con su rey, Hagen, por un bando, frente al anciano Hildebrando por el otro. A él se le unió Teodorico, y fue su espada la que malhirió a Hagen y terminó el combate con la captura de Hagen y Gunther. Llevados a presencia de Crimilda, ésta mandó matar a su propio hermano y, con la espada Balmung en sus brazos, decapitó a Hagen. Entonces, Hildebrando, viendo que se daba muerte a un hombre indefenso, mató a Crimilda. Sólo quedaron con vida Atila, Teodorico y el viejo Hildebrando, en Hungría, mientras la cruel y despótica Brunilda estaba a salvo, en la remota Worms, sin importarle, al parecer, haber sido la causante de aquella matanza sin sentido.
LA LEJANA REALIDAD HISTÓRICA
Con este relato fabricado por trovadores, por los restos del pueblo burgondo, o por alguno de sus exegetas, que vivieran en la lejanía del siglo XII, a setecientos años de distancia, se trata de explicar la razón poética de la desaparición del efímero país de los burgondos, apoyándose en la figura trágica de la traición de una mujer a su propio pueblo, la alevosa maniobra de una mujer insensata empujada por el febril ansia de venganza; y sitúan la acción en un escenario que les libere de la responsabilidad de la derrota, allá en la muy remota indefensión del palacio de Atila, el huno, siendo también este rey otra víctima de su esposa, no el protagonista de la masacre. En realidad, los burgondos, venidos desde el Báltico hasta Worms en una marcha guerrera que duró cientos de años, tras su asentamiento en Germania, en las fronteras con Sarmatia, y que no se detiene en esa fría orilla del mar suévico. Los burgondos cruzan después el Oder y siguen hacia el fértil sur, al despojo de las antiguas Galias, saltando la barrera natural del Rhin, al finalizar el año 406. Son los bárbaros hacíendose con los despojos del que fuera grandioso imperio romano. Se detienen en Vaugiones, Worms, allí encuentran su terreno soñado, la efímera capital de su reino burgondo, pero los vándalos nómadas no pueden o no saben sostener su único reino más que veintitrés años, pues en el 436 su territorio es rebasado por las huestes fugitivas de Atila, que se ve empujado hacia el oeste por las últimas fuerzas romanas del general bárbaro Aecio y de su aliado, el visigodo Teodorico, precisamente hacia las mismas Galias que pretenda obtener Atila como dote en el propuesto matrimonio con Honoria, la hija de Placidia, en ese ofrecimiento de la asustada Roma. Gunther (Gundahar), el rey elegido, apenas puede hacer otra cosa que ofrecer el bulto de su cuerpo y la vida de casi veinte millares de hombres, al experimentado y poderoso ejército del pagano rey Atila, para quien el final de ese reino burgondo nada significaba, que no fuera otra victoria más. Atila moriría más tarde, y no precisamente por mano de los extintos burgondos, pues su derrota en las cercanías de Troyes, en los Campos Cataláunicos se produce en el año 451, frente al ejercito de Aecio: después intenta atravesar los Alpes y también vuelve a ser rechazado, esta vez por León I, muriendo, finalmente, en el año 453, diecisiete años después de que el reino de los burgondos hubiese cesado su brevísima crónica.
EL MERCADER DE VENECIA
INTRODUCCIÓN
La imaginación de Shakespeare trenza en esta obra cuatro argumentos diferentes. El principal de ellos es el pleito entre el mercader Antonio y el judío, por el préstamo que éste le hace para que Bassanio pueda intentar conquistar a Porcia y el extraño pagaré que le hace firmar Shylock a Antonio, donde se compromete a entregar una libra de su carne, con el fin de vengarse por fin de él. Otro argumento es el cortejo de Porcia por Bassanio y la historia de los cofrecillos y de la prueba impuesta por su padre muerto para casarse con ella. Los otros dos argumentos son los amores de Graciano y Nerissa y la evasión de Jessica, hija de Shylock, con Lorenzo.
RESUMEN
ACTO PRIMERO
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17 Mayo 2012
4 Mayo 2012
DANTE ALIGUIERI
Poeta italiano (Florencia 1265 - Ravena 1321). Hijo de Alighiero de Bellincione y de una dama llamada Bella, pertenecía a una familia de la burguesía güelfa, pese a lo cual el poeta se vanagloriaba de su origen noble, y en el Paraíso (cantos XV y XVI) evocó la figura de su antepasado Cacciaguida, que fue armado caballero por el emperador Conrado III de Suabia.
De su niñez y adolescencia se sabe muy poco. Antes de 1278 su madre había muerto; mientras, estudiaba en su ciudad natal, y con toda certeza, fue discípulo del famoso Brunetto Latini, que aparece en el Infierno (canto XV); entre sus amigos íntimos figuraba el futuro gran poeta Cavalcanti. Según afirma en la Vida nueva, a los nueve años (1274) vio por primera vez a Beatriz,un año menor que él, y al volverla a ver al cabo de nueve años concibió por ella un amor platónico que expresó en la Vida nueva (Vita nuova), especie de diario íntimo en verso y prosa, cuya redacción debió de terminarse hacia 1294. Beatriz desempeña un papel clave en la DivinaComedia como personaje encargado de guiar a Dante durante la segunda etapa de su viaje. Durante estos años alternó el estudio (en la universidad de Bolonia) con una vida al parecer un tanto disipada; en 1289 combatió valientemente en la batalla de Campaldino, y en 1290 es la presunta fecha de lamuerte de Beatriz. Un año más tarde, contrajo matrimonio con Gemma di Manetto Donati, de la que tuvo cuatro hijos. A partir de 1295 empezó a tomar parte en la vida pública de Florencia: miembro del consejo especial del pueblo (1295-1296) y, posteriormente del consejo que elegía los priores, de 1296 a 1297 fue miembro del Consejo de los Ciento. En 1300 fue designado como embajador en San Gimignano para organizar la lucha de los güelfos de la Toscana contra las intrigas del papa Bonifacio VIII, y, en octubre de 1301, marchó a Roma para ofrecer la paz al pontífice; éste le retuvo junto a sí hasta que, a finales de año, el papa, aliado con Carlos de Valois, conseguía hacer triunfar en Florencia a los güelfos del partido "negro"; los güelfos "blancos" (moderados), a cuyo partido pertenecía Dante, fueron desterrados, y el 27 de enero de 1302 se condenaba al poeta a multa, expropiación y exilio; una segunda sentencia (10 de marzo) le condenaba a ser quemado vivo caso de encontrársele en Florencia.
En 1302 y 1303, Dante participó en las tentativas de los "blancos" desterrados, que intentaban volver al poder por la fuerza, y se reunió con ellos en Forlì, pero, decepcionado por el egoísmo y el odio partidista de los demás proscritos, que parecían olvidar que, a pesar de todo, Florencia seguía siendo su patria, se apartó de ellos y comenzó así su vida errante. Visitó primero Verona, donde fue huésped de la noble familia de los Escalígero; luego, Padua y Rímini; de 1306 a 1309 recorrió Italia septentrional. En 1310, la proyectada invasión de Italia por Enrique VII de Luxemburgo colmó de júbilo al poeta, que esperaba así ver realizado su sueño de un imperio romano universal; pero la muerte de Enrique VII frustró sus esperanzas (1313), y se vio obligado a reemprender su vida errante. Exceptuado de la amnistía de 1311, y condenado de nuevo por rebelde en 1315, ya no volvió a Florencia. Tras su paso por Lucca y Verona, fue generosamente acogido en Ravena por Guido Novello de Polenta, y en esta ciudad murió el 14 de septiembre de 1321, al regreso de una embajada en Venecia.
Obras
Su obra en lengua latina está compuesta de los siguientes libros:
· De vulgari elocuentia, opúsculo inacabado, escrito entre 1304 y 1307, en el que se analiza el mosaico de dialectos que en esta época se hablaban en Italia, con objeto de obtener una lengua común, más apta para la expresión literaria, que pudiese rivalizar dignamente con el latín.
· La Monarchia, entre 1310 y 1314, tratado político que refleja la crisis ideológica del poeta, que de güelfo blanco o moderado había pasado a ardiente partidario del gibelinismo: la salvación de Italia consistiría en la constitución de un imperio independiente de la autoridad papal.
· Las dos Églogas (Eglogae), compuestas en Ravena en 1319 ó 1320, de imitación virgiliana, y dirigidas al latinista boloñés Giovanni del Virgilio, quien le había invitado a abandonar la lengua vulgar por el latín.
· La disputa sobre el agua y la tierra (Questio de aqua et terra), tratado de física, compuesto en Verona y de cuya autenticidad se dudó hasta 1907.
· Las trece Espístolas (Epistolae) que se conservan son sólo una reducida parte de las que se sabe que llegó a escribir; dos de ellas fueron escritas en representación de los desterrados de Florencia, pero las más importantes son las ocho que escribió en nombre propio; entre éstas destacan la escrita en septiembre de 1310, exultando de júbilo por el anuncio de la llegada de Enrique de Luxemburgo, la de 1315, en que renuncia a aceptar la amnistía que le ofrecía Florencia, y, sobre todo, la dirigida a su antiguo protector Can Grande della Scala (considerada apócrifa hasta 1920), en que el poeta hace una serie de comentarios sobre la Comedia.
Sus obras conservadas en lengua italiana son:
· El banquete, tratado filosófico, escrito hacia 1307, que consiste en una serie de glosas a diversas composiciones poéticas.
· Las Rimas o Cancionero es una recopilación de la obra poética de Dante, hecha después de su muerte; sus títulos son, pues, meramente convencionales. Una serie de estos poemas son de una atribución dudosa, y su datación es extremadamente incierta; hay que destacar las llamadas Rime Petrose, inspiradas por una dama a la que llama Pietra, nombre simbólico que alude a que se mostró con él "dura como la piedra"; entre las restantes composiciones de las Rimas figuran ocho poemas del destierro, siete poemas alegóricos y doctrinales, diez composiciones de amor y de correspondencia poética y veinticinco poemas contemporáneos de la Vida nueva; uno de estos, el soneto dirigido a Cavalcanti, Guido, quisiera que tú y Lappo y yo... ha alcanzado un justo renombre y figura prácticamente en todas las antologías.
· La Vida nueva, máxima expresión del sentido poético de dolce stil novo, ha dado una gran celebridad a su autor.
· La Divina Comedia. Toda la producción dantesca queda eclipsada por este gran poema. Síntesis grandiosa, a un tiempo apasionadísima y equilibrada, del cristianismo y de la cultura clásica, de la teología, la poesía y la política, del realismo más terreno y de la espiritualidad más elevada, la Comedia aparece como un intento de una magnitud abrumadora, al servicio del cual se ponen unas excepcionales dotes políticas.
La traducción de sus obras completas se publicó en Madrid en 1956.
CANTOS DEL INFIERNO
INTRODUCCIÓN. Demonio Jefe. La Selva. Desorientación de Dante. Encuentro con Virgilio. Dudas de Dante. Razón del viaje explicada por Virgilio.
I Y II:
Dante ha ingresado en la selva oscura, camina hacia el oeste pero tres fieras le impiden el camino y lo echan hacia atrás. Entonces aparece Virgilio que lo invita avanzar por otro camino.
Dante entra en esta selva de confusión y muerte por abandono del buen camino, es decir como arrastrado por las circunstancias. El viajero logra escapar de la muerte del alma, fuera de la selva, comienza el difícil ascenso de la ladera del monte, hasta el encuentro de la pantera que le impide el paso, la pantera simboliza el deseo y placer, el león simboliza la ira y la loba la avaricia.
La loba es el enemigo definitivo. Virgilio no se puede enfrentar a la loba y la mejor manera de vencerla es cambiar de camino, por lo cual hay que pasar por el infierno. Virgilio describe a Dante las tres etapas del camino: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, donde se encuentra Beatriz. Dante se refiere al camino que va a forjar como “guerra”, porque debe mirar todas las miserias humanas sin apiadarse de lo criminales aunque Dante siempre mostrara una actitud piadosa con los vicios individuales, pero nunca tolerara los actos de maldad contra el prójimo.
ALTO INFIERNO. VESTÍBULO Y PUERTA. Carón. Los inútiles y egoístas. Travesía del río Aqueronte en la barca de Carón.
PRIMERO. Limbo de los dos bautizados y del mundo antiguo.
III Y IV:
Llegada a la puerta del infierno, en el vestíbulo de ingreso se encuentran lo inútiles e indolentes. Ante al rió Aqueronte, Virgilio le cuenta el tránsito de las almas. De repente suena un terrible trueno y Dante se desmaya, recuperado ya se encuentra al borde del primer círculo o limbo de los no cristianos, es decir los que no están bautizados.
El canto III termina con la descripción de Virgilio de los que llegan al Infierno, aquí se encuentra con los grandes poetas de la antigüedad como Homero, Ovidio y Lucano.
Llega al castillo que se compone de siete muros y siete puertas esto es interpretado de varias maneras según los autores, unos dicen que representan las cuatro virtudes morales: justicia, fortaleza, templanza y prudencia; y las tres espirituales: fe, esperanza y caridad. Para otros es la representación de las siete artes liberales: el Trivium de gramática, lógica y retórica, el cuatrivium de aritmética, geometría, música y astronomía.
Dante sigue su propio orden y si antes puso primero a los poetas, ahora pone a los héroes y hombres de acción que funda la civilización y el imperio. Comienza con Troya: Electra, Zeus, Eneas, Héctor, Cesar, Lucio Junio Bruto fundador de la republica romano etc.
Ahora viene con los filósofos: Aristóteles, Sócrates, Platón, Heraclito, Zenón etc. Siguen los hombres prácticos como Dioscorides, Séneca, Hipócrates y Galeno.
Esta lista es una verdadera declaracion de principios: es su manera de honrar a todos los que ama, venera y respeta como maestros y ejemplos de una humanidad inteligente y virtuosa.
SEGUNDO. MINOS. Círculo de los lujuriosos.
V:
Desciende al segundo círculo, donde están los lujuriosos, Virgilio señala a personajes típicos de la antigüedad y se encuentran a Francisco de Rimini y Pablo Malatesta que les cuentan su desgracia. Dante vencido por la piedad se desvanece.
Este círculo lo preside Minos ya que se le atribuía toda clase de aventuras amorosas y la invención de la pederastia, tiene el poder de juzgar a los muertos, este desconfía de los viajeros y trata de asustarlos.
Este círculo es un terrible torbellino que arrastra a las almas como lo hace el huracán.
TERCERO. CERBERO. Círculo de los golosos.
VI:
Dante se encuentra en el tercer círculo, el de los golosos, atormentados con una lluvia sucia con granizo y nieve, y se encuentran con Ciacco.
En esta descripción del circulo, se percibe el desprecio de Dante por lo que en vida no tuvieron mas horizonte que el placer de comer. Los golosos son comparados a perros destacando una vez más el desprecio que le merecen al viajero. El canto termina con la explicación de Virgilio sobre la perfección del bien y el mal.
CUARTO. PLUTOS. Círculo de los avaros y pródigos. Sobre la Fortuna y los cambios. Las negras aguas del río Éstige forma el pantano de los iracundos.
VII:
Descenso al cuarto círculo aquí se castigan a los avaros y pródigos, están condenados a chocar unos contra otro eternamente. Virgilio le informa a Dante porque no podrá reconocer a ninguno. Se encuentra con el demonio Plutos. A continuación descienden al quinto círculo.
QUINTO. FLEGIAS. Regreso al círculo de los iracundos. Llegada a la ciudad de Dite y oposición de los demonios.
VIII:
Llegan al quinto circulo donde se castigan a los irascibles, los dos poetas atraviesan la Estigia en la barca de Flegias se encuentran con Felipe Argenti y la ciudad de Dite. Finalmente llegan a las puertas de la ciudad, donde se enfrentan a una resistencia de demonios.
Nos acercamos a una ciudad duramente fortificada y gobernada por demonios, que en cierta manera, tienen la libertad como para decidir lo que hacen y poder rebelarse. Diríamos que esta ciudad es un lugar abandonado de la mano de Dios, y a merced de fuerzas malignas.
Encuentro con Felipe Argenti, representa a uno de esos hombres brutos, vulgares y estúpidos, Dante descarga sobre este todo su rencor contra la violencia de la vida política florentina, en este caso, causada por el arte irritable y la fácil cólera de un arrogante florentino.
Virgilio en este momento descubre que el viajero es un alma ardiente a favor de la justicia, un verdadero señor que esta en el mundo, no solo para su felicidad personal, sino para beneficio de sus amados compañeros hombres oprimidos por las fuerzas ciegas y brutales. Finalmente llegamos al ciudad de Dite que Dante llama “mezquita” porque en la oscuridad percibe sus agujas de sus torres, ciudad entera de hierro.
Tropiezo con los demonios rebeldes, quienes no desean tratar con Dante.
BAJO INFIERNO. SEXTO. LAS ERINIAS. Aparición de las Erinias. Episodio de la Gorgona. Intervención del Ángel e ingreso en la ciudad de Dite. Los heresiarcas.
IX:
Aparecen tres amenazadoras furias salidas de la ciudad de Dite. Episodio de la Gorgona, interviene un mensajero celeste que sin dificultad abre con una varilla las puertas de la ciudad. Llegan los poetas al sexto círculo en donde los herejes son castigados en sepulcros ardientes.
Virgilio esta lleno de furia y de impotencia pero al ver la palidez del rostro de Dante, recompone el rostro suyo con rapidez para no desanimarlo.
Dante le pregunta Virgilio si ya hubo algún otro proveniente del limbo de la antigüedad. En realidad, trata de asegurarse de que Virgilio conozca bien el camino.
Aquí Dante se encuentra con las Furias, que son divinidades violentas, su misión es vengar los crímenes, en especial las faltas contra la familia. Castigan los delitos enloqueciendo a los culpables o haciéndoles sufrir crímenes semejantes por manos de otros. Las furias intentan impedir la entrada de Dante a la ciudad de Dite infundiéndole terror, y por ello llaman a la Medusa para que lo haga piedra.
La Gorgona es símbolo del terror que inmovilizan y deja indefenso al que lo padece, y en este momento del ingreso a la ciudad de Dite, donde se contemplaran las grandes miserias humanas, y donde Dante tendrá que abrir lo ojos para ver todas esas miserias. Dante no se priva en advertirnos la gravedad del momento. A esta escena de terror le sigue la calma y la armonía del enviado celeste.
Todo este canto es como un discurso al lector para templar su espíritu por lo que va a venir. La lectura es purificadora y nos hace ver al Ángel como la representación de lo mejor de la dignidad humana.
Explicaciones de Virgilio acerca de las tumbas abiertas. Encuentro con los epicúreos Farinata degli Uberi y Cavalcante de Cavalcanti.
X:
Los viajeros se integran el sexto círculo, donde se castigan a los herejes, metiéndolos en sepulcros de fuego. Dante encuentra con los epicúreos
Farinata degli Urbenti y Cavalcante de Cavalcanti. Farinate predice al poeta su futuro exilio ya que los condenados conocen presente y futuro.
Encuentro con Farrinata, jefe político y militar de los gibelinos de Florencia y fue condenado como hereje post mortem. En medio de la conversación con Farinata, surge la figura de Cavalcante, poeta y el más importante amigo de Dante. Prosigue la conservación con Farinata y Dante le pregunta sobre los conocimientos que poseen los condenados. La respuesta de Farinato es que la luz divina les permite en cierta medida conocer cosas del futuro, pero que del presente no saben nada solo lo que le cuentan los recién llegados. Dante ahora comprende la confusión de Cavalcanti y solicita de Farinata que le informe que su hijo todavía sigue vivo.
Dante emocionado por la profecía de Farinata, queda pensativo, Virgilio le dice que no olvide lo que le han dicho, pero que cuando llegue al Paraíso, de boca de Beatriz conocerá el destino de su vida. Desciende a un valle inferior, es decir al siguiente circulo.
Anastasio Papa. Topografía del infierno descrita por Virgilio.
XI AL XVI:
En su descenso se tropiezan con el sepulcro del pontífice Anastasio II. Virgilio le despeja algunas dudas sobre las categorías de los vicios y porque la usura es una ofensa a Dios.
Este séptimo circulo esta dividido en tres recintos:
· Primer recinto los violentos contra el prójimo (canto XII).
· Segundo recinto se encuentran los violentos contra su propia persona y sus bienes (canto XIII).
· Tercer recinto los violentos contra Dios y contra la naturaleza. Este recinto a su vez se divide en tres zonas:
· Primera zona los blasfemos contra Dios (canto XIV)
· Segunda zona alberga a los sodomitas o violentos contra la
Naturaleza (canto XV)
· Tercera zona alberga a los usureros, son violentos contra
Los recursos naturales (canto XVI).
SEPTIMO. MINOTAURO. CENTAURO. Recinto 1º Los violentos contra el prójimo sumergidos en el Flegetonte, río de sangre hirviente.
XII:
Virgilio y Dante llegan al primer recinto del séptimo círculo custodiado por el Minotauro.Sumergidos en el Flegetonte rió de sangre hirviente, los violentos son custodiados por centauros. El centauro Neso les acompaña al segundo recinto.
El lugar esta obstruido por escombros. El desmoramiento dejo el paso solo practicable para quien se arriesga a cruzar por la ruinas.
Los violentos contra el prójimo, su castigo es estar sumergidos en un río de sangre hirviente, el Flegetonte, que comienza siendo profundo, luego va emergiendo el fondo y luego nuevamente se profundiza, de manera que los primeros están sumergidos hasta las cejas , los siguientes menos, pero los últimos están otra vez completamente sumergidos.
Mas abajo los viajeros encuentran una tropa de centauros, no de los cuales es el centauro Neso.
Recinto 2º. Los violentos contra sí mismos. Los Suicidas, árboles secos y nudosos.
XIII:
Llegados al segundo recinto del séptimo circulo, los viajero llegan a una horrible selva llena de árboles donde se castigan a los suicidas, tanto a los que se han quitado la viada como a los que han derruido sus bienes. Entre los suicidas se encuentra Pedro Della Vigna. Finalmente escuchan los lamentos de un florentino anónimo.
Al arrancar ramas de los arbustos comienza a manar sangre, y se le aparece el alma de Polidoro. En relación con esto Virgilio le dice a Dante que observe bien, Virgilio se disculpa con el suicida de haber provocado la herida. El suicida resulta ser Pedro Della Vigna.
Recinto 3º. Primera zona: los violentos contra Dios. Los Blasfemos. Virgilio habla del viejo de Creta y del origen de los ríos del Infierno.
XIV:
Se encuentra en la primera zona del tercer recinto del séptimo círculo, los viajeros ingresan al ardiente arenal que encierran a los violentos contra Dios, a los blasfemos, entre los cuales se encuentran a Capaneo. Mientras transitan hacia la segunda zona Virgilio habla a Dante del anciano de Creta y del origen de los ríos del infierno.
Se hacen descripción de la situación de las tres zonas del tercer recinto: los que yacen de espalada son los de la 1º zona, los violentos contra Dios, los que esta acurrucados son los d la 3º zona los usureros, y los que caminan sin descanso son los de la 2º, los violentos contra la naturaleza.
También se hace una descripción sobre el arenal que se compara con la lluvia de fuego caída de los copos de nieve.
Encuentro con Capaneo es uno de los sietes príncipes arguivos que en la leyenda de la guerra de Bebas se lanzaron contra la ciudad.
Segunda zona: los violentos contra la naturaleza, los sodomitas. Las aguas del Flegetonte se precipitan en el octavo círculo. Aparece el monstruo Gerión.
XV:
Segunda zona del tercer recinto del séptimo círculo, están los sodomitas, violentos contra la naturaleza. Dante reconoce a Bruneto Latini que le predice su destierro de Florencia.
Ya se había alejado de la sombra, aquí Dante introduce al lector en un ambiente menos violento que los anteriores y que preanuncia el encuentro de personaje familiares que merecen respecto y admiración.
Encuentro con Brunetto Latini, literato y canciller de la republica de Florencia. Dante se quiere acercar pero solo la ribera lo ampara del fuego y opta por acercar el rostro e inclinar la cabeza hacia el maestro en la actitud respetuosa que se merece. Dante le cuenta su llegada hasta allí y Brunetto le habla de la persevidad de los florentinos, Dante emocionado, expresa el deseo de que aun estuviera entre los vivos.
XVI:
Continuan los viajeros caminando hacia la orilla del Flegetonte, allí se encuentra a Guidoguerra, Tegghiajo y Rusticucci guerreros ilustres de Florencia.
Allí salen al paso estos tres individuos solicitando su atención a gritos, es tal el fervor de Dante que quisiera tenerlos en sus brazos y le comenta que con Virgilio va en busca de la felicidad. Los condenados ignoran el presente y recuerda su esplendorosa vida.
Los viajeros continúan su marcha hacia la fagorosa caída de las aguas del Flegetonte.
Descripción del monstruo Gerión. Última zona de los usureros. Descenso sobre el lomo de Gerión al octavo círculo.
XVII:
Se describe al monstruo Gerion.Antes de descender al octavo círculo, a ver y a parlamentar con los usureros. Los viajeros descienden al octavo círculo, montados en Gerion.
Gerion era un gigante de tres cabezas y de cuerpo triple. Dante modifica la figura en un solo cuerpo con cola de escorpión y rostro humano. Esta imagen creada por Dante resuena en el Apocalipsis.
Montado en Gerion para el descenso de octavo circulo, la situación es de pavor. El abismo hacia el octavo círculo es extensa y tan oscuro que no se puede ver nada, resuenan extraños ruidos y Dante percibe fuegos y oye llantos.
OCTAVO CÍRCULO. GERIÓN. Descripción de Malebolge en diez giros concéntricos. Fraudulentos y defraudadores.
Recinto 1º y 2º. Los rufianes y los seductores.
Los lisonjeros.
XVIII:
Ingresan los viajeros al octavo círculo, que esta dividido en diez fosas concéntricas donde se castigan a los fraudulentos. En la primera fosa están los rufianes que son por los demonios, como Venedico Cacciameno, y los seductores como Jasón. En la segunda fosa se encuentran los aduladores, que están sumergidos en in pozo de inmundicia.
En este círculo es donde reina la maldad del hombre. En el centro de este círculo hay un vacio circular, ultimo reducto del infierno.
Caminando siempre por la izquierda, los viajeros van ir ahora recorriendo los recintos circulare. La primera fosa que se encuentra esta repleta de rufianes y seductores desnudos. El lugar es maloliente e inmundo como apestan los aduladores en el mundo. Este canto concluye en la vulgaridad de la adulación cortesana con fines de dominación sexual.
Recinto 3º. Los simoníacos.
XIX:
El tercer recinto del octavo circulo, se encuentran con los simoniacos, están enterrados cabeza abajo, y sus pierna son devoradas por las llamas. Se detienen a conversar con Nicolás III.
Metidos de cabeza en la aberturas de los simoniacos, con intimidad y con fianza propone Dante el descenso, Virgilio lo concede y protege la marcha teniéndolo firme a su lado.
Dante muestra el desprecio que le merecen estos infatuados papas; alude al texto apocalíptico 17,1-3.
Este texto se refiere a los diez mandamientos con los cuales comando la Iglesia sobre los pueblos cristianos. Virgilio muestra satisfacción y hasta admiración por la honestidad de Dante.
Recinto 4º. Los adivinos y los magos.
XX:
Cuarto recinto del octavo círculo, los viajeros encuentran a adivinos y magos, con el rostro vuelto atrás, en castigo de haber querido mirar demás hacia delante. Dante se conmueve de esta situación miserable y se gana el reproche de Virgilio. Aparecen Tiresias, Aronta y Manto.
Todo este paisaje da cuenta de la afición medieval a la astrología, que tenia tan alto uso en la cortes por reyes y señores, a fin de conocer el éxito de sus empresas.
Este canto cuenta con la alusión de la Luna, señora de los maleficios, Virgilio le cuenta el ingreso en la selva oscura, de noche, en la que gracias a la luna llena podía andar.
Recinto 5º. Los estafadores.
XXI Y XXII:
En el quinto círculo del octavo circulo, están los que estafan y defraudan en un lago hirviendo, bajo guarda de los demonios vengadores. Los viajeros deben enfrentarse a los demonios y sufre el engaño de Malacoda. Guiados por diez demonios, los viajeros recorren el recinto, se encuentran a Giampolo. Dos diablos discutiendo caen al agua hirviendo.
El recinto se muestra como una caldera hirviente, absorto de su contemplación, Dante no atina a apartarse del camino de un demonio, es necesaria la intervención de Virgilio que lo protege y lo quita del camino.
El ambiente es catastrófico y amenazador, es un mundo en degeneración creciente. El valiente y experimentado Virgilio se enfrenta resueltamente a loa demonios, quienes se abalanzan contar él.
El ambiente de estos cantos reflejan el desden por la deshonestidad política de esos tiempos.
Recinto 6º. Los hipócritas. Engaño de Malacoda.
Los viajeros reemprenden la marcha hacia el sexto recinto, arrojándose por una ladera huyendo de los demonios que los siguen. Sexto recinto de los hipócritas castigados a cargar una pesada capa de plomo dorado que los obliga a marchar lentamente. Allí encuentran a dos miembros de la orden de los Gaudentes, Catalano y Loderingo, que están junto a Caifás crucificado. Entonces Virgilio comprende que ha sido engañado por Malacoda.
XXIII: Después de tanta agitación, marchan en silencio uno tras el otro como caminaban por los claustros los franciscanos. La fábula de Esopo citada es la de una rana que finge querer ayudar a un topo a cruzar un pozo de agua llevándolo sobre el lomo; pero como en realidad quería ahogarlo, ata su pata a la pata del topo; de esta forma, llegados a un lugar profundo se sumerge arrastrando consigo al topo. Pero pasa un gavilán que agarra al topo y con él a la rana, y se los come a ambos. Se interpreta comúnmente a Calcabrina como la rana traidora, a Alichino como el topo y a la vez como el común castigo del gavilán. Otra interpretación es, el navarro como al gavilán, quien con su decisivo y veloz actuar arrastra a los competidores al común charco hirviente. Para Dante la comparación era evidente, pues agrega que la competencia de los demonios y la fábula se asemejan tanto como mo e issa que son dos adverbios de tiempo del latín ( modo e hac ipsa ) que significan lo mismo, ahora, y añade la referencia al principio y al fin de la escena. Lo complejo de la situación y el embarazo y bochorno en que han quedado los demonios, atemoriza a Dante que presiente entonces una venganza inevitable.
Hermoso y descriptivo pasaje de la intensidad como Virgilio protege a Dante. Es un verdadero Conductor y Maestro a quien mueve el aprecio que ha engendrado Dante en él. Pasaje humano que une a los hombres verdaderamente grandes.
XXI y XXII y el comienzo de éste: Constituye por sí mismo una escena completa, principio, fin, drama, acción, diálogos, comedia, y un desenlace triunfal del débil sobre el fuerte. El ambiente es tétrico, y uno percibe, en medio del teológico castigo divino, que hubo una revancha, un acto valiente y decidido que, con inteligencia, supera la estupidez de los violentos, en fin un asomo de felicidad que contradice a las leyes infernales establecidas. Es el infierno que Dante inventó, enteramente humano, casi histórico. Y por sobre todas las cosas, de aquello que más ama Dante, la inteligencia, y su compañera inseparable e imprescindible, la virtud, es decir, el coraje y la firme atención y perseverancia ante la oportunidad.
Descenso al sexto recinto del octavo círculo, mundo de los hipócritas, por fuera noble y brillante como el oro, por dentro agobiado por la mezquindad. El aspecto de los precitos es comparado con la apariencia de los monjes de Cluny, cuyo ropaje, compuesto de un abundante escapulario y una túnica talar de amplias mangas y pliegues, solemne y lujosa, contrastaba con la simple túnica de los frailes franciscanos y de otros pobrecillos en época de Dante. La hipocresía es ostentación de falsa virtud, vicio propio de los aspirantes a la perfección religiosa, por lo que esta referencia a Cluny es enteramente adecuada como introducción al tema.
Etimológicamente pues y en realidad, hipócrita es el que finge lo que no es, y lo que finge es algo grande y maravilloso que deslumbra a los simples.
El abrumador plomo de los hipócritas es comparado a una tortura que el emperador Federico II usaba para con los culpables de lesa majestad, consistente en encerrarlos en capas de plomo y arrojarlos al fuego. La hostilidad eclesiástica contra el emperador había elaborado y propagado fantásticas leyendas sobre este castigo. Lo que de nuevo nos acerca a la hipocresía, tanto más que Dante era ferviente defensor del emperador como única autoridad capaz de poner orden en la desquiciada Italia y en la corrupta Roma. Encuentro con los frailes Gaudentes. Los presitos desconfían de este que, cuando habla, mueve la garganta; movimiento que denuncia su respiración.
Frailes Gaudentes o Godenti, es decir gozadores, sobrenombre que se ganaron los miembros de una orden caballeresca francesa, originada durante la cruzada contra los albigenses, también llamados Cátaros. Fueron llamados Gaudenti por su vida licenciosa; el pueblo los consideró frailes falsos, y los apodó sarcásticamente los Capones de Cristo. Todo lo cual revela la hipocresía de estos religiosos supuestos componedores de entuertos y herejías. Sobre el maravillarse de Virgilio, hay quienes interpretan que le sorprende el castigo que sufre Caifás, aunque en realidad, frente a otros tormentos del Infierno de Dante, no es nada extraordinario. Otros interpretan que la maravilla se refiere a la concordancia de la frase de Caifás, y la que Virgilio pone en boca de Neptuno consolando a Venus de la ira de Juno contra Eneas, en el V libro de la Eneida:
...Ahora pues mantén tu fe en mi, deja el temor.
Pues aquel por quien ruegas, llegará seguro al puerto del Averno,
Y sólo a uno perderá en los abismos del mar,
uno será quien dé la vida por muchos. (En. V, 812-815).
Virgilio solicita la ayuda de los frailes para salir al siguiente recinto, porque aunque sabe que por mandato divino los demonios están obligados a conducirlos sanos y salvos, no confía demasiado dada la pasada experiencia. El puente de paso está roto, y la única forma de seguir el viaje es trepar sobre los escombros que se amontonan al borde del círculo. Virgilio se da cuenta entonces del engaño de Malacoda y recibe del fraile la respuesta de Jesús al largo acoso de los fariseos:
Vosotros sois del padre diablo y queréis cumplir los deseos de vuestro padre.
Homicida es él desde el principio, y no permanece en la verdad porque la verdad no está en él.
Cuando dice mentiras, habla de lo que hay en él, porque es mentiroso y padre de la mentira. (Jn, VIII, 44). Virgilio no puede ocultar la ira que lo embarga.
Recinto 7º. Los ladrones. Caco. Transformación recíproca de un ladró en serpiente.
XXIV: Los poetas suben a la cornisa del séptimo recinto, en cuya fosa, repleta de serpientes, corren los ladrones. Entre los condenados encuentran a Vanni Fucci, hombre violentísimo y ladrón de la sacristía de San Jacobo en Pistoya. Quien, como revancha, predice a Dante la derrota de los güelfos blancos en el campo pistoyense.
Vanni Fucci maldice a Dios y es inmediatamente castigado. Se encuentran con Caco, presencian la transformación de un ladrón en una cierta serpiente y viceversa. Encuentro con florentinos.
El canto se inicia con una descripción del cambio estacional que se produce al acercarse la primavera. Es un cambio gradual, pero que sorprende al campesino cuando toma conciencia del desvanecimiento de la nieve y de la reaparición de la hierba. Así, como la tristeza del hielo se cambia en alegría del Sol, así Virgilio cambia de pronto su ánimo y semblante. Alude al Canto I, Cuando Virgilio lo animara a emprender el camino que lo llevaría a la cima del monte del Purgatorio, lugar del Paraíso terrenal. Ascenso por las ruinas del sexto recinto al séptimo. Los viajeros se encuentran más hacia el centro de Malebolge, que es un círculo inclinado hacia la boca del abismo central. Por donde la orilla exterior es más alta que la interior, que es por donde están trepando los poetas.
Fatiga de Dante que intenta reposarse, lo que le vale el vivo reproche de Virgilio, quien le insta a obrar. La fama, que es como una segunda vida, no se logra en la pereza. La larga escala será la ascensión del monte del Purgatorio, cuya esperanza de lograrla debe valerle para darle ánimo. El descenso a los Infiernos no es sino la antesala y la preparación para el ascenso purificador.
El foso de los ladrones está infestado de culebras y serpientes. El ladrón es una estirpe rapaz y astuta como la serpiente que se insinúa desde lo oculto y aprovecha el descuido de los que no están atentos; por ello pertenecen a este círculo que es el de los que obran por fraude. Es por tanto un desertor y un traidor de la familia de los hombres de la cual es parte. Los desiertos de Libia tenían fama de producir serpientes espantosas, a las cuales Dante junta las de Etiopía y las del desierto arábigo para minimizarlas antes la terrible cría de este foso. Ovidio imaginó que las serpientes de Libia nacieron de la cabellera de Medusa (Sobre Medusas y Gorgonas ver Canto IX, 52-60 y notas):
Triunfantes sobre las líbicas arenas
se arrastran sangrientas gotas caídas de la testa de Gorgona,
que en la tierra acogidas se animaron en serpientes,
por donde aquella patria está siempre infestada de culebras...
(Ov. Metam. IV, 617-620).
QUELIDRAS son una especie de culebras acuáticas.
YÁCULOS son unas que se lanzan desde los árboles.
Las FARAS se trasladan dejando un surco en la arena.
Las CENCROS dejan unas mínimas picaduras.
Las ANFISBENAS tienen una cola semejante a la cabeza lo que las hace parecer como de dos cabezas.
Los condenados de este foso no encuentran abrigo ni talismán que los salve de las sierpes. El Heliotropo es una piedra preciosa y mágica, especie de cuarzo verde con manchas rojas, semejante a la esmeralda, a la que antiguamente se atribuía la virtud de hacer invisible al que la llevaba. El deshacerse y rehacerse del ladrón tras la picadura de serpiente es la primera transformación y testimonia la decadencia de lo humano hasta devenir una cosa efímera, como la gloria del ladrón entre sus pares.
El ave Fénix es uno de los más vibrantes símbolos antiguos de la inmortalidad por muerte y resurrección, como el mismo Infierno de Dante o camino de aniquilación previo a la recuperación del Purgatorio.
La transformación del ladrón es ahora comparada con un ataque de epilepsia, que se creía obra del demonio o causada por la obstrucción de las venas. La descripción termina con un grito de admiración por la venganza divina. Conocemos ahora la historia del ladrón, que fue Vanni Fucci, hijo ilegítimo, fue hombre violento y ladrón. Declara su vida bestial como de animal. Dice mulo porque era bastardo, como el mulo que es hijo de yagua y asno.
Para vengarse de Dante, el ladrón predice el futuro funesto de los güelfos blancos de Pistoya y Florencia: primero alude a la expulsión de los Negros de Pistoya en mayo de 1301, luego al ingreso de Carlos de Valois, enviado del Papa, y a la proscripción de los Blancos, entre el 1301 y 1302, cuando reentraron los negros, y se cambió gente y modos, es decir partidarios y políticas
XXV: La soberbia de Vanni lo lleva a lanzar, como blasfemia, un signo obsceno contra Dios, lo que provoca la reacción de las serpientes que lo inmovilizan y enmudecen. En medio del descalabro del mundo feudal, existía una situación desordenada en las autoridades, la cuales ya no imponían las leyes ni reglaban la vida ciudadana. Dante se asombra que las autoridades no deliberaran acabar de una vez incendiándola.
En tiempo de Dante y según la leyenda, se creía que los secuaces de Catilina, una vez derrotado su jefe, habrían fundado Pistoya y refugiádose allí: eran facinerosos, violentos y corruptos, de ahí la alusión a la mala simiente, herederos de sus fundadores. La soberbia de Vanni es grande, y pero no mayor a la de Capaneo en su presunción e invectiva contra Zeus, el rey de los dioses
Aparición de Caco en forma de centauro atormentado por las serpientes que lo cubren y un dragón que lo cabalga. No va por el camino de sus hermanos, los centauros, que están en el primer recinto del séptimo círculo. A notar esta deformación de Caco en centauro, como para acentuar la rapacidad vehemente del ladrón.
A fin de facilitar la comprensión de lo que sigue hay que notar los siguiente:
Las serpientes que habitan este recinto no son demonios castigadores sino los mismo ladrones, que unos tienen figura humana y otros de serpiente. Los personajes que se nombran son los siguientes:
Cianfa, en forma de una sierpe de seis patas. Los tres florentinos que aquí se nombran, son tres altos funcionarios que se enriquecieron distrayendo a su favor las finanzas públicas, a saber:
Agnel Bruneleschi, quien es el atrapado por Cianfa y se funde con él en un solo ser monstruoso, vv. 50-78.
Buoso Donati degli Abati, es el que es mordido por la serpiente negra como la pimiento, la cual es Francesco de los Cavalcanti.
El tercer florentino, nombrado en el versículo 148 y único a no sufrir trasformación es Puccio Sciancatto.
Primera transformación por unión de naturalezas. En esta etapa de Malebolge y los cantos siguientes, asistimos a la mutilación y transformación de la figura humana, como un nuevo avance del desorden infernal que se precipita hacia el caos, donde se revelará finalmente en los traidores del Cocito, la total inversión o subversión de los valores humanos: inversión que constituye propiamente lo que se llama satanismo. Cianfa se lanza sobre Agnel y lo aprisiona con sus patas, para luego fundirse con él en una sola entidad. Los miembros duplicados se unifican en un ser macabro, antihumano, bestial. Las formas primitivas desaparecen para quedar un ser absurdo que torpemente avanza con lentos pasos, siendo a la vez dos y ninguno.
Una serpiente negra, llena de ira y veneno, (Francisco Cavlacanti), picante como la negra pimienta, se lanza contra el vientre de uno de los florentinos, (Buoso Donati) y lo pica en el ombligo. La serpiente queda a sus pies y Buoso bosteza como uno a quien le avanza la ponzoña. Ambos luego arrojan humo, uno por la boca, otro por el herido ombligo, y los humos se confunden en uno solo. La escena preanuncia la metamorfosis que seguirá luego.
Las metamorfosis son una manera simbólica de describir la inmensa plasticidad del espíritu humano que puede apoderarse de todas las formas y convertirse en lo que quiera, sea tanto para envilecerse o para superarse hacia una perfección interior que sólo es conocida por los que la alcanzan.
Lucano en su Farsalia narra que alguno de los soldados que comandaba Catón en el desierto líbico fueron mordidos por serpientes: el cuerpo de Sabello se destruyó por las heridas, de tal modo, que en breve quedó reducido a cenizas; Nasidio se hinchó de tal manera que reventó su coraza.
La transmutación de las naturalezas es vista por Dante dentro de la filosofía tradicional, como un intercambio de la forma con conservación de la materia individualizante. Desarrollo de la transformación iniciada en 79. La serpiente va cambiando sus formas por la humana y el hombre por las de la serpiente. La serpiente comienza por partir su cola y el herido funde sus piernas en un solo miembro. La serpiente tierniza sus escamas y el hombre endurece su piel. El hombre insume sus brazos en el cuerpo, y la serpiente, que tiene patas, alarga las anteriores para formar brazos. Las patas traseras de la serpiente se funden y forman el miembro viril, el hombre a su vez cambia el suyo por dos patas. El humo cambia los colores de los transformantes. Vela es término pictórico, significa ocultar un color cubriéndolo con otro. La serpiente gana cabellos y el hombre una calva.
Finalmente el hombre hecho serpiente cae al suelo perdiendo su postura erguida, mientras la serpiente se yergue. Ambos observan cuidadosa y aviesamente como cambia el aspecto de sus caras. La ex serpiente encoge la trompa y le salen orejas de la sobreabundancia de carne sobre las ya lisas mejillas. Lo que sobró se hace nariz y abulta los labios como los humanos.
El ex hombre yaciente en el suelo extiende el hocico hacia delante y oculta las orejas, como el caracol los cuernos, dice festivamente Dante. La lengua se le divide como corresponde a una serpiente, y la de la ex serpiente se unifica en lengua humana. Y el humo se detuvo: terminada la transmutación, el humo sagrado y mágico que cubría el misterio, se desvanece dando por terminada la acción.
El alma humana hecha sierpe huye silbando, seguida de la burla e improperios del hombre que le vuelve las espaldas recién adquiridas.
Dante acentúa la condición pesada y gravosa del recinto llamándolo lastre, como el que llevan los barcos. Se disculpa Dante de que esta admirable pieza descriptiva, por un lado veloz en su brevedad y enérgica en la frase, pueda desmerecer el arte poético con tamaña aberración maligna. Y aún es verdad, que se requiere atenta lectura para saber quién se muda en quién, y que los ladrones son ora hombres ora serpientes, porque en realidad nunca lo ha dicho, dejando que nuestra mirada lo advierta.
Termina el canto con la referencia al único florentino no trasmutado y la indicación de quién era la serpiente negra.
Recinto 8º. Ulises o la ambición desmedida.
El cruce con tantos florentinos en el séptimo recinto brota en el pecho de Dante una invectiva contra Florencia. Siempre dentro del octavo círculo, los poetas pasan al octavo recinto donde son castigados los consejeros fraudulentos encerrados en llamas de fuego. Encuentro con Ulises y Diomedes. Ulises relata su viaje allende las columnas de Hércules y como encontraron la muerte, él y sus compañeros.
XXVI: Como epílogo del séptimo recinto, Dante descarga su vergüenza contra Florencia, recordando que es famosa en todo el mundo, pero también su nombre abunda en el Infierno de los ladrones. En general, los ladrones son de pobre origen y de baja educación, pero los de Florencia son nobles que debieran ser virtuosos, lo que causa la vergüenza de Dante. Acuciado entre el inmenso amor que siente por su patria y su desdén por los vicios que ella encierra, Dante desea su perdición y que su maldad sea borrada de la tierra.
7 Los poetas y la tradición sagrada atribuyeron siempre un especial valor a los sueños que se sueñan al amanecer, cuando la conciencia está en un estado crepuscular, en el ensueño de la vigilia que se inicia.
Dante es conciente del estímulo que lo guía. Refrena entonces el ingenio para tomar aliento, y dejar que sea la virtud de sus genuinos propósitos la que vuelva a tomar el mando de la tarea.
Multitud de llamas pueblan el recinto octavo, cada una conteniendo a un convicto. Dante compara el espectáculo de las llamas en la oscuridad a la visión de un aldeano cuando, reposándose de sus tareas en la colina, contempla el valle oscurecido, donde poco antes había estando arando y vendimiando, plagado de brillantes luciérnagas. La escena ocurre en el verano, cuando más dura la luz del Sol sobre el horizonte, y la hora nocturna es identificada por la aparición de los mosquitos nocturnos.
Prosiguiendo con las imágenes y para mostrar como se movían las llamas en el foso y se alejaban y acercaban, recurre Dante a la escena bíblica cuando Eliseo vio partir el carro de Elías. Cuando habiendo sido burlado por unos muchachos, Eliseo los maldijo en nombre de Dios, y dos osos salieron del bosque y los destrozaron. La referencia al aldeano que mira el valle fue un ameno recurso para exponer la apariencia del octavo recinto. Ya antes Dante había dicho que no debía dejarse arrastrar por el brillo de su ingenio, sino contenerlo dentro de la honesta virtud del deber a cumplir. Ahora nos muestra la pretensión de Eliseo más allá de sus capacidades y la consecuente frustración.
Las llamas son como ladrones que esconden su presa. Retorno al relato. Virgilio responde a la pregunta de Dante sobre una llama de doble pico que compara a la pira de Eteocles (uno de los héroes del ciclo tebano.
Ulises, rey de Ítaca, y Diomede, rey de Argos, héroes del ciclo troyano, aparecen aquí envueltos en una aventura que no figura en los relatos homéricos, pero que, imaginada por Dante, refleja un difundido juicio, en la época, sobre Ulises, al que se consideraba un imprudente y presuntuoso aventurero capaz de desafiar a los mismos dioses. Vale la pena tomar debida nota de todos estos excesos del propio genio que es como el tema central de este canto: comenzó con el temor de Dante de dejarse llevar por su ingenio, siguió con Eliseo pretendiendo más de lo que debía, y ahora es Ulises quien, arrastrado por su pasión de aventuras, no mide las consecuencias para sí y sus compañeros, ni el desafío a la divinidad que sus actos implican. Se hace saber que están en la venganza infernal así como fueron prontos a la violencia y a la cólera.
Se recuerda el artificio del caballo de Troya por el cual los griegos tomaron y destruyeron la ciudad, aunque, por designio del destino, sirvió para que, bajo la conducción de Eneas, la estirpe troyana llegara a Roma y fundara la nobleza romana.
El Paladio es una estatua divina dotada de propiedades mágicas, se suponía que representaba a la diosa Palas, epíteto ritual de la diosa Atenea, conocida habitualmente como Palas Atenea, cuyo nombre latino es Minerva. De origen divino, la estatua, modelada por Atenea en reparación por la muerte accidental de Palas, hija del dios Tritón, después de diversas peripecias fue precipitada de lo alto del Olimpo por Zeus y cayó en Ate, en Tróade, en el momento que Ilo se disponía a fundar la ciudad que iba a ser Troya (Ilión), por lo cual fue considerada como un señal divina y asumida como protectora permanente de Troya. Temiendo que fuera robada, se dice que los troyanos hicieron una imagen falsa que fue la que Ulises junto con Diomedes robó, pues le había sido dicho que sólo sería tomada Troya si le faltaba el Paladio.
Robada la falsa efigie, en la noche fatal del incendio de Troya, Eneas se apoderó del Paladio en el templo de Atenea para huir, y después de su prolongado peregrinaje por los mares, finalmente llevarlo a Roma, donde estaba depositado en el templo de las Vestales. Como en Troya, el Paladio protegía a la ciudad y estaba ligado a su destino.
El saber que se halla cerca de Ulises y que puede oír de su boca la historia de su muerte, incita apasionadamente a Dante, que suplica repetidamente a Virgilio que satisfaga su ardiente deseo. Virgilio lo contiene, y con la excusa de que siendo griegos tal vez no quieran hablar con él, le ruega silencio y que será él quien hable. Una vez más asistimos a una escena de descontrol e imprudencia, y a la necesidad de mantener las cosas dentro de prudentes y racionales límites.
Comienza el relato de Ulises quien con la sola referencia a su alejamiento de Circe, pasa directamente al relato de su aventura final más allá del estrecho de Gibraltar. Se muestra también la pasión desmedida que no se detiene ni ante el amor al padre, al hijo y a la esposa, con tal de ver y experimentar todas las cosas y todos los vicios. La audacia es tal que con solo un barco y los pocos compañeros que le quedan se atreve a lanzarse a lo desconocido. Ulises navega hacia occidente por el mar Mediterráneo hasta los límites de España, pasando por las islas de Cerdeña, que cita, y las otras que baña el mar, hasta allegarse a Marruecos al norte de África.
Ya viejos por el largo viaje - la Odisea habla de veinte años - divisan el estrecho de Gibraltar, la fosa estrecha, donde Hércules puso sus columnas con la advertencia "NON PLUS ULTRA", no más allá, símbolo universal de que el hombre puede todo probar hasta un cierto límite, más allá del cual encontrará su ruina, Pero el atrevido y astuto Ulises las traspasa superando Ceuta en la orilla africana y Sevilla en la española.
Discurso de Ulises a sus compañeros para que se atrevan a lo que él ya mismo ha decidido atreverse. Este párrafo es el único por el que este canto puede llamarse el de los consejeros fraudulentos, en el sentido de que Ulises proclama a sus hombres, ocultándoles el peligro, y para su propio beneficio. Porque por el resto del canto, se trata específica y casi exclusivamente del exceso en el uso de los propios dones, virtudes y talentos. Célebre frase que, en boca de Ulises puede que no sea sino un ardid más para arrastrar a sus compañeros a la loca aventura, pero en boca de Dante resume todo su programa de vida y la razón de ser de la Divina Comedia.
La aventura de Ulises transcurre en un viaje hacia occidente, de espaldas al Oriente, vuelta nuestra popa a la mañana, en viaje hacia el Atlántico pero contornando siempre el lado izquierdo, es decir doblando hacia el sur. Notemos que Dante sabía, como toda gente culta antigua, que la tierra era redonda, pero ignoraban todos que existiera un continente entre Europa y Asia por el lado oeste. Dante, en su creación de los tres mundos, sitúa, en el medio de ese inmenso mar, a la montaña del Purgatorio, a la cual se podía llegar a través de una abertura situada al final del Infierno. La osadía de Ulises, el loco vuelo, fue querer llegar al Purgatorio, y por ende al Paraíso terrenal que está en su cima, por sus propios medios y abusando de su ingenio, es decir, quiso lograr la perfección del Purgatorio sin antes pasar por la muerte simbolizada por el Infierno, lo cual es imposible, e implica soberbia e hipocresía.
Aparece la montaña del Purgatorio en cuya cima está el Paraíso terrestre. Se forma una como tromba marina, un vórtice, que golpea al barco en la proa. El castigo divino, muestra la gravedad de la presunción asumida, y cae sobre ellos. Son tres vueltas girando el barco en el agua, y a la cuarta, alza la popa y hunde violenta e irremisiblemente la proa, y el mar, severo y fatal, se cierra sobre ellos.
Los falsos consejeros.
Virgilio interroga a otra llama del recinto octavo: Guido de Montefeltro.
XXVII: Ulises ya no habla más. Y su llama queda tiesa y callada, y se aleja lentamente a una señal de Virgilio, cuando ya otra llama, que le seguía de cerca, se muestra.
Dante compara el murmurar de la llama al mugido del toro, porque las palabras no podían salir por la punta de la llama que no tenía abertura de salida. La referencia al toro de Falaris tiene relación con la conducta de Guido de Montefeltro, que de lobo rapaz que fuera, convertido en franciscano, volvió a caer en sus propios vicios aconsejando a Bonifacio VIII y mereciendo el justo castigo. La voz logra finalmente salir por la llama, medio sofocada. Como venía muy cerca de la llama de Ulises, cree que las palabras de Virgilio a Ulises se dirigían a él, y que lo estaban echando, y por tanto ruega que le tengan paciencia y lo escuchen.
Respuesta de Dante a la demanda de Guido, sobre el estado de paz o guerra en la Romanía. Historia de Guido de Montefeltro, quien habla claramente pues supone que Dante no volverá al mundo de los vivos. Su fuerza es comparada a la del león, y su astucia al lobo. Se reconcilió con la Iglesia en 1294 bajo el papa Celestino V y en sus últimos años de vida se hizo franciscano en 1298. Arrepentido se rindió a la orden franciscana, lo cual le habría servido para su regeneración y penitencia. Bonifacio VIII no es indicado por su nombre, sino simplemente como el príncipe de los hipócritas. El Papa no respetó su oficio ni sus órdenes sagradas, ni el cordón franciscano que llevaba Guido, y que enflaquecía, por la austeridad que representaba, a los que estaban ceñidos con él.
Así como Constantino pidió al Papa san Silvestre, que estaba oculto en una cueva del monte Soracto por huir de la persecución que se hacía a los cristianos, que le curara la lepra. Este hecho, atribuido a Constantino, es falso, pero se creía en época de Dante. Como se recordará (ver Inf. Canto V) Minos determina a qué círculo arrojar un pecador retorciendo su cola alrededor de su cuerpo, tantas veces como círculos hay que descender. Al decir fuego ladrón quiere decir reo de las llamas de este recinto, que son llamadas ladronas porque ocultan al pecador. Guido, así vestido, anda y es torturado, por donde se aleja retorciendo la cresta de la llama.
El próximo recinto es de los que siembran la discordia y los cismas.
Recinto 9º. Los sembradores de discordia y los cismáticos.
Deteniéndose sobre el puente del noveno recinto, Dante y Virgilio observan el paso de los sembradores de discordia y causa de cismas, que a su vez son castigados por un demonio que los corta y divide en partes. Encuentran a Mahoma, fray Docino, Pedro de Medicina, Curión, Mosca Lamberti y Bertrand de Born.
La palabra cisma y cismático no debe entenderse en este canto en el sentido religioso, sino simplemente como división de unos contra otros, sea en el seno de una familia sea entre naciones. Inclusive en el caso de Fray Dolcino, puede apreciarse que el cisma es más la guerra que la religión.
XXVIII: Dante se espanta de lo que ve en este recinto y expresa la debilidad de nuestra mente y nuestra lengua para describir. Para intentarlo al menos, recurre a la descripción de terribles hechos de sangre conocidos de su época. Si de todos estos hechos sangrientos, cada herido mostrara sus miembros rotos o sus cuerpos atravesados, todos juntos no igualarían los que Dante vio en el noveno recinto.
Nueva figura de un tonel abierto por pérdida de sus duelas para exponer cómo está hendido de arriba abajo, y cuál la miserable situación del condenado con sus entrañas abiertas. Continúa así Dante diluyendo la figura que antes fuera humana y ahora se torna monstruosa, porque estamos descendiendo cada vez más cerca del caos final. Dante no se ocupa de la diferencia de religión, de lo contrario debía haber ubicado a Mahoma entre los herejes. El castigo infligido a los cismáticos y a los que escandalizan contra la paz es provocado por demonios que los divi
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2 Mayo 2012
RESUMEN DE LA OBRA LITERARIA "LA METAMORFOSIS"
- OVIDIO -
Argumento del libro "La Metamorfosis" de Ovidio.
El ARGUMENTO de la obra Las Metamorfosis de Ovidio, según el literato I. Cazzaniga, es el siguiente:
Es un poema épico latino escrito en hexámetros. La obra comprende, en más de doce mu versos, la narración de doscientos cuarenta y seis fábulas metamórficas dispuestas cronológicamente desde el Caos hasta la transformación en estrella de Julio César, escogidas entre el riquísimo repertorio de la tradición griega y entre las fábulas itálicas.
La variedad de la composición no permite siquiera una tentativa de resumen orgánico. En esta rica acumulación de fábulas y personajes adquieren relieve figuras expresivas, y que con justo motivo se han hecho inmortales, sacadas de las páginas de escritores eruditos y reavivadas por un profundo “pathos” y un hábito de vida contemporánea;
es una rica serie de gradaciones psicológicas que se envuelve en una iridiscencia de almas a veces parecidas, aunque no iguales, a veces en contraste, pero semejantes en sentimentalidad, pasión, amor, locura, celos morbosos, delicadeza y criminosidad:
La pequeña Tisbe, quien del amor inocente pasa a una descarada audacia que la arrastra al drama, a pesar de la animosidad de sus padres; Anajarete, la soberbia, grave ejemplo para la aspereza de Pomona; Progne, terrible en su dignidad ofendida de esposa, y ciudadana que sacrifica su hijo al amor fraterno corno Altea; Mirra y Biblis, que no conocieron los límites del amor loco; Salmacis, que seduce al puro Hermafrodito;
Galatea, coquetona, que se burla del ciclope por su Acis; Procris, celosa de Céfalo; Niobe, terrible en su impía soberbia; y toda la serie de bellos muchachos como Narciso, Jacinto, y las ninfas, ora esquivas como Dafne y Aretusa, ora perdidamente enamoradas como Eco, y como toda la corte amatoria del Sol; héroe como Faetón, testarudo y soberbio, audaces como Perseo, prisionero de la bella Andrómeda; o como Ícaro Meleagro, o afortunados como Pigmalión, Ifis, o desgraciados como Glauco, Adonis, Orfeo y Hércules.
Con todo, en medio de tanta variedad, la materia está dispuesta según los cánones del arte helenístico, refinado por la sensibilidad del poeta, de manera que constituye un cielo unitario; las fábulas se siguen en línea genealógica, por sucesión topográfica o cronológica, pero a menudo se concatenan en grupos, y en ellas se imaginan situaciones nuevas representadas con absoluta libertad.
A la unidad de la materia corresponde en medida no menor la unidad de la forma; fábulas afines se nos ofrecen coloreadas por el poeta con tonos psicológicos diversos, mientras que fábulas diferentes asumen uniformidad de colores; el interés psicológico es, en cierto sentido, superior al interés metamórfico, en cuya representación la policromía ovidiana es a veces recargada hasta la saciedad.
EL ARTE DE AMAR
Libro Primero.
EL primer capitulo, libro primero, nos habla del amor, Publio Ovidio Nasòn, trata de explicarnos como es el amor, al igual que en donde podemos encontrarlo, nos da unos ejemplos en donde dice que la pareja la puedes conseguir en lugares públicos, que no dejes que llegue, si no que siempre hay que tratar de buscarlo.
Dentro del lenguaje que utiliza, trata de explicar que el amor es la mejor medicina donde “el pobre es rico, estallan las risas y la alegría, el corazón se ensancha, y la sinceridad resplanderece”, con esto se puede concluir que en cualquier lugar donde existe el amor, existe la alegría, la felicidad, etc.
Donde explica como conseguir el amor, nos da consejos sobre como seducir al objetivo, llegar a alcanzar tu meta, esforzándose plenamente, uno a uno, con mucho esfuerzo, tratando de cuidar hasta el mas mínimo detalle para que el o la “presa” caiga a tus pies, tratando de convencerte a ti mismo que eres el mejor y que no habrá mujer / hombre que se resista, si con astucia tiendes tus redes.
El primer paso que se debe de seguir es teniendo la amistad con la persona que quieres conquistar, poco a poco irse metiendo a su mundo y así, sin que se dé cuenta, podrás estar mas cerca de lo que se aparenta, y así aquella persona facilitara la entrada a su corazón y tendrás acceso a lo que tiene. “Que ella elija la ocasión”, tratar de no presionarla, y seguirle su juego para que sea más fácil, y así entonces, poder tenerla cuando tu quieras. Importa en ocasiones encontrar el momento favorable, el instante preciso en donde los dos estén mas unidos, donde las dos partes puedan ofrecer lo mejor.
“Aplaude con entusiasmo la danza que ella aplaude”, al principio para conquistar tu objetivo, tienes que interesarte por las cosas que a ella le interesan, ilustrarte sobre todo lo que le gusta y así poder irte metiendo en sus intereses, para que a ella le parezcas alguien interesante, magnifico, el mejor.
El arte de Amar
Libro Segundo.
Eh aquí donde se explica el éxito logrado, donde por nuestro esfuerzo se han podido ver los resultados de nuestro gran objetivo, sé amable si quieres ser amado que ni la belleza del rostro ni la arrogancia de la figura son meritos suficientes para asegurar el triunfo, por así seas el individuo más poderoso, elegante, con esos meritos no podrás tener por seguro la fidelidad de tu amada. No importa la belleza física, lo más importante es la belleza que llevas en el espíritu. Sea quien seas, con estos consejos no tendrás prestigio en la belleza y sí mucho valor de lo moral.
No importan las cosas materiales ni físicas. Lo más importante es lo que sale de tu corazón.
“Cuantas veces tendrás que soportar el chubasco de la media noche, y dormir bajo el duro suelo en él frió”. Aquí se explica lo anteriormente dicho, por mas que hay riñas con tu amada, no te dejaras vencer tan fácilmente, para que un amor sea sólido, debes luchar por él.
El éxito solo se obtendrá cuando tu te esfuerzas, el amor prevalecerá cuando tú lo quieras.
El Arte de Amar
Libro tercero
¿Puede extrañarnos ni poco ni mucho que favorezca a su sexo?
Esta arte, sin embargo, aquí se enseñan amores fáciles, alegres, intrascendentes. La mujer no sabe resistir las llamas ni las certeras flechas de cupido, flechas que se cree que en el hombre penetran menos.
La belleza se da en el alma, no es los cosméticos que usan las feas para embellecerse, si quieren consejos sobre esto, en esta obra lo encontraran, cuantas cosas no resultan repulsivas al ver como se hacen, aunque los resultados embellezcan al organismo.
Te daré mis consejos, trata de reír, la belleza de una mujer se da en su alegría, su boca, su voz es primordial, no quiere penetrar en detalles pero quiere que sus alumnas sepan también como conquistar al hombre, que saque lo mejor de ella, sea sutil.
La mujer debe de dar a conocer sus encantos, dentro de varios centenares de hombres, habrá uno que quede cautivado. Miren al que mira, sonrían afectuosas al afectuosamente les sonríe.
“aquí doy fin a mis lecciones, confiesen con alegría ¡tuvimos a Nason por maestro!”
Como en el capitulo primero, da sus puntos de vista para el amor, como conseguirlo, pero aquí yace el cómo hacerlo personalmente, cuidándose a sí mismo, teniendo los gestos adecuados.
REMEDIOS DE AMOR
Remedios de amor o El remedio de amor (en latín Remedia amoris o Remedium amoris) es un poema de 814 líneas escrito en latínpor el poeta romano Ovidio.
En el poema, de carácter estoico, Ovidio ofrece consejos y estrategias para evitar los daños y/o perjuicios que nos pueda producir el amor.
El objetivo del poema es enseñar, en particular a hombres jóvenes, cómo evitar la idealización de las mujeres amadas y procurarle ayuda en caso de que el amor les traiga desesperación y desgracia. Ovidio asegura que los suicidios que son producto de amores desafortunados pueden ser evitados mediante el cumplimiento de sus consejos.
Eneida
La Eneida (en latín: Aeneis) es una epopeya latina escrita por Publio Virgilio Marón, más conocido como Virgilio, en el Siglo I a. C. La obra fue escrita por encargo del emperador Augusto, con el fin de glorificar, atribuyendo un origen mítico, al Imperio que con él se iniciaba. Con este fin, Virgilio elabora una reescritura, más que una continuación, de los poemas homéricos, tomando como punto de partida la guerra de Troya y su destrucción, y colocando la fundación de Roma como un acontecimiento ocurrido a la manera de los legendarios mitos griegos.
Se suele decir que Virgilio, en su lecho de muerte, encargó quemar la Eneida, ya fuera porque deseaba desvincularse de la propaganda política de Augusto, o bien porque no consideraba que la obra hubiera alcanzado la perfección que el poeta quería
Argumento
La obra consta de casi diez mil hexámetros dactílicos , divididos en doce libros, que a su vez se pueden dividir en dos partes; los 6 primeros que narran los viajes de Eneas hasta llegar a Italia, al estilo de la Odisea, y los 6 últimos que narran sus conquistas en Italia, al estilo de la Ilíada y del Ciclo troyano:
Eneas, príncipe de Dardania, huye de Troya tras haber sido quemada ésta por el ejército aqueo, llevándose a su esposa Creúsa, a su padre Anquises y a su hijo Ascanio. En el camino Creúsa se pierde definitivamente y el fantasma del difunto príncipe Héctor le dice a Eneas que no vierta amargas lágrimas por ella, pues le estaba aparejado por el destino una esposa de sangre real.
Juno, rencorosa todavía con toda la estirpe troyana, trata de desviar por todos los medios a la flota de supervivientes de su destino inevitable, Italia. Las peregrinaciones de Eneas duran siete años, hasta que llegado el último es acogido en el reino emergente de Cartago, gobernado por Dido o Elisa de Tiro. Por un ardid de Venus y Cupido, Dido se enamora perdidamente de Eneas y tras la partida de éste por orden de Júpiter, se quita la vida, maldiciendo antes a toda la estirpe venidera de Eneas y clamando el surgimiento de un héroe vengador: de esta forma se crea el cuadro que justifica la eterna enemistad entre dos pueblos hermanos, el de Cartago y el de Roma, lo que devendría en las guerras púnicas.
En su camino hacia Italia se le aparece el alma de su padre Anquises que le pide que vaya a verlo al Averno: Eneas cede y acompañado de la Sibila de Cumas recorre los reinos de Plutón y Anquises le muestra toda la gloria y pompa de su futura estirpe, los romanos.
Llegados por fin los troyanos a Italia contactan con el rey Latino, quien los recibe pacíficamente, y recordando una antigua profecía sobre que su hija Lavinia se casaría con un extranjero, decide aliarse con Eneas y darle a Lavinia por esposa.
Turno, rey de los rútulos, primo y pretendiente de Lavinia, trastornado por las Furias, declara la guerra a Eneas. Los dos ejércitos adquieren aliados y se enfrentan fieramente, ayudados los troyanos por Venus y los rútulos por Juno, sin que Júpiter intervenga. Se producen muertes en ambos bandos y finalmente Eneas mata a Turno.
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24 Abril 2012
Sófocles
Nació en Colono en el año 497 a.C. Su vida fue la de una carrera celebrada por constantes triunfos en el teatro, a los 28 años de edad venció a Esquilo en un concurso y se dice que esto afectó tanto al trágico Esquilo que se retiró a Gela donde poco después moriría.
Participó activamente en la vida social de la Atenas de Pericles, fue joven atleta en su juventud y honrado anciano en la senectud, llegaría a ser gobernante de Atenas y mando del ejército en Samos. Se casó y tuvo hijos y mantuvo relaciones extramaritales de diversa índole. Murió en 406.
De las ciento veinte o ciento treinta obras que debió escribir y representarSófocles en la Atenas de Pericles, sólo siete nos han llegado. Sin más reparo, veámoslas:
Áyax (Ayante) (Άιας)
En Troya, en el bando griego, una vez muerto Aquileo (Aquiles), Ayante, gran guerrero e hijo de Telamón, se cree valedor de la herencia de las armas de Aquileo (Aquiles). Sin embargo las armas le son adjudicadas a Odiseo, y Ayente, creyéndose desposeído, es víctima de constantes arrebatos de locura en los que mata animales creyendo que son Odiseo (Ulises) o los atridas Agamenón y Menelao, quienes han cedido las armas a Odiseo (Ulises). Hay intentos de inducirle a la razón, pero Ayante se suicida. Menelao opta por prohibir que se le den honras fúnebres, pero finalmente Teucro se las dará.
El gran temor de los troyanos tras la muerte de Aquileo (Aquiles) es Ayente, un gran guerrero. Por lógica, Ayente considera que serán suyas las armas del difunto Aquiles, per en un juicio, los atridas deciden darlas a Odiseo por lo cual, infurecido y colérico, Ayante enloquece. Esta locura le lleva a asesinar corderos y carneros creyendo que son sus enemigos, es la ingeniosa locura del Quijote, de Orlando, que no entra en razón y cuando lo hace decide suicidarse. La muerte no supone el final de la tragedia, sino que Ayente sigue siendo protagonista aún muerto cuando Teucro se increpa con Menelao por dar honras fúnebres al desposeído y grandioso Ayante. Es la tragedia del héroe viril y militar frente al ingenioso y audaz Odiseo, este contraste supone un gran dramatismo.
Antígona (Αντιγόνη)
Muertos los dos hermanos de Antígona e hijos de Edipo, Etéocles y Polinices, el rey Creonte, tío de ambos hermanos, publica un decreto por el cual se prohíbe dar honras fúnebres a Polinices por haber muerto luchando contra su patria. Antígona no puede permitir que su hermano sea abandona como pasto para los buitres y decide enterrar a su hermano siendo consciente del castigo que por ello le espera. Da honras fúnebres a su hermano y Creonte la condena a ser encerrada en una tumba hasta que muera, pero ella se ahorca y más tarde y junto a ella, se suicida Hemón, amante de Antígona e hijo de Creonte. La obra termina con el parlamento de arrepentimiento de Creonte.
Antígona es un enfrentamiento de gran dramatismo constante entre dos personajes: Antígona y Creonte. Una es defensora de la ley natural, amante de su hermano al que debe dar honras fúnebres; el otro es defensor de lasleyes de la ciudad que, desobedecidas, debe suponer el castigo al que las ha desobedecido. Antígona sufre un gran conflicto consigo misma, pues es consciente de lo que le acarreará desobedecer las leyes de los hombres, sin embargo, la ley natural y el amor fraternal, será más fuerte, siendo Antígona un personaje verdaderamente noble y dramático. Cuando Antígona se ahorca y con ella el hijo de Creonte, Hemón, Creonte se arrepiente de haber sido tan inflexible y comprende la diferencia entre unas leyes y otras.
Las traquinias (Τραχίνιαι)
Después de muchos años fuera de su casa, Heracles (Hércules) regresa a su casa. Su esposa Deyanira se entera de que Heracles (Hércules) va a casarse con la joven Yole y presa de celos, decide enviar a su esposo la túnica del centuro Neso, creyendo que al ponérsela, Heracles enloquecerá de amor por ella y ya no deseará a otra mujer. Pero Deyanira está equivocada y no sabe que los poderes de la túnica son otros, así que cuando heracles se la coloca, sufre grandes males y dolores y maldice a su esposa Deyanira sin escuchar al hijo de ambos, Hilo, que intenta a explicar al padre la intención benigna de la madre. Deyanira se suicida y poco después muere Heracles.
Ya cincuentona y pasada su juvenil belleza, Deyanira intenta retener a su lado a su esposo. Sin embargo su falta de inteligencia le llevará a entregar a Heracles la túnica del centauro Neso creyendo que va untada en un filtro de amor cuando en verdad aniquila a quien se la coloca. Hilo, hijo de ambos, se encuentra en la difícil posición de hacer comprender al padre el error de la madre y las buenas intenciones de ésta, sin embargo, ya nada es posible e iracundo, Heracles maldice a Deyanira y se queja de dolores espantosos. El tema de esta tragedia no es de la grandeza de otras tragedias de Sófocles, sino que es el tema menor de los celos femeninos que tienen como consecuencia un fatal error. Los parlamentos de Deyanira carecen de majestuosidad, pero es lo justo para una mujer falta de inteligencia que carece de grandeza trágica y acarrea la muerte del gran héroe
Posiblemente la tragedia griega de más repercusión, Edipo rey supone el punto más trágico de la leyenda perteneciente al ciclo de Tebas.Para Aristóteles el arquetipo de tragedia griega y posiblemente para las generaciones posteriores, Edipo rey es el conflicto del hombre bueno y justo que vive orgulloso de lo suyo desconociendo su trágica y cruel verdad.
Edipo y la esfinge
Edipo rey (Οιδίπους τιράννος)
La peste asola la ciudad de Tebas en la que reina el rey Edipo. Un oráculo advierte que sólo castigando al asesino del antiguo rey, Layo, la peste cesará en su azote de la ciudad. El buen rey Edipo se dispone a investigar quién fue el asesino de Layo. Las pesquisas llegan a una trágica conclusión: ¡El asesino de Layo fue el mismo Edipo! Y aunque Edipo no sabía a quién mataba, el caso es que lo hizo. Pero las indagaciones dan más de sí, Edipo, además, también era hijo de Layo, aunque no lo sabía, y al acceder al trono se había casado con la viuda de éste, Yocasta, y había tenido hijos con ella, luego Edipo se había casado con su madre, tenido hijos con ella y asesinado a su padre. Tras saberse parricida e incestuoso, Edipo se arranca los ojos e Yocasta se suicida. Tras despedirse de sus hijos parte al destierro de la ciudad de Tebas.
Aunque el conflicto trágico de Edipo nace de desobediencias del pasado, es él quien las sufre. Pero Sófocles acierta en una cosa, en mostrarnos a un Edipo bueno, un hombre justo y amante de su familia y de su reino, una buena persona. Edipo era feliz en su ignorancia, hasta que la circunstancia de la peste sobre Tebas y la advertencia del oráculo, llevarán al conocimiento de la verdad. Habiendo sido un hombre feliz, ahora, Edipo, no es más que un parricida incestuoso que no puede soportarse ni a sí mismo y que por ello se arranca los ojos y grita desmesurado por la tristeza de su propia verdad y el destino de sus hijos, sus propios hijos y a la vez sus propios hermanos. Sófocles se enfrenta a las leyes mismas de la naturaleza abordando este asunto: Edipo ha infringido todas y cada una de estas leyes pero, pero él no era consciente. Aún así, está claro que su delito es más que mostruoso y el simple acometimiento del mismo, voluntario o no, ha de ser castigado, para edipo ya no existe solución humana posible, no existe solución alguna. La fuerza dramática de la tragedia reside en el contraste, increíble y maravilloso, del buen hombre Edipo, del justo Edipo, el más mostruoso de los criminales. Edipo, protagonista absoluto de la tragedia, jamás abandona la escena salvo cuando marcha a arrancar sus ojos que no merecen ya más ver la luz del sol. Pero no sólo Edipo está presente en la escena, sino que sobresale sobre todos los personajes, por sus increíbles parlamentos y por su enorme fuerza dramática.
Edipo en Colono (Οιδίπους επί Κολονω)
Edipo, ya viejo y ciego, llega a la ciudad de Colono guiado por sus dos hijas, Antígona e Ismene. En Colono el rey Teseo les recibe amigablemente y ofrece su ayuda a Edipo, cuando llega la noticia de la guerra entre los dos hermanos Etéocles y Polinices por la ciudad de Tebas. Ambos son hijos de Edipo. Un oráculo ha anunciado que conseguirá la victoria aquél hacia el cual se incline la razón de Edipo y es por esto que hasta Colono viajan Creonte, defensor de Etéocles, y Polinices. Edipo maldice a ambos hijos, que le habían desterrado de Tebas, y es protegido por Teseo. Poco después muere.
Ésta es la última tragedia que escribiera Sófocles a la edad de noventay cuatro años, la estrenaría su nieto años más tarde. La tragedia consiste en un episodio del ciclo tebano inserto entre la acción desarrollada en Edipo reyy la desarrollada en Antígona. Supone un escelente espisodio sobre la guerra dialéctica y las intenciones de Creonte (defensor de Etéocles) y Polinices. En mano de Edipo está el decantarse por alguno de sus hijos, sin embargo, optará por ninguno, y los maldecirá a ambos. En un momento de la tragedia, cuando Polinices ruega a su padre Edipo, éste le maldice y Antígona escucha tal parlamento, lo que hace pensar en la posterior heroicidad de Antígona al querer dar sepultura a su hermano. En Edipo en Colono, la vejez es un tema constante - recuérdese que Sófocles ya tenía 94 años - y además aparecen todos y cada uno de los sufrimientos: la discordia, la muerte, la guerra, la vejez el destierro... pero todos ellos se agrupan en uno solo: la vejez de Edipo. Es una obra de especial perfección, de ritmo intenso, de lirismo radiante, de parlamentos increíbles, de acción constante. Cabría mencionar el elogio de Colono, pues fue ésta la ciudad natal del poeta Sófocles.
RESUMEN DE LAS OBRAS DE ESQUILO
Los persas
La primera de sus obras para sobrevivir es Los Persas (Persai), realizado en 472 antes de Cristo y sobre la base de experiencias en la vida propia de Esquilo, en concreto la batalla de Salamina . Es único entre los supervivientes tragedias griegas en la que describe un histórico reciente evento. Los persas se centra en el tema popular griega de la arrogancia , culpando pérdida de Persia en el orgullo de su rey. [18] Se abre con la llegada de un mensajero en Susa , la capital persa, con noticias de la catástrofe Pérsico derrota en Salamina a Atossa , la madre de el rey persa Jerjes . Atossa luego viaja a la tumba de Darío, su marido, donde su fantasma aparece para explicar la causa de la derrota. Es, dice, el resultado de la arrogancia de Jerjes en la construcción de un puente sobre elHelesponto , una acción que enfureció a los dioses. Jerjes aparece en la parte final de la obra, sin darse cuenta de la causa de su derrota, y el juego se cierra a las lamentaciones por Jerjes y el coro.
Siete contra Tebas
Siete contra Tebas (Hepta epi Thebas), que se realizó en 467 aC, tiene el tema en contraste de la interferencia de los dioses en los asuntos humanos. [18] También marca la primera aparición en la obra de Esquilo es un tema que se seguirá a través de sus obras, la de la polis (la ciudad) es una clave para el desarrollo de la civilización humana. [20] La obra cuenta la historia de Eteocles y Polinices , los hijos del rey avergonzado de Tebas , Edipo . Los hijos de acuerdo con alternativas en el trono de la ciudad, pero después del primer año Eteocles se niega a renunciar, y la guerra Polinices salarios para reclamar su corona. Los hermanos se matan entre sí en combate singular, y el final original de la obra consistió en lamentos de los hermanos muertos. Un nuevo final se añadió a la obra unos cincuenta años después:. Antígona e Ismene llorar a sus hermanos muertos, un mensajero entra en anunciar un decreto que prohíbe el entierro de Polinices y, por último, Antígona declara su intención de desafiar a este decreto [21] La obra fue el tercero de una trilogía de Edipo conectados, los dos primeros juegos fueron Layo y Edipo. La conclusión de sátiro juego era la Esfinge. [22]
Las Suplicantes
Esquilo continuó con su énfasis en la polis de Las Suplicantes en el 463 aC (Hiketides), que rinde tributo a las corrientes subterráneas que atraviesan democrática Atenas antes de la creación de un gobierno democrático en el año 461. En la obra, el Danaides , las cincuenta hijas de Danao , fundador de Argos , huir de un matrimonio forzado con sus primos en Egipto. Que a su vez al rey Pelasgode Argos para la protección, pero se niega Pelasgo hasta que la gente de Argos opinar sobre la decisión, una decisión claramente democrática por parte del rey. La gente decide que las Danaides merecen protección, y que están permitidos dentro de las paredes de Argos a pesar de las protestas de Egipto. [23] La publicación de 1952 de Oxirrinco Papiro de 2256 fr. 3 confirmó un largo asumido (por poner fin a cliffhanger Las Suplicantes ") Danaid trilogía, cuyas obras son constitutivas general se considera que los suplicantes, Aegyptids El Danaides y el. Una reconstrucción plausible de la última de la trilogía de dos tercios dice así: [24] En el Aegyptids, la guerra de Argos-egipcia amenazada en el primer juego que ha ocurrido. Durante el curso de la guerra, el rey Pelasgo ha sido asesinado, y Argos Danaus reglas. Se negocia un acuerdo de paz con Aegyptus, como condición para que sus hijas se case con cincuenta de los cincuenta hijos de Aegyptus. Danaus informa en secreto a sus hijas de un oráculo predijo que uno de sus hijos-en-ley que matarlo, por lo tanto, las órdenes de las Danaides para asesinar a los Aegyptids en su noche de bodas. Sus hijas están de acuerdo. El Danaides abriría el día después de la boda. En poco tiempo, se revela que cuarenta y nueve de las Danaides mataron a sus maridos, según lo prescrito; Hypermnestra, sin embargo, amaba a su marido Linceo, y así salvó su vida y lo ayudó a escapar. Enfurecido por la desobediencia de su hija, Danaus órdenes de su encarcelamiento y, posiblemente, su ejecución. En el clímax de la trilogía y desenlace, Linceo se revela a Danaus, y lo mata (cumpliendo así el oráculo). Él y Hypermnestra establecerá una dinastía gobernante en Argos. Los otros cuarenta y nueve Danaides son absueltos del delito criminal, y casarse, sin especificar los hombres argivos. El drama satírico después de esta trilogía se titula Amymone, después de una de las Danaides. [25]
La Orestíada
La única completa (excepto unas pocas líneas faltantes en varios puntos) trilogía de obras griegas por un dramaturgo todavía existente es la Orestíada (458 a. C.), aunque el drama satírico que originalmente le siguieron, Proteus , se ha perdido a excepción de algunos fragmentos. [18 ] La trilogía se compone de Agamenón , Las Coéforas (coéforas), y El Euménides . [20] En conjunto, estas obras cuentan la historia sangrienta de la familia de Agamenón , rey de Argos.
Agamenón
Agamenón describe la muerte de Agamenón a manos de su esposa Clitemnestra , que estaba enojado con su sacrificio de su hijaIfigenia y su mantenimiento de la profetisa de Troya Casandra como concubina. Cassandra entra en el palacio a pesar de que sabe que será asesinado por Clitemnestra, sabiendo que ella no puede evitar su destino. El final de la obra incluye una predicción del regreso deOrestes , hijo de Agamenón, que tratará de vengar a su padre. [20]
Las coéforas
Las coéforas continúa el relato, que comienza con la llegada de Orestes en la tumba de Agamenón. En la tumba, Electra se reúne Orestes, que ha regresado de su exilio en Fócida , y planean vengarse de Clitemnestra y su amante Egisto . Cuenta de Clitemnestra de una pesadilla en la que ella da a luz a una serpiente es relatado por el coro, y esto la lleva a fin de Electra , su hija, para verter libaciones sobre la tumba de Agamenón (con la ayuda de los portadores de libación) con la esperanza de hacer las paces. Orestes entra en el palacio fingiendo tener noticia de su muerte, y cuando Clitemnestra Egisto llamadas a participar en las noticias, Orestes mata a los dos. Orestes es entonces acosado por las Furias , que vengar los asesinatos de los familiares en la mitología griega. [20]
Las Euménides
La última jugada de La Orestíada aborda la cuestión de la culpabilidad de Orestes. [20] La unidad de Orestes Furias de Argos y en el desierto. Él hace su camino hacia el templo de Apolo y le pide que la unidad de las Furias de distancia. Apolo había alentado a Orestes a matar a Clitemnestra, y así da parte de la culpa por el asesinato. Las Furias son una raza más antigua de los dioses, y Apolo envía Orestes en el templo de Atenea, con Hermes como guía. Las Furias seguirle la pista, y la diosa Atenea , patrona de Atenas, interviene y declara que el juicio sea necesario. Apolo sostiene caso de Orestes, y después de los jueces, incluidos Atenea entregar un empate, Atenea anuncia que Orestes es absuelto. Se cambia el nombre de las Furias Las Euménides (El bueno de espíritu, o Benévolas), y ensalza la importancia de la razón en el desarrollo de las leyes, y, como en Las Suplicantes, los ideales de una Atenas democrática son elogiados. [23]
Prometeo encadenado
Además de estas seis obras, una tragedia séptimo, Prometeo encadenado, de Esquilo se atribuye a las autoridades antiguas. Desde finales del siglo 19, sin embargo, los eruditos han dudado cada vez más esta atribución, en gran parte por razones estilísticas. Su fecha de producción también está en disputa, con teorías que van desde el AC 480s a tan tarde como en la década de 410. [4] [26] La obra consiste principalmente en el diálogo estático, como en toda la obra del Titán Prometeo se une a una roca como castigo desde elOlimpo Zeus para proporcionar fuego a los humanos. El dios Hefesto , el titán Océano , y el coro de Oceánides toda simpatía expresa por la situación de Prometeo. Prometeo cumple Io , víctima de la crueldad compañeros de Zeus, y profetiza el futuro de sus viajes, que revela que uno de sus descendientes liberar a Prometeo. La obra se cierra con el envío de Zeus a Prometeo en el abismo, porque Prometeo se niega a divulgar el secreto de un matrimonio que podrían ser la caída de Zeus ". [19] El Prometeo encadenado parece haber sido el primer juego de una trilogía llamada Prometheia . En la segunda jugada, Prometeo , Heracles libera a Prometeo de sus cadenas y mata al águila que había sido enviado al día para comer perpetuamente Prometeo hígado de regeneración. Tal vez presagiando su eventual reconciliación con Prometeo, nos enteramos de que Zeus ha publicado los otros titanes que encarceló a la conclusión de la Titanomaquia . En la conclusión de la trilogía, el Fuego de Prometeo-Adalid , parece que el Titán finalmente advierte Zeus no dormir con la ninfa marina Tetis , pues está destinado a dar a luz a un hijo mayor que el padre. Que no deseen ser derrocado, Zeus se casa con Tetis de la Peleo mortal, el producto de esa unión es Aquiles, el héroe griego de la guerra de Troya. Después de la reconciliación con Prometeo, Zeus probablemente inaugura un festival en su honor en Atenas.
EURÍPIDES
SUS OBRAS:
Alcestis
Apolo había dicho a Admeto que en el momento en que fuera a morir, podría impedirlo si otra persona se ofrecía a morir por él, es su esposa Alcestis esta persona. Cuando Admeto va a morir, Alcestis, triste pero dispuesta al sacrificio, se despide la sus hijos y de la vida, y muere. Admeto va entonces al Palacio de Heracles (Hércules) y le cuenta lo sucedido. Heracles comprende todo y viaja hasta el infierno para enfrentarse a Tánatos (Thánatos, la Muerte) y consigue que Alcestis sea devuelta a la vida, y a su marido, Admeto.
En esta obra debería destacarse el contraste existente entre Ademto, el rey de Tesalia, y su esposa Alcestis ya que, ella, entre heroidicidad y razocinio se opone al marido siempre dubitativo como bien demuestra en las conversaciones con su padre que llega a decirle que buen remedio ha hallado para no morir si convence a la mujer para que lo haga por él. Pero de pronto aparece Heracles (Hércules) para solucionar el problema y rescatar a Alcestis después de debatir con la Muerte (Thánatos).
Medea
Jasón, esposo de Medea y padre de sus hijos, va a repudiarla y a casarse con la hija de Creonte, rey de Corinto. Medea, enfurecida, colérica y clamante de venganza más tarde, clama ruegos y amenazas al insensible Jasón. Una vez que se da cuenta Medea de que nada puede hacer, planea y ejecuta su venganza a pesar de que Jasón ha tratado de convencerla diciéndole que lo hace por su propio bien, ya que se encuentran en tierra extraña y casarse con la hija del rey es la mejor solución pues aportará grandeza a los hijos que tienen ambos: Medea y Jasón. Pero Medea se venga, simula haber sido convencida por Jasón y envía a sus hijos con ricos regalos para la novia al palacio de Creonte. Pero esos regalos tienen un conjuro: quien los vista o toque morirá, y asá sucede: mueren Creonte y su hija. Pero Medea va más allá y para engrandecer la desgracia de Jasón, mata a los hijos de éste, que son los suyos propios.
Es, seguramente, la obra maestra de Eurípides. Medea es la mujer enfurecida por el repudio del marido que trama un crímen para vengarse. Jasón, por su parte, es la figuta del hombre insensible, aberrante y oportunista que, ante las recriminaciones justificadas de Medea, sólo sabe engañarla con demagogia. Es, por otra parte, la primera obra en la que una figura femenina alcanza tal grandiosidad y magnanimidad, sin embargo, la obra no gustó, y se tuvo que conformar con el tercer premio del certámen al que fue presentada.
Hipólito
Hipólito es un joven que repudia el amor, vive dedicado a la caza, sin embargo, suscita una gran pasión en su madrastra, Fedra. Hipólito, gracias a que lo dice una criada, se entera del amor de su madrastra hacia él y se muestra insultante con ella. Fedra, rechazada, se ahorca, pero antes de morir escribirá que Hipólito ha deshonrado a su padre, Teseo, manteniendo relaciones con ella. Teseo, enfurecido, no cree las explicaciones de su hijo y lo echa de casa, entonces Hipólito cae bajo las ruedas del carro que lo llevaba y queda gravemente herido. Aparece la diosa Artemis (Diana) quien cuenta a Teseo la verdad. Llevan a Hipólito a su hogar y muere a brazos de su padre, pues hallábase profundamente herido.
Esta obra presenta el problema de la exacerbada pasión humana, que consigue magnificarse con la oposición Hipólito / Fedra: uno es casto y seguidor de Diana, la otra es fervorosa y libidinosa. También es el contraste entre el deber y el placer en que de nuevo se oponen Fedra (placer) e Hipólito (apenlando a la virtud y al honor de su padre). Es el cuadro de una mujer que se venga de un amor que no le corresponde, aunque el público ateniense mejor lo viera como la pugna entre Artemis y Afrodita.
Hécuba
Vencida Troya, los troyanos son prisioneros de los griegos, incluida Hécuba, la viuda del rey Príamo de Troya. Hécuba conoce la noticia de su hija va a ser sacrificada en el túmulo de Aquileo y además, le traen el cadáver de su hijo, aún niño, que ha sido asesinado. Intenta hablar con Odiseo (Ulises) y con Agamenón, pero nada consigue. Finalmente se le vaticina su futuro: que morirá convertida en la perra de Agamenón y de su hija Cassandra y que ambos morirán a manos de Clitemnestra.
Aquí Eurípides se conmociona con la situación de los vencidos en la guerra de troya, y a la vez critica la mano cruel de los vencedores. Es una tragedia sanguinaria en la que destacan las interveciones de Odiseo (Ulises) y Agamenón y los lamentos de Hécuba. Todas las desgracias futuras aumentan el infortunio de la anciana viuda de Príamo que, a pesar de tramar venganza por la muerte del hijo a manos de Polidoro, nada consigue. Todo esto es una historia plenamente humana, no aparecen los dioses.
Electra
Después que Clitemnestra asesine a su marido Agamenón, entrega a su hija Electra a un campesino para evitar que tenga descendencia noble que quiera vengar el crímen. Electra pues vive en en el campo, pero no mantiene relaciones con su esposo, un hombre honrado. Orestes (hermano de Electra) llega a la casa de Electra acompañado por su hermano Pílades y cuando al fin los hermanos se reconocen, planean la venganza sobre la madre y el nuevo marido de ésta: Egisto. Orestes siente remordimientos, pero su crímen es expiado.
Eurípides trata de dar lógica a un tema ya desarrollado por Esquilo y por Sófocles. Este intento de hacer lógica la tragedia se lleva a cabo mediante la no aparición de los dioses. Electra mata ella misma a su madre, Clitemnestra, en un epidio de gran fuerza y dramatismo. Pero más tarde, Orestes y Electra se dan cuenta de la magnitud de su crimen y pesa sobre ellos el sentimiento de culpa, aunque no llegan a arrepentirse. Se nos anuncia al final la expiación del crímen. Esta es una tragedia de dolor y sufrimiento y de importante conflicto moral: es justo que Clitemnestra expíe su crímen con la muerte, pero aún así, eso no explica el matricidio.
Orestes
Después de matar a su madre Clitemnestra, Orestes es víctima de la persecución de las erinias que persiguen a los criminales. La locura le acecha y su hermana Electra le ayuda. En Argos el ágora se ha reunido para juzgar a los dos hermanos cuando llega Menelao (hermano de Agamenón) y su esposa Helena de Troya, también llega el padre de Clitemnestra y de Helena: Tindáreo que pretende se castigue a los asesinos de su hija. El ágora ha decidido condenar a muerte a los hermano por el asesinato de la madre, pero entonces, Pílades, el gran amigo de Orestes, consigue desviar el tema para que se juzgue a Helena, la culpable de la guerra de Troya y, en consecuencia, de todas las calamidades posteriores. Orestes y Pílades asaltan el palacio de Menelao y de Helena y secuestran a su hija Hermíone, Helena logra escapar de la persecución. Más tarde, Apolo explica que Helena ha sido salvada y colocada entre las divinidades y explica que Menelao ha de interceder ante el ágora para que su sobrino Orestes no sea condenado, y que después de ir a Atenas a purificarse, ha de casarse con su prima Hermíone (la hija de Helena y Menelao), y que Electra se case con Pílades.
Sin duda alguna, la acción de esta tragedia es consecuión de la anterior. en un primer momento se nos presenta a Orestes castigado por su propia conciencia pues sabe que ha cometido un crímen terrible al asesinar a su madre. Se nos muestra la culpabilidad y el remordimiento de la conciencia de forma magistral. Cuando llega la noticia de que los ciudadanos han condenado a Orestes y a Electra y parece que ya nada se puede hacer, aparece Pílades que, casi como un "deus ex machina" propone la idea de juzgar a Helena, desviando el tema sabiamente, y entonces desaparece la idea en Orestes de la culpabilidad y torna a una febril venganza sobre Helena. Cuando pretenden matar a Helena, aparece el deus ex machina Apolo para salvar la situación de forma pacífica, e incluso propone una explicación muy moderna de la guerra de Troya: fue una solución demográfica para un pueblo que ya era muy numeroso.
Ifigenia en Táuride
Después de ser salvada por Ártemis (Diana) justo en el momento en que su padre, Agamenón, iba a sacrificarla, Ifigenia es sacerdotisa del templo de Ártemis en Táuride, lugar en el que la misma diosa la ha colocado. En las inmediaciones del palacio reina el bárbaro Toante que obliga a Ifigenia a inmolar a todo el griego que se acercara al lugar. Orestes, hermano de Ifigenia, llega entonces a la Táuride ya que un oráculo le ha dicho que la única manera de salvarse de las erinias es devolviendo la estatua de Ártemis a la Ática. La estatua se encuentra en el templo donde es sacerdotisa Ifigenia. El rey de Táuride al ver a Orestes ( que llega acompañado por su inseparable Pílades) obliga a ifigenia a inmolarle. Los dos hermanos aún no se han reconocido como tal y en un momento dado, Orestes narra a Ifigenia todas las desgracias acaecidas en la familia. Cuando al fin los dos hermanos se han reconocido, huyen de Táuride camino a Argos con la estatua de Ártemis, y esta misma diosa será la que les proteja en su huida.
Aunque resulte un poco extraño, esta obra no plantea ningún conflicto moral o psicológico serio, en realidad es sólo una tragedia de acción y peripecias en la que gracias al ingenio y audacia de los tres (Ifigenia, Orestes y Pílades) logran escapar del rey de la Táuride.
Ifigenia es el tema perteneciente del ciclo de Micenas - Argos al que Eurípides ha dedicado tantas tragedias. A Ifigenia, la hija de Clitemnestra y de Agamenón que debiera ser sacrificada para que la guerra de Troya pudiera llevarse a cabo, Eurípides dedica dos tragedias: "Ifigenia en Táuride" e "Ifigenia en Áulide".
Jarrón representativo del mito sobre Ifigenia.
Ifigenia en Áulide
Las tropas griegas, comandadas por Agamenón, han quedado inmovilizadas en la costa de la Áulide cuando pretendían llegar a Troya. El adivino Calcante explica que tal inmovilidad se debe a que Agamenón había prometido un sacrificio a la diosa Ártemis (Diana) y las naves no podrán continuar su camino hasta que Agamenón sacrifique a su hija Ifigenia. En un primer momento Agamenón se niega, pero más tarde y después de la intervención de Menelao (el más interesado en que se lleve a cabo la campaña de Troya) que le convence, Agamenón hace llamar a su hija. Ifigenia llega acompañada de su madre Clitemnestra y de su hermano Orestes, aún niño. Ambas, la madre y la hija, llegan convencidas de que se va a anunciar el compromiso entre Ifigenia y Aquileo (Aquiles). Cuando se descubren las verdaderas intenciones de Agamenón, se produce un conflicto. Ifigenia en un primer momento se niega, pero cuando es consciente de lo inveitable de su muerte, se presta al sacrificio en un alarde de patriotismo para ayudar a su pueblo. Cuando Agamenón va a clavar su cuchillo sobre Ifigenia, la diosa Ártemis se la lleva y en su lugar coloca una cierva.
Esta tragedia, capítulo anterior a la de "Ifigenia en Táuride" es una de las mejores obras de Eurípides. Ifigenia muestra un patriotismo admirable cuando decide que sólo su muerte podrá llevar la gloria a los griegos, y se presta a ser sacrificada. Pero la figura más interesante es la de Clitemnestra. Eurípides que, durante toda su vida se había esforzado por dar una imagen de Clitemnestra sanguinaria, vil, mezquina, malvada y maquiavélica, la hace aparecer ahora como una madre lógicamente en contra del sacrificio de su hija, una madre preocupada y humana. También se esfuerza Eurípides por mostrar a un Menelao mezquino al que poco le importa la muerte de su sobrina si se lleva a cabo la campaña de Troya (recordemos que Menelao es el marido de Helena que, fugada con Paris a Troya, desencadena la guerra). De fondo, resuena la grandiosidad del héroe, de Aquileo (Aquiles.)
Las bacantes
En Tebas, donce reina Penteo, se ha impuesto el culto a Dionisos. El rey está preocupado porque las mujeres (entre ellas Ágave, su propia madre) se han entregado al culto y al éxtasis orgiástico de las fiestas, y decide que ha de poner solución. Como no puede luchar contra el dios Dionisos, decide disfrazarse para espiar a las mujeres. Cuando estas se dan cuenta y lo descubren, comienzan a desgarrar sus miembros y literalemte lo descuartizan. La madre de Penteo, Ágave, participa del horrible crímen, pero no se da cuenta de que es su hijo, aunque él sí. Cuando Ágave es consciente se lamenta de lo sucedido, Dionisos aparece para arreglarlo todo, pero el final de esta tragedia no se ha conservado.
Ésta es una tragedia intrigante en la que Eurípides muestra la locura de una época de creencias miesteriosas y esotéricas. Pero es más que eso, es la cont
ARISTÓFANES (445 a. C.-388 a. C.)
Del más célebre de todos los comediógrafos griegos apenas nos han llegado unas cuantas noticias que están contenidas en sus comedias. Nació en el demo ático de Cidateneo y tuvo posesiones en la isla de Egina. Aunque sus obras reflejan una gran pasión política no participó en la vida pública activamente.
Aristófanes escribió unas cuarenta comedias de las que sólo conservamos completas once. Sus primeras obras escénicas firmadas como Calístrato permanecen perdidas (Los Convidados, 427 a. C., Los babilonios 426 a. C.).
Obras de Aristófanes
Las Once Comedias de Aristófanes que podemos disfrutar en la actualidad son:
Los Acarnienses (425 a.C.) Esta obra es una crítica a la guerra del Peloponeso que orilló al hacinamiento de los campesinos en la ciudad.
Un ciudadano común pero valiente decide pactar con el enemigo, logrando una tregua privada.
En esta obra Aristófanes parodia una escena delTélefo de Eurípides, haciendo que Diceópolis, el protagonista quien representa a Píndaro (uno de los más célebres poetas lirícos de la época clásica griega), tome como rehén un saco de carbón en lugar de a Orestes como la hace Télefo (rey mítico de Misia) en la obra de Eurípides.
Los caballeros (424 a.C.) es una crítica a Cleón, uno de los más poderosos hombres de la antigua Atenas quien en la obra es representado como el camarero de Demos (ciudadanía) y a quien dos esclavos, Nicias y Demóstenes (dos de los atenienses más importantes de la Guerra del Peloponeso) sustituyen por un choricero, con él Cleón se disputa con groserías e idioteces el puesto y al final Demos elige al choricero como ayudante.
Con Las Nubes (423 a.C.) Aristófanes satiriza la enseñanza que reciben los jóvenes por parte de los sofistas, equiparando a Sócrates con uno de ellos. Llama a la escuela de Sócrates "El Pensadero" y la muestra como el lugar donde se enseña a argüir justa en injustamente para ganar los juicios.
Ridiculiza a Sócrates llamándolo "el mismo" y colgándolo de una canastilla como un dios hablando con los hombres.
Las avispas (422 a.C.) gira en torno a un padre aficionado a los juicios y su hijo que pretende alejarlo de ese vicio encerrándolo en su casa. El padre (Filocleón) realiza diversos intentos cómicos y poco exitosos de fuga hasta que sus compañeros en el tribunal vestidos de avispas van a rescatarlo. Para ayudar a su padre el hijo (Bdeliclón) monta un juzgado en su propia casa donde enjuicia a un perro por comerse un queso siciliano.
En La Paz (421 a.C.) el personaje principal llamado Trigeo se monta en un escarabajo gigante, parodiando a Belerofonte quien montó a Pegaso para regresar al Olimpo a escuchar a Zeus.
Belerofonte y Pegaso
En la obra Las aves (414 a.C.) ridiculiza el gusto de los atenienses por los litigios a través de dos personajes llamados Pistetero (el persuador) y Evélpides (el optimista) quienes se van en busca del mítico Tereo que fue convertido en pájaro. Deciden construir una ciudad ideal llamada Nefelococigia (la ciudad de las nubes y los cucos) a donde no dejan entrar ni a los dioses, sólo unos cuantos personajes necesarios pueden acceder a ella. Al fianl Postetero obtiene el cetro de Zeuz junto con Basilia (soberanía) y es aclamado como el mayor de los dioses.
Representación moderna de Las aves de Aristófanes
Lisistrata (411 a.C.) habla de una propuesta que hacen las mujeres para forzar a los hombres a que abandonen la guerra. Esta consiste en practicar el celibato, la propuesta de Lisistrata a sus amigas dice así: "...Mira: nos estamos en casita, con unas túnicas cortas de Amorgos, bien transparentes, y andamos muy bien depiladas por donde tú comprendes y entramos a donde están nuestros maridos bien a tiro y ya con ardores de echarnos abajo...si en lugar de condescender nos rehusamos, la paz es un hecho. Bien lo sé"
Lisistrata
En Tesmoforias (411 a.C.) ridiculiza a Eurípides por medio de una cospiración de las mujeres en su contra porque ya están hartas de que las represente como locas, asesinas, ninfómanas y suicidas en sus tragedias. Para enterarse de sus planes en su contra envía a su suegro a una amablea disfrazado de mujer. Una de las escenas más graciosas es cuando Eurípides afeita a su suegro y lo viste con atuendos femeninos para que pueda hacerla de espía.
Las Ranas (405 a.C.) es otra obra en la que denuestra a Eurípides, ridiculiza el lenguaje elevado del poeta en sus tragedias y se ríe del arte nuevo que representan las obras de éste. Por esta pieza Eurípides paso a la posteridad como un poeta inferior a Sófocles y Esquilo.
Portada de libro Las ranas de Aristófanes
La asamblea de las mujeres (392 a.C.) es una sátira sobre la idea de la propiedad comunal. en esta obra las mujeres toman el lugar de los hombres para dirigir Atenas, se visten como ellos y actúan igual que ellos durante las asambleas, emborrachándose y poniendo atención a cosas distintas a la cauda. Gracias a estos trucos logran hacerse del mando y entonces instauran la idea de una vida comunitaria en la que incluso los hombres debían ser para todas. Hay escenas muy graciosas como una en la que dos ancianas se pelean por un joven (que ahora es de "popiedad" común) para que se acuste con la que lo gane por acato de las nuevas leyes.
Escena de una representación de La asamblea de las mujeres de Aristófanes
Pluto (388 a.C.) reduce al absurdo el concepto de redistribución de la riqueza en Atenas por medio de la diosa Pobreza quien hace ver que una distribución más justa es irrazonable ya que sin porbreza no habría esclavos porque podrían comprar su libertad ni tampoco comida o bienes suntuosos ya que nadie trabajaría porque todos serían ricos.
De Aristófanes y su obra hay mucho que decir, por lo pronto como punto final les dejamos el sobrenombre a que se hizo acreedor: "El tábano de la antigua Grecia"
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13 Enero 2011
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13 Enero 2011
Miércoles 3 de noviembre
Lugar: Sala de Grados “Antenor Orrego”
INAUGURACIÓN DEL EVENTO
9:00 – 9:30
Palabras de la decana Dr. Martha Chávez
Palabras del Dir. Escuela Lic. Rúnciman Tudela
Palabras del presidente del CAELIT Max Pinedo
Modera: Evelyn Luján
Mesa 01
DISCURSOS POSCOLONIALES: DE LO NACIONAL A LO INDÍGENA
9:30 – 11:00
Huancas de Dida Aguirre, poesía quechua contemporánea. Dr. Gonzalo Espino Relucé (UNMSM – UNFV)
Manuel González Parada y el dilema de la lengua nacional.Mg. Dorian Espezúa (UNMSM – UNFV)
La comunidad indígena y el mestizaje en el debate indigenista. Mg. Nécker Salazar Mejía (UNFV)
Modera: Edwin Chilcce
Mesa 02
DISCURSOS DE RESISTENCIA EN TRES NOVELAS PERUANAS
11:00 – 12:30
Francisco Carrillo y una nueva propuesta: un enfoque hacia la mujer oriental y la figura de occidente en la novela epistolar “Keiko San”. Carla Gonzales (UNFV)
Representación e identidad en Canto de Sirena de Gregorio Martínez. Jorge Díaz (UNFV)
Encadenamiento de imágenes en la construcción discursiva y simbólica del héroe ideológico en “Mateo Paiva, el maestro. Gilmer Carrión (UNFV)
Modera: Antonio Chumbile
Mesa 03
PRESENTACIÓN DE REVISTAS DE LA UNIVERSIDAD
12:30 – 13:00
Tajo
Plesiosaurio
Literalgia
Modera: Carlos Torres
Receso
13:30 – 14:30
Mesa 04
DISCURSOS DEL ROMANTICISMO: AMOR, NACIÓN Y SIMBOLISMO EN EL SIGLO XIX
14:30 – 16:00
Belleza y amor fabulados en “Michon y Albina”: un poema irónico-romántico. Pilar Alzamora (UNFV)
Simbología y aprehensión en “Mis botas”, un cuento de Fray Gerundio. Pierre Pino (UNFV)
La autodestrucción del patriotismo: el cambio de discurso en Juan de Arona durante el periodo de la Reconstrucción Nacional. Miguel Barreto (UNFV)
Modera: Renatto Gallesse
Mesa 05
SOBRE LA VIDA Y POÉTICA DE CÉSAR VALLEJO
16:00 – 17:30
César Vallejo y la memoria amerindia. Interdiscursividad mítica y popular en el poema XXX de Trilce. Víctor Quiroz (UNMSM)
La imposible unidad en dos poemas de Trilce de César Vallejo. Judith Paredes (UNFV)
César Vallejo y la crítica de su tiempo. Jorge Kishimoto
Modera: Jorge De la Cruz
CONFERENCIA MAGISTRAL
17:30 – 18:30
Mujeres que narran sus memorias. Dos testimonios de la CVR de distintas agentes activas del conflicto armado peruano durante 1980 - 2000. Rocío Silva Santisteban (PUCP)
Modera: Giovana Gabriel
Mesa 06
POESÍA LATINOAMERICANA DEL SIGLO XX
18:30 – 20:00
Tradición y Modernidad en el discurso poético de Manuel Bandeira: de “Libertinagem” a “Estrela da manha”. Armando Alzamora (UNFV)
Aura y performance en dos obras plásticas de Jorge Eduardo Eielson. Pamela Medina (UNFV)
La angustia como elemento cohesionador en el poema “Heces” de César Vallejo. Jorge De la Cruz (UNFV)
Presentación y representación del dolor en dos poemas de “Ave Soul”. Renatto Gallesse (UNFV)
Modera: Shéridan Medina
PRESENTACIÓN DE LIBRO
20:00 – 20:45
Las palabras del Rímac (Centro Peruano de Estudios Culturales), de Felipe Mendoza
Comenta: Renatto Gallesse
Modera: Juan Valle
LUGAR: CASA DE LA LITERATURA
CONVERSATORIO: CINE, LITERATURA Y SOCIEDAD
14:30 – 16:00
Mario Pozzi
Ronald Portocarrero
Enrique García
Modera: Alberto Rubio
POESÍA VILLARREALINA
16:00 – 17:30
Alessandra Tenorio
Eduardo Reyme
Víctor Ruiz
Alex Alejandro
Enrique Beó
Modera: Alfredo Lazarte
PRESENTACIÓN DE LIBRO
17:30 – 19:00
“Las respuestas del Mudo” (Tierra Nueva Editores), de Jorge Coaguila
Modera: Pedro Espinoza
Jueves 4 de noviembre
Mesa 07
MIGRACIÓN E INDIGENISMO EN LA LITERATURA PERUANA
9:00 – 10:30
El migrante, la educación y el folklore provinciano desde la óptica de “Los Cuentos de Adán Torres”. Jamess Lozano (UNFV)
La construcción progresiva de un sujeto migrante alucinado en “En la fresca tarde de mayo”. Una aproximación a la poética de Domingo de Ramos. Shéridan Medina (UNFV)
Discurso de resistencia y asimilación en “Cuentos Andinos” de Enrique López Albújar. Una aproximación a la construcción de un indio y su modernidad. Fausto Barragán (UNFV)
Modera: Johel Angulo
Mesa 08
CONVERSATORIO: LITERATURA PERUANA CONTEMPORÁNEA
10:30 – 12:00
Carlos Rengifo
Miguel Arribasplata
Gabriel Rimachi
Modera: Jonathan Timaná
CONFERENCIA MAGISTRAL
12:00 – 13:00
Poesia concreta e tegnologia. Paulo Franchetti (Universidad Estadual de Campinas: UNICAMP)
Modera: Armando Alzamora
Receso
13:00 – 14:00
Mesa 09
SITUACIÓN DE LA CRÍTICA Y EL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO
14:00 a 15:30
Leydi Borja
Edwin Chilcce
Vanessa Vera
Carlos Torres
Modera: Armando Alzamora
CONFERENCIA MAGISTRAL
15:30 a 16:30
Viaje a la semilla: el Inca Garcilaso, los quipus y la colonización de la memoria indigena. Rocío Quispe-Agnoli (Michigan State University)
Modera: Pilar Alzamora
PRESENTACIÓN DE LIBRO
16:30 – 17:00
El vuelo nocturno de las gallinas (Borrador Editores), de Leila Guenther (Brasil). Comenta: Armando Alzamora
Modera: Melissa Pérez
CONFERENCIA MAGISTRAL
17:00 a 18:00
De la esfinge al enigma: Indagación teórica sobre la enunciación en el psicoanálisis lacaniano. Marcos Mondoñedo (UNMSM)
Modera: Gilmer Carrión
Mesa 10
CRÍTICA EN LA POESÍA DE LOS CINCUENTA
18:00 a 19:30
Alejandro Susti
Carlos López Degregori
José Guích Rodríguez
Modera: Juan Valle
HOMENAJE A CRONWELL JARA
19:30 a 20:30
Oscar Limache
Dimas Arrieta.
Modera: Pamela Medina
Viernes 5 de Noviembre.
Mesa 11
LITERATURA DE LA VIOLENCIA POLÍTICA: NUEVAS PROPUESTAS
9:00 a 10:30
Violencia y poesía de los 90. Lectura de Ya nadie incendia el mundo de Victoria Guerrero. Luis Fernando Chueca (UL)
La violencia política en tres poetas del 60: “Retablo” de Marco Martos, “Un perro negro” de Antonio Cisneros y “Procesiones negras” de Rodolfo Hinostroza. Paolo de Lima (UCSUR - UNMSM)
La crítica literaria y las novelas de Violencia Política. Julián Pérez Huarancca (UNFV)
Modera: Luis Castillo
PRESENTACIÓN DE LIBRO.
10:30 a 11:30
La silenciosa desesperación del sueño (Paracaídas Editores), de Gladys Mendía. Editor: Juan Pablo Mejía
Modera: Renatto Gallesse
Mesa 12
POSMODERNIDAD Y ESPACIOS PARA EL DESARROLLO DE LOS ESTUDIOS LITERARIOS
11:30 a 13:00
Antonio Chumbile
Johel Angulo
Jossimar Cavalier
Modera: Crisóstomo Gamboa
Receso
13:00 – 14:00
CONFERENCIA MAGISTRAL
14:00 a 15:00
Palidez, Gabán y frío: Un fragmento biográfico de Gilberto Owen. Felipe Mendoza (Universidad Autónoma de Sinaloa: UAS)
Modera: Armando Alzamora
Mesa 13
REFLEXIONES SOBRE LA CRÍTICA LITERARIA PERUANA
15:00 a 16:30
La crítica más allá de la metrópoli: La propuesta descentralista de Manuel J. Baquerizo. Fernando Honorio (UNFV)
Apuntes para un estudio de “Posibilidad de una genuina Literatura Nacional” de José Gálvez. Carlos Torres (UNFV)
Anotaciones para una comprensión de la propuesta del creador y crítico literario en Alberto Escobar. Melissa Pérez (UNFV)
Modera: Pierre Pino
CONFERENCIA MAGISTRAL
16:30 a 17:30
Algunas tendencias de la narrativa mexicana actual. Alfredo Cerda Muñoz (Universidad de Guadalajara)
Modera: Evelyn Luján
HOMENAJE A DESIDERIO BLANCO
17:30 a 18:30
Dr. Santiago López Maguiña.
Modera: Paulo Piaggi
Mesa 14
ESTUDIOS AFROPERUANOS: REPRESENTACIÓN Y BALANCE
18:30 a 19:30
Representación, estereotipo y cuerpo en la narrativa afroperuana del siglo XX. Desde Roque Moreno a Malambo. Richard Leonardo Loayza (UNFV)
El auge de los Estudios Afroperuanos y su importancia en América Latina. Retos y perspectivas hoy. Milagros Carazas (UNMSM)
Modera: Fernando Honorio
HOMENAJE A MIGUEL GUTIERREZ
19:30 a 20:00
Dimas Arrieta
Julián Pérez Huaranca.
Modera: Max Pinedo
Clausura
20:00 – 20:30
Vino de honor
servido por pseudoterminal
sin comentarios
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